21/11/2020
La angina de pecho, descrita por primera vez en 1768, se manifiesta como una sensación de opresión o tirantez en el pecho, que a menudo se irradia al brazo izquierdo, ambos brazos, la mandíbula o la espalda. Típicamente se desencadena por el ejercicio o el estrés emocional, y puede empeorar después de una comida copiosa. La buena noticia es que, en muchos casos, el dolor cede al detener la actividad o con el uso de nitroglicerina sublingual. Cuando estos episodios de angina se mantienen estables durante un período de 3 a 6 meses, se define como angina estable. Es importante reconocer también las presentaciones atípicas, como la falta de aliento o la fatiga extrema durante el esfuerzo sin dolor torácico, especialmente comunes en mujeres, ancianos y personas con diabetes, que pueden ser equivalentes a la angina.

Aunque la causa exacta de la angina estable no está completamente definida, se cree que se debe principalmente a un desequilibrio entre el suministro de oxígeno al músculo cardíaco y su demanda. La mayoría de los pacientes presentan un estrechamiento significativo de una o más arterias coronarias epicárdicas. Sin embargo, es crucial notar que muchos pacientes con angina estable tienen arterias coronarias no obstructivas o incluso normales.

El pronóstico de la angina estable varía, con una tasa de mortalidad anual de hasta el 3.2%. Factores como la función sistólica del ventrículo izquierdo, la extensión de la enfermedad arterial coronaria (EAC), la tolerancia al ejercicio y las comorbilidades influyen en el pronóstico a largo plazo. Es fundamental considerar que estos datos a menudo no reflejan el impacto de intervenciones médicas modernas como las estatinas y la aspirina, que han demostrado reducir la mortalidad y morbilidad en la EAC, lo que probablemente mejora el pronóstico actual con terapia médica.
Tratamiento Farmacológico: Un Arsenal de Opciones
El manejo de la angina estable se centra en aliviar los síntomas, mejorar la tolerancia al ejercicio y, cuando sea posible, mejorar el pronóstico a largo plazo. La terapia farmacológica constituye la piedra angular de este manejo, ofreciendo diversas opciones adaptadas a las necesidades individuales de cada paciente.
Nitratos: Alivio Rápido y Consideraciones
Los nitratos son medicamentos clásicos en el tratamiento de la angina. Están disponibles en diversas formulaciones, tanto de acción corta como de acción prolongada. Han demostrado ser efectivos para aliviar los síntomas de angina cuando se usan adecuadamente para evitar la tolerancia. La nitroglicerina sublingual (en comprimidos o spray oral) se absorbe rápidamente y, tomada profilácticamente, puede mejorar la tolerancia al ejercicio y reducir la incidencia de infarto de miocardio (IM).
Sin embargo, los nitratos no están exentos de limitaciones. Uno de sus principales efectos secundarios es el dolor de cabeza, que puede ser lo suficientemente intenso como para requerir la interrupción del tratamiento. Otro factor limitante es la taquifilaxia o tolerancia al uso continuo de nitratos. Esta tolerancia puede evitarse permitiendo intervalos prolongados sin nitratos, lo que permite que los niveles del fármaco disminuyan antes de la siguiente dosis. Debido a sus efectos secundarios y la incidencia de taquifilaxia, los nitratos de acción prolongada han sido relegados a la terapia de segunda línea en algunas guías clínicas.
Betabloqueantes: Más Allá de la Angina
Los betabloqueantes (BB) son una terapia efectiva en el manejo de la angina estable. Actúan bloqueando los receptores beta-adrenérgicos y existen opciones selectivas y no selectivas con diferentes propiedades. Aunque los BB pueden reducir la mortalidad y morbilidad en pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida y en pacientes con IM reciente, su efecto sobre la mortalidad y la incidencia de IM en pacientes con angina estable sin estas condiciones es limitado. A pesar de esto, son fundamentales para controlar los síntomas de la angina.
Calcioantagonistas: Una Alternativa y Complemento
Los calcioantagonistas (CCB), tanto los agentes dihidropiridínicos (DHP) como los no DHP, se han utilizado durante más de cinco décadas y son muy efectivos para el tratamiento de la angina estable. Reducen significativamente los episodios de angina, aumentan la duración del ejercicio y disminuyen la frecuencia del uso de nitroglicerina. Cuando se combinan con BB, han demostrado retrasar significativamente la aparición de la depresión del segmento ST durante una prueba de esfuerzo.
Los CCB son una excelente opción para pacientes con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), dado el riesgo de broncoespasmo asociado con los BB en estos pacientes. No obstante, debe evitarse la combinación de BB y CCB no DHP debido al riesgo de bradicardia sintomática y bloqueo auriculoventricular.
Opciones Terapéuticas Adicionales: Un Horizonte en Expansión
Además de los medicamentos de primera línea, existen otras opciones que pueden ser útiles en pacientes que no responden adecuadamente o no toleran las terapias iniciales.
Nicorandil
El nicorandil, un abridor de canales de potasio sensible a la adenosina, aumenta el flujo sanguíneo coronario y previene el espasmo de las arterias coronarias. Ha sido aprobado para uso clínico en Japón y muchos países europeos, basándose en ensayos con pacientes con angina estable. Sin embargo, no se utiliza en Estados Unidos debido a que estudios controlados con placebo no pudieron confirmar su eficacia antianginosa en comparación con placebo. En Europa, se utiliza como alternativa a los nitratos o en combinación con otros antianginosos. Sus efectos secundarios, como úlceras gastrointestinales y dolor de cabeza, limitan su uso a largo plazo.
Ranolazina
La ranolazina es un derivado de piperazina activo por vía oral. Aunque su mecanismo exacto de acción antianginosa no se conoce completamente, estudios han demostrado que inhibe la corriente tardía de sodio durante los períodos de isquemia, reduciendo la sobrecarga de calcio intracelular. La ranolazina es un agente antianginoso y antiisquémico eficaz en comparación con placebo y es tan efectivo como el atenolol. La ranolazina de liberación prolongada, como monoterapia o en combinación con otros antianginosos, ha demostrado aumentar significativamente el tiempo total de ejercicio y retrasar la aparición de IM inducido por el ejercicio. Sin embargo, ha demostrado ser ineficaz en el tratamiento de la angina microvascular en mujeres en comparación con placebo.
Trimetazidina
La trimetazidina está disponible en Europa y varios países de Asia como terapia adyuvante para la angina, pero no se utiliza en Estados Unidos. En pacientes que permanecen sintomáticos a pesar del tratamiento de primera línea, la trimetazidina disminuye la frecuencia de la angina sin ejercer efectos sobre la frecuencia cardíaca o la presión arterial, como se demostró en los ensayos TRIMPOL I y II.
Ivabradina
La ivabradina disminuye la frecuencia cardíaca al inhibir la corriente del nodo sinoauricular. Su efecto depende de la frecuencia cardíaca, siendo mayor a frecuencias cardíacas altas y menor a frecuencias cardíacas bajas, lo que hace que la bradicardia sea menos común. Estudios han demostrado que la ivabradina, como terapia adicional al atenolol, aumentó significativamente el tiempo de ejercicio y redujo el número de ataques de angina en comparación con el atenolol solo u otros BB, sin causar bradicardia significativa. No obstante, la bradicardia sintomática sigue siendo una preocupación con la terapia combinada y podría afectar negativamente el resultado en pacientes gravemente sintomáticos. En pacientes con angina estable sin insuficiencia cardíaca, la adición de ivabradina a la terapia de base no disminuyó la incidencia de muerte por causas cardiovasculares o IM no fatal, e incluso en un subgrupo de pacientes con angina severa, la ivabradina tuvo peores resultados que el placebo en cuanto a eventos duros.
Alopurinol
El alopurinol, un análogo de la hipoxantina, ha demostrado que en dosis altas (600 mg diarios) se asocia con una mejora significativa en la vasodilatación dependiente del endotelio y la tolerancia al ejercicio. Sus efectos han sido similares a los de los medicamentos antianginosos convencionales. Aunque recomendado en las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) como agente de segunda o tercera línea para el control de los síntomas, el alopurinol no está respaldado en las guías del Instituto Nacional de Excelencia en Salud y Atención (NICE) ni aprobado por la FDA en Estados Unidos para tratar la angina.
Consideraciones Clave en la Selección del Tratamiento
La elección del tratamiento más adecuado para la angina estable es un proceso individualizado que considera múltiples factores. No existe un único «mejor» tratamiento para todos los pacientes. La decisión depende de la gravedad de los síntomas, la presencia de otras condiciones médicas (comorbilidades), la respuesta a terapias previas y la tolerancia a los efectos secundarios de los medicamentos.
Por ejemplo, los pacientes con asma o EPOC pueden beneficiarse más de los calcioantagonistas que de los betabloqueantes. Los pacientes con frecuencias cardíacas elevadas que no toleran los betabloqueantes podrían ser candidatos para la ivabradina. La presencia de efectos secundarios como el dolor de cabeza con los nitratos o las úlceras gastrointestinales con el nicorandil puede obligar a cambiar de terapia.
Además de los medicamentos para aliviar los síntomas, es fundamental el tratamiento de los factores de riesgo subyacentes de la enfermedad arterial coronaria, como el control del colesterol (estatinas), la presión arterial y la diabetes, así como el uso de antiagregantes plaquetarios como la aspirina, que, aunque no alivian directamente la angina, mejoran el pronóstico a largo plazo al reducir el riesgo de eventos cardiovasculares mayores.
Tabla Comparativa de Medicamentos Clave
| Medicamento/Clase | Mecanismo Principal (Según Texto) | Beneficios Clave | Efectos Secundarios Comunes (Según Texto) | Estatus/Notas (Según Texto) |
|---|---|---|---|---|
| Nitratos (acción corta/larga) | Relajación vascular, aumento flujo coronario (?) | Alivio rápido de síntomas, mejora tolerancia ejercicio (profiláctico) | Dolor de cabeza, taquifilaxia (tolerancia) | Nitratos larga acción: 2ª línea en algunas guías. |
| Betabloqueantes (BB) | Bloqueo receptores beta-adrenérgicos | Control efectivo de síntomas de angina | Riesgo broncoespasmo (asma/EPOC), bradicardia (con CCB no DHP) | Efecto limitado en mortalidad/IM en angina estable sin HF/IM reciente. |
| Calcioantagonistas (CCB) | Bloqueo canales de calcio | Reducen episodios angina, aumentan tiempo ejercicio, disminuyen uso nitroglicerina | Bradicardia sintomática/bloqueo AV (con BB no DHP) | Buena opción en asma/EPOC. |
| Nicorandil | Abre canales K+, aumenta flujo coronario, previene espasmo | Aumenta flujo coronario, previene espasmo (?) | Úlceras gastrointestinales, dolor de cabeza, tolerancia (?) | Aprobado en Japón/Europa, no en US. |
| Ranolazina | Inhibe corriente tardía de sodio (isquemia) | Eficaz antianginoso/antiisquémico, aumenta tiempo ejercicio, retrasa IM inducido por ejercicio | Ineficaz en angina microvascular (mujeres) | Activo oral. |
| Trimetazidina | Mecanismo no detallado en texto | Disminuye frecuencia angina (sin afectar FC/PA) | No detallado en texto | Adjunto en Europa/Asia, no en US. |
| Ivabradina | Inhibe corriente nodo sinoauricular (If) | Aumenta tiempo ejercicio, reduce ataques angina (como adjunto) | Bradicardia (especialmente con terapia combinada) | Efecto depende de FC. No reduce muerte CV/IM en angina estable sin HF; peores resultados en subgrupo severo. |
| Alopurinol (dosis alta) | Análogo hipoxantina | Mejora vasodilatación dependiente endotelio, tolerancia ejercicio | No detallado en texto | ESC 2ª/3ª línea, no NICE/FDA para angina. |
Nota: Esta tabla se basa estrictamente en la información proporcionada en el texto fuente. Los mecanismos y efectos secundarios listados son los mencionados explícitamente.
Preguntas Frecuentes sobre el Tratamiento de la Angina Estable
- ¿El tratamiento farmacológico cura la angina estable?
- Según la información proporcionada, el tratamiento farmacológico se centra en controlar los síntomas (aliviar el dolor, mejorar la tolerancia al ejercicio) y, en algunos casos (como con estatinas y aspirina, aunque no son antianginosos directos), mejorar el pronóstico a largo plazo al tratar la enfermedad arterial coronaria subyacente. El texto no indica que los medicamentos antianginosos curen la condición, sino que la manejan.
- ¿Puedo combinar diferentes medicamentos para la angina?
- Sí, a menudo se utilizan combinaciones de medicamentos para lograr un control óptimo de los síntomas, especialmente si un solo fármaco no es suficiente. Sin embargo, algunas combinaciones deben evitarse, como los betabloqueantes y los calcioantagonistas no dihidropiridínicos, debido al riesgo de bradicardia o bloqueo auriculoventricular.
- ¿Qué debo hacer si un medicamento me causa efectos secundarios?
- Los efectos secundarios son una consideración importante. El texto menciona efectos como dolor de cabeza (nitratos, nicorandil) o úlceras gastrointestinales (nicorandil) que pueden limitar el uso. Si experimentas efectos secundarios, es fundamental comunicárselo a tu médico para ajustar la dosis o cambiar a otra opción terapéutica.
- ¿Por qué algunos medicamentos para la angina no están disponibles en todos los países?
- El texto menciona que medicamentos como el nicorandil y la trimetazidina están aprobados y se usan en Europa y Asia, pero no en Estados Unidos. Esto se debe a diferencias en los procesos de aprobación regulatoria y a los resultados de los ensayos clínicos realizados en diferentes regiones.
- ¿El tratamiento para la angina estable reduce el riesgo de infarto de miocardio?
- Algunos medicamentos utilizados en el manejo de la angina estable, como los betabloqueantes, tienen un efecto limitado en la reducción de la incidencia de IM en pacientes con angina estable sin otras condiciones (como insuficiencia cardíaca o IM reciente). Sin embargo, otros tratamientos para la enfermedad arterial coronaria subyacente (como estatinas y aspirina, no antianginosos directos) sí han demostrado reducir la mortalidad y morbilidad, incluyendo el riesgo de IM.
- ¿La ivabradina es una buena opción para todos los pacientes con angina estable?
- La ivabradina puede ser útil como terapia adicional para aumentar el tiempo de ejercicio y reducir ataques. Sin embargo, su efecto depende de la frecuencia cardíaca, puede causar bradicardia, y un estudio encontró que en un subgrupo de pacientes con angina severa, tuvo peores resultados que el placebo en cuanto a eventos cardiovasculares mayores. Por lo tanto, su uso debe ser cuidadosamente considerado e individualizado.
En resumen, el manejo de la angina estable es un enfoque multifacético que requiere una evaluación cuidadosa de cada paciente. La selección del tratamiento farmacológico óptimo implica considerar la eficacia de los diferentes agentes en el control de los síntomas, su perfil de seguridad, las comorbilidades del paciente y las posibles interacciones medicamentosas. Si bien existen medicamentos de primera línea bien establecidos, como los betabloqueantes y calcioantagonistas, las opciones adicionales como la ranolazina y otros pueden ser valiosas en situaciones específicas. La meta principal es aliviar el dolor, mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida, siempre en el contexto de un manejo integral de la enfermedad arterial coronaria.
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