23/11/2020
La salud vaginal es un componente esencial del bienestar femenino, y comprender las condiciones que pueden afectarla es fundamental. Una de las afecciones más frecuentes es la vaginosis bacteriana (VB), una alteración compleja del delicado equilibrio microbiano de la vagina.

A menudo asociada con la bacteria Gardnerella vaginalis, la vaginosis bacteriana no es simplemente una infección por un único patógeno, sino más bien una disbiosis, es decir, un desequilibrio donde disminuyen las bacterias beneficiosas, como los lactobacilos, y proliferan otros microorganismos, principalmente anaerobios.
Este desajuste en la flora vaginal puede manifestarse de diversas maneras, afectando la calidad de vida y, en algunos casos, aumentando el riesgo de complicaciones más serias. Explorar sus causas, síntomas y, sobre todo, las estrategias de tratamiento es crucial para abordar esta condición de manera efectiva.
- ¿Qué es la Vaginosis Bacteriana y Gardnerella Vaginalis?
- Síntomas de la Vaginosis Bacteriana
- Diagnóstico de la Vaginosis Bacteriana
- Tratamiento de la Vaginosis Bacteriana
- ¿Cómo Quitar Definitivamente la Gardnerella? (Manejo de la Recurrencia)
- ¿Es la Gardnerella una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS)?
- Factores de Riesgo para la Vaginosis Bacteriana
- Complicaciones Asociadas a la Vaginosis Bacteriana
- Preguntas Frecuentes (FAQ)
- Conclusiones
¿Qué es la Vaginosis Bacteriana y Gardnerella Vaginalis?
La vaginosis bacteriana es la vaginitis infecciosa más común. Su patogenia implica un crecimiento excesivo de múltiples patógenos bacterianos y una disminución de la flora vaginal habitual con predominio de lactobacilos. Los patógenos anaerobios que crecen incluyen especies de Prevotella y Peptostreptococcus, Gardnerella vaginalis, especies de Mobiluncus y Mycoplasma hominis, que aumentan su concentración entre 10 y 100 veces.
Gardnerella vaginalis es una bacteria inmóvil, anaerobia facultativa y no encapsulada. Comúnmente reside en la microbiota vaginal, pero su proliferación excesiva puede llevar a la VB.
Síntomas de la Vaginosis Bacteriana
El síntoma más característico de la vaginosis bacteriana es el flujo vaginal. Este flujo suele ser de color amarillo-verdoso o grisáceo, fluido y maloliente. El olor se describe típicamente como un olor a pescado o amoníaco, que a menudo se vuelve más fuerte después del coito (debido a la alcalinidad del semen) y durante la menstruación (cuando la sangre también es más alcalina).
A diferencia de otras infecciones vaginales, el prurito, la irritación, el enrojecimiento (eritema) y el edema (hinchazón) en la zona genital no son síntomas frecuentes en la vaginosis bacteriana pura. Si estos síntomas están presentes, podrían sugerir una infección concomitante.
En los hombres, la presencia de Gardnerella suele pasar desapercibida. La bacteria puede encontrarse en el canal de la uretra. En algunos casos, puede producir prostatitis aguda o crónica. La presencia de secreción uretral, sensibilidad y piuria (glóbulos blancos en la orina) pueden sugerir el diagnóstico en hombres.

Diagnóstico de la Vaginosis Bacteriana
El diagnóstico de la vaginosis bacteriana se basa en la evaluación clínica y microscópica de las secreciones vaginales. Los criterios de Amsel son ampliamente utilizados y se requiere la presencia de al menos 3 de los siguientes 4 criterios:
- Secreción vaginal característica (amarillo-verde o gris).
- pH vaginal > 4,5.
- Olor a pescado en la prueba del olfato (al añadir hidróxido de potasio a la muestra de flujo).
- Presencia de células clave en preparados húmedos de secreción vaginal examinados al microscopio.
Las células clave son células epiteliales vaginales cubiertas por bacterias adheridas, que a menudo borran los bordes celulares. Su identificación al microscopio es un signo distintivo de la VB.
Si no se dispone de microscopía, o si el diagnóstico no es concluyente, o si la paciente sigue sintomática después del tratamiento inicial, pueden utilizarse pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT) para confirmar la presencia de los patógenos asociados a la VB. La presencia de glóbulos blancos en el preparado húmedo sugiere una posible infección concomitante que requiere investigación adicional.
Tratamiento de la Vaginosis Bacteriana
El objetivo principal del tratamiento es aliviar los síntomas y restablecer el equilibrio de la flora vaginal. Los tratamientos más comunes y eficaces se basan en antibióticos dirigidos a las bacterias anaerobias que han proliferado. Según las guías clínicas, los siguientes tratamientos son igualmente eficaces:
Opciones de Tratamiento
| Medicamento | Dosis y Vía | Duración |
|---|---|---|
| Metronidazol | 500 mg oral | 2 veces al día por 7 días |
| Metronidazol | 0,75% en gel | 5 g (un aplicador) intravaginal 1 vez al día por 5 días |
| Clindamicina | 2% en crema | Intravaginal 1 vez al día por 7 días |
| Secnidazol | 2 g oral | Dosis única |
Para pacientes no embarazadas, el metronidazol oral es a menudo el tratamiento de elección. Para pacientes embarazadas, los regímenes tópicos suelen ser preferibles para minimizar la exposición sistémica a la medicación. Es importante destacar que las mujeres que usan clindamicina en crema no deben usar productos de látex (como condones o diafragmas) para la anticoncepción, ya que la crema puede debilitar el látex.
El secnidazol oral en monodosis es una alternativa que puede mejorar el cumplimiento del tratamiento por parte de la paciente al requerir solo una dosis.
El tratamiento de las parejas sexuales masculinas generalmente no se recomienda, ya que no ha demostrado afectar la incidencia posterior de VB en mujeres heterosexuales activas sexualmente. Sin embargo, si el hombre presenta síntomas (como prostatitis), debe ser tratado.
¿Cómo Quitar Definitivamente la Gardnerella? (Manejo de la Recurrencia)
Aunque el tratamiento inicial de la vaginosis bacteriana sintomática suele resolver los síntomas en pocos días, la recidiva es muy frecuente. Desafortunadamente, la información proporcionada no indica una forma de eliminar la bacteria "definitivamente" en el sentido de prevenir por completo cualquier futura reaparición.
La alta tasa de recurrencia es un desafío significativo en el manejo de la VB. Si la vaginosis bacteriana se repite con frecuencia (por ejemplo, la infección actual y al menos 2 episodios previos en los últimos 12 meses), pueden ser necesarias dosis supresoras continuas de antibióticos. La terapia de supresión con gel de metronidazol al 0,75% aplicado dos veces por semana durante 16 semanas es una opción que se puede considerar para pacientes con vaginosis bacteriana recurrente.

El texto también menciona que el tratamiento con clindamicina podría tener una mejor eficacia que el metronidazol en casos de recurrencia, con regímenes de tratamiento de siete días, ya sea por vía oral o en cremas vaginales.
El concepto de "eliminar definitivamente" es complicado porque Gardnerella vaginalis es parte de la microbiota vaginal normal en muchas mujeres. El problema surge cuando hay un desequilibrio y esta bacteria, junto con otras, prolifera excesivamente. Por lo tanto, el enfoque no es erradicar la bacteria, sino restablecer y mantener un equilibrio saludable de la flora vaginal.
Estrategias Adicionales para el Manejo de la Recurrencia
Además de la terapia supresora con antibióticos, el texto menciona la posible influencia de factores desencadenantes como duchas vaginales, ciertos anticonceptivos (diafragmas, DIUs), uso de tampones de materiales absorbentes, y antibióticos de amplio espectro, que pueden alterar el equilibrio de la flora. Evitar o modificar estos factores podría ayudar a reducir el riesgo de recurrencia.
Aunque no se detalla en profundidad en el texto proporcionado, otras fuentes (como la referencia 14, 15, 16 mencionadas en la bibliografía general, aunque no desarrolladas en el texto principal) sugieren que los probióticos vaginales o por vía oral podrían desempeñar un papel en la prevención de recurrencias al ayudar a restablecer la población de lactobacilos. Sin embargo, la información específica sobre su eficacia en este contexto no está desarrollada en el texto base.
¿Es la Gardnerella una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS)?
Esta es una pregunta con cierta complejidad. La Gardnerella vaginalis es una bacteria que se encuentra comúnmente en la microbiota vaginal. Sin embargo, la vaginosis bacteriana, la condición asociada a su proliferación, se considera generalmente una infección de transmisión sexual (ITS) debido a que los factores de riesgo a menudo coinciden con los de otras ITS, incluyendo múltiples parejas sexuales y ciertas prácticas sexuales. El texto indica que se transmite a través de la actividad sexual y se encuentra con mayor frecuencia en mujeres, pero se transmite fácilmente a los hombres, por lo que se considera una ITS.
No obstante, el mismo texto matiza que la actividad sexual no es *siempre* el motivo para contraer Gardnerella en mujeres, ya que puede ser causada por la destrucción de los lactobacilos vaginales por otros factores. Además, la VB puede ocurrir en personas que nunca han tenido relaciones sexuales vaginales, y el tratamiento de la pareja sexual masculina no parece afectar la incidencia posterior en mujeres heterosexuales activas. Esto sugiere que, si bien está fuertemente asociada con la actividad sexual y se clasifica como ITS, también tiene un componente importante relacionado con el desequilibrio de la flora vaginal que puede ser influenciado por factores no sexuales.
Factores de Riesgo para la Vaginosis Bacteriana
El texto identifica varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar vaginosis bacteriana:
- Múltiples parejas sexuales.
- Compartir juguetes sexuales.
- Uso no constante o incorrecto de condones o barreras bucales.
- Uso de dispositivos intrauterinos (DIUs).
- Duchas vaginales.
- Uso de ciertos antibióticos de amplio espectro.
- Uso de tampones de materiales absorbentes que pueden causar irritación.
- Uso de ciertos anticonceptivos (como diafragmas o DIUs).
Estos factores pueden alterar el pH vaginal y/o la población de lactobacilos, creando un ambiente propicio para el crecimiento excesivo de Gardnerella y otras bacterias anaerobias.

Complicaciones Asociadas a la Vaginosis Bacteriana
La vaginosis bacteriana, si no se trata o si es recurrente, puede aumentar el riesgo de diversas complicaciones, especialmente en mujeres:
- Enfermedad Pélviana Inflamatoria (EPI): Las bacterias pueden ascender desde la vagina hacia el útero, las trompas de Falopio y los ovarios, causando infección e inflamación. Esto puede dejar secuelas que comprometan la fertilidad.
- Endometritis: Infección del revestimiento del útero, que puede ocurrir después del parto o un aborto.
- Infección del manguito vaginal: Después de una histerectomía.
- Complicaciones en el embarazo: La VB se asocia con un mayor riesgo de corioamnionitis (infección de las membranas que rodean al feto), rotura prematura de membranas, trabajo de parto pretérmino y parto pretérmino.
En hombres, aunque menos común, la Gardnerella puede causar prostatitis.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuánto tiempo tarda en curarse la Gardnerella/Vaginosis Bacteriana?
Con el tratamiento antibiótico adecuado, los síntomas de la vaginosis bacteriana suelen resolverse en pocos días. El curso completo del tratamiento es típicamente de 5 a 7 días, o una dosis única en el caso del secnidazol. Sin embargo, es crucial completar todo el tratamiento prescrito para asegurar la eliminación de las bacterias patógenas y reducir el riesgo de recurrencia. La recurrencia es un problema común, y si ocurre, puede requerir tratamientos más prolongados o supresores.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la Gardnerella/Vaginosis Bacteriana?
Según la información proporcionada, los tratamientos con metronidazol (oral o tópico) y clindamicina (tópica) son igualmente eficaces para tratar la vaginosis bacteriana sintomática. El secnidazol oral en monodosis es otra opción efectiva que puede mejorar el cumplimiento. Para casos de vaginosis bacteriana recurrente, el texto sugiere que la clindamicina podría tener una mejor eficacia que el metronidazol. La elección del tratamiento específico puede depender de factores como el embarazo, las preferencias de la paciente y la respuesta a tratamientos previos.
¿Es la Gardnerella Vaginalis una ETS?
Sí, generalmente se considera una infección de transmisión sexual (ITS) debido a su transmisión a través de la actividad sexual y la superposición de factores de riesgo con otras ITS. Sin embargo, es importante entender que Gardnerella vaginalis es una bacteria que también puede encontrarse en la flora vaginal normal, y la vaginosis bacteriana es un desequilibrio que puede ser influenciado por factores no sexuales. Aun así, la vía de transmisión sexual es una forma común de adquisición.
Conclusiones
La vaginosis bacteriana, a menudo asociada a Gardnerella vaginalis, es una condición común resultante de un desequilibrio en la flora vaginal. Se caracteriza por un flujo maloliente y se diagnostica fácilmente mediante criterios clínicos y microscópicos.
El tratamiento principal se basa en antibióticos como el metronidazol y la clindamicina, que son altamente efectivos para resolver los síntomas agudos. Sin embargo, la recurrencia es un desafío frecuente, y su manejo puede requerir terapias supresoras o considerar alternativas como la clindamicina para casos recurrentes.
Aunque generalmente considerada una ITS, la VB también está influenciada por otros factores que alteran la flora vaginal. Comprender los factores de riesgo y buscar tratamiento oportuno es vital para evitar complicaciones, especialmente en mujeres embarazadas o aquellas en riesgo de enfermedad pélviana inflamatoria.
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