26/08/2021
Una eventración, también conocida como hernia incisional, es una complicación que puede surgir después de una intervención quirúrgica en la que se realizó una incisión en la pared abdominal. Se trata de un defecto o 'agujero' en la capa muscular de la pared abdominal, por el cual el contenido interno del abdomen, como asas intestinales, puede protruir hacia el exterior, justo debajo de la piel.

A diferencia de otros tipos de hernias que pueden tener causas congénitas o desarrollarse en puntos débiles naturales, la eventración está directamente relacionada con una cicatrización inadecuada de una herida quirúrgica previa. Es un problema significativo que no desaparece por sí solo y que requiere atención médica especializada para su corrección.
- ¿Qué es Exactamente una Eventración?
- Causas y Factores que Favorecen su Aparición
- Síntomas y Diagnóstico
- El Tratamiento de la Eventración: Siempre Quirúrgico
- Enfoques Quirúrgicos: Abierta vs. Laparoscopia
- Preparación y Proceso Quirúrgico
- Recuperación Postoperatoria y Cuidados
- Posibles Complicaciones
- ¿Puede Volver a Aparecer la Eventración?
- La Importancia de Elegir un Cirujano Especializado
- Conclusiones Clave
- Preguntas Frecuentes
- ¿Cuál es el tratamiento principal para una eventración?
- ¿Cómo se corrige quirúrgicamente una eventración?
- ¿Es lo mismo una eventración que una hernia común?
- ¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la cirugía de eventración?
- ¿Es obligatorio el uso de malla en la reparación de eventraciones?
- ¿Qué cuidados debo tener después de la cirugía?
¿Qué es Exactamente una Eventración?
Como mencionamos, una eventración es un tipo específico de hernia. Mientras que una hernia general implica la salida de un órgano o tejido a través de una abertura natural o adquirida, la eventración se produce específicamente a través de una cicatriz de una cirugía anterior en el abdomen. Esencialmente, el tejido cicatricial no ha logrado cerrar completamente el defecto en la pared muscular, creando un punto débil por donde el contenido abdominal puede herniarse.
Esta protuberancia puede ser más notoria al realizar esfuerzos, toser o ponerse de pie, y a menudo desaparece al acostarse. Aunque inicialmente puede ser solo una molestia estética o un ligero dolor, una eventración puede llevar a complicaciones más serias, como la obstrucción o estrangulación del intestino, lo que requiere atención médica de urgencia.
Causas y Factores que Favorecen su Aparición
La formación de una eventración es un proceso complejo influenciado por múltiples factores. Estos pueden agruparse en causas relacionadas con el paciente, la propia intervención quirúrgica y la técnica empleada por el cirujano.
Factores del Paciente:
- Obesidad: El exceso de peso aumenta la presión intraabdominal y dificulta una adecuada cicatrización.
- Mala Nutrición y Déficits Vitamínicos: Una nutrición deficiente compromete la capacidad del cuerpo para reparar tejidos.
- Enfermedades del Colágeno: Afecciones que afectan la producción o calidad del colágeno (una proteína vital para la cicatrización) pueden debilitar la herida.
- Tratamientos con Corticoides o Inmunosupresores: Estos medicamentos pueden ralentizar o afectar negativamente el proceso de cicatrización.
- Tabaquismo: Fumar reduce el flujo sanguíneo a los tejidos, perjudicando la cicatrización.
Factores de la Intervención Quirúrgica:
- Infección de la Herida Quirúrgica: Las infecciones complican significativamente la cicatrización.
- Defecto de la Pared o Cierre con Tensión Excesiva: Si el cierre inicial es deficiente o si hay demasiada tensión en los bordes de la herida, aumenta el riesgo.
- Cirugías Contaminadas: Procedimientos con mayor riesgo de infección.
Factores del Cirujano:
- Técnica de Cierre Inadecuada: La forma en que el cirujano cierra la pared abdominal es crucial. Existe un consenso médico sobre las técnicas óptimas para minimizar el riesgo de eventración.
Es importante destacar que, a pesar de seguir las mejores prácticas, las eventraciones pueden ocurrir. Se estima que hasta un tercio de las cirugías abdominales con incisión pueden resultar en una eventración, e incluso en la cirugía laparoscópica, donde las incisiones son más pequeñas, la frecuencia se sitúa alrededor del 15%.
Síntomas y Diagnóstico
El síntoma más común y evidente de una eventración es la aparición de un bulto o protuberancia debajo de la piel, a menudo sobre o cerca de la cicatriz de una cirugía abdominal previa. Este bulto tiende a aumentar de tamaño con el esfuerzo, la tos o al estar de pie, y puede desaparecer o reducirse al acostarse.
Otros síntomas pueden incluir:
- Dolor o molestia en la zona del bulto.
- Sensación de pesadez o tirantez.
- Distensión abdominal.
En casos más graves, cuando el contenido intestinal queda atrapado (incarceración) o se interrumpe su suministro de sangre (estrangulación), pueden aparecer síntomas de urgencia como:
- Dolor intenso y repentino en la hernia.
- Náuseas y vómitos.
- Imposibilidad de reducir el bulto al acostarse.
- Cambio de coloración en la piel sobre la hernia (rojo o morado).
Si experimenta estos últimos síntomas, debe acudir de inmediato a un servicio de urgencias, ya que una eventración estrangulada es una emergencia médica que requiere cirugía urgente.
El diagnóstico de una eventración generalmente se realiza mediante un examen físico por parte de un médico. En algunos casos, se pueden solicitar pruebas de imagen como ecografía o tomografía computarizada para confirmar el diagnóstico, evaluar el tamaño del defecto y el contenido herniado, o planificar la cirugía.
El Tratamiento de la Eventración: Siempre Quirúrgico
Es crucial entender que una eventración no se cura espontáneamente. El único tratamiento efectivo para reparar el defecto en la pared abdominal y evitar complicaciones es la cirugía. Esperar no mejora la condición y puede aumentar el riesgo de que la eventración crezca o se complique, haciendo la reparación más compleja.

El objetivo de la cirugía es reintroducir el contenido abdominal protruido en la cavidad abdominal y cerrar el defecto en la pared muscular. En la mayoría de los casos, esto implica el uso de una malla quirúrgica.
El Papel Fundamental de la Malla Quirúrgica
La introducción y popularización del uso de mallas quirúrgicas (prótesis) ha revolucionado el tratamiento de las eventraciones y otras hernias. Antes de su uso generalizado, las reparaciones se basaban en suturar directamente los bordes del defecto. Sin embargo, esto a menudo generaba tensión en los tejidos, lo que resultaba en altas tasas de recurrencia.
La malla actúa como un refuerzo, proporcionando una estructura sobre la cual el tejido cicatricial del cuerpo puede crecer, creando una reparación fuerte y duradera sin tensión significativa. La comunidad científica considera que el uso de malla es esencial para obtener los mejores resultados y reducir drásticamente la posibilidad de que la eventración vuelva a aparecer.
Enfoques Quirúrgicos: Abierta vs. Laparoscopia
Históricamente, la reparación de eventraciones se realizaba mediante cirugía abierta, que implica una incisión más grande para acceder directamente al defecto. Si bien sigue siendo una opción válida en ciertos casos complejos, el abordaje laparoscópico ha ganado terreno significativamente.
Reparación Laparoscópica de la Eventración
La cirugía laparoscópica, también conocida como cirugía mínimamente invasiva, permite reparar la eventración a través de varias incisiones pequeñas (generalmente de menos de un centímetro) en lugar de una gran incisión. A través de estas pequeñas aberturas, se introduce una cámara de video (óptica de TV) y herramientas quirúrgicas especializadas.
Durante la laparoscopia:
- Se introduce gas (generalmente dióxido de carbono) en el abdomen para crear un espacio de trabajo y visualizar mejor los órganos internos y la pared abdominal.
- Se identifican y liberan las adherencias que puedan existir entre el contenido abdominal (intestinos, etc.) y la pared o la hernia.
- Se reintroduce el contenido herniado en la cavidad abdominal.
- Se coloca una malla, generalmente desde el interior del abdomen (vía intraperitoneal) o en un plano preperitoneal, cubriendo y reforzando el defecto.
- La malla se fija a la pared muscular circundante con suturas especiales y/o grapas quirúrgicas.
- En ocasiones, se pueden dejar drenajes temporales para evitar la acumulación de líquido (seroma) en el espacio donde se colocó la malla.
Ventajas del Abordaje Laparoscópico:
La laparoscopia ofrece varias ventajas significativas en comparación con la cirugía abierta, especialmente para el paciente:
- Menos Dolor Postoperatorio: Las incisiones más pequeñas resultan en menos trauma tisular y, por ende, menos dolor.
- Recuperación más Rápida: Los pacientes suelen movilizarse antes y recuperarse más rápidamente.
- Menor Riesgo de Complicaciones de la Herida: Al evitar grandes incisiones, se reduce el riesgo de infección de la herida, dehiscencia (apertura) y seroma.
- Reincorporación Precoz a la Vida Habitual: Permite a los pacientes retomar sus actividades cotidianas y laborales en menos tiempo.
- Mejor Visualización: La cámara permite una visión ampliada y detallada del defecto y las adherencias.
Sin embargo, no todas las eventraciones son adecuadas para la reparación laparoscópica. La decisión sobre el mejor enfoque depende del tamaño y la localización de la eventración, si ha sido operada previamente (eventración recidivada), la presencia de múltiples sacos herniarios, y las condiciones del paciente (como la obesidad). Eventraciones muy grandes o complejas pueden requerir un abordaje abierto o técnicas híbridas.
| Característica | Cirugía Abierta | Cirugía Laparoscópica |
|---|---|---|
| Incisiones | Una incisión grande sobre la hernia | Varias incisiones pequeñas (0.5-1 cm) |
| Dolor Postoperatorio | Generalmente mayor | Generalmente menor |
| Recuperación | Suele ser más lenta | Suele ser más rápida |
| Riesgo Complicaciones Herida | Mayor (infección, seroma, dehiscencia) | Menor |
| Tiempo Hospitalización | Variable, a menudo más largo (1-7+ días) | Generalmente más corto (1-2 días) |
| Uso de Malla | Común y recomendado | Esencial, colocada desde el interior |
Preparación y Proceso Quirúrgico
La preparación para una cirugía de eventración es similar a la de cualquier procedimiento quirúrgico mayor. Incluye un preoperatorio que puede consistir en análisis de sangre, electrocardiograma (ECG), radiografía de tórax y una valoración por parte del anestesista para asegurar que el paciente está en condiciones óptimas para someterse a la anestesia general, que es el tipo de anestesia habitual para esta cirugía.
En el quirófano, bajo anestesia general, se procede con la técnica quirúrgica seleccionada (abierta o laparoscópica). Como se describió, el abordaje laparoscópico implica las pequeñas incisiones, la insuflación de gas, la liberación de adherencias, la reintroducción del contenido herniado y la colocación y fijación de la malla.
Recuperación Postoperatoria y Cuidados
El periodo postoperatorio comienza inmediatamente después de la cirugía y es fundamental para una recuperación exitosa y la prevención de complicaciones. El tiempo de ingreso hospitalario puede variar, pero con el abordaje laparoscópico, a menudo es posible una estancia corta de 1-2 noches. En casos más complejos o si surgen complicaciones, la hospitalización puede prolongarse.

Manejo del Dolor:
El control adecuado del dolor es una prioridad. Se administrará analgesia de forma regular, tanto intravenosa como subcutánea, con la posibilidad de dosis adicionales si el dolor no está bien controlado. Es importante comunicar al personal de enfermería cualquier molestia.
Progresión de la Dieta:
La dieta se reiniciará gradualmente, comenzando con líquidos, luego semilíquidos, dieta de fácil digestión y finalmente una dieta normal, a medida que el paciente tolere.
Movilización y Fisioterapia:
Se alentará la movilización temprana, incluso el mismo día de la cirugía si fue laparoscópica. La deambulación ayuda a prevenir complicaciones como el tromboembolismo. En algunos casos, se pueden recomendar ejercicios de fisioterapia respiratoria.
Cuidados al Alta:
Antes de irse a casa, el equipo de enfermería proporcionará instrucciones detalladas sobre cómo cuidar las incisiones y, si los hay, los drenajes (que pueden necesitar mantenerse por días o semanas). También se puede indicar la administración de inyecciones diarias de heparina subcutánea durante un tiempo (2-4 semanas) para prevenir trombos.
Se le entregará un informe de alta con la medicación necesaria (analgésicos, protectores gástricos, etc.), y las fechas de las citas de control postoperatorio en consultas externas, tanto de enfermería para las curas/retirada de drenajes como con el cirujano.
Restricciones y Tiempo de Recuperación:
El tiempo para retomar las actividades cotidianas y laborales varía según la complejidad de la cirugía y el paciente, generalmente entre 2 y 4 semanas. Durante el primer mes, se recomienda:
- Usar una faja abdominal diariamente para dar soporte a la pared abdominal reparada.
- Evitar esfuerzos físicos intensos, levantar objetos pesados y actividades deportivas.
- Abstenerse de fumar, ya que perjudica la cicatrización.
La recuperación completa y la posibilidad de realizar ejercicio físico sin restricciones suelen ser posibles a partir del mes, tras la última revisión con el cirujano.
Posibles Complicaciones
Aunque la cirugía de eventración es un procedimiento común y generalmente seguro, como en cualquier intervención quirúrgica, existen riesgos y posibles complicaciones. Estas pueden ser:
Riesgos Poco Graves y Frecuentes:
- Infección de la herida quirúrgica.
- Sangrado o formación de hematomas en la zona de la incisión.
- Formación de seroma (acumulación de líquido bajo la piel) - común con el uso de malla, a menudo se resuelve solo o con drenaje.
- Dolor o molestias prolongados en la zona.
- Fiebre.
- Sensación de "bulto" o endurecimiento en la zona de la reparación (debido a la reacción cicatricial alrededor de la malla).
- Dehiscencia parcial de la herida (apertura superficial).
Riesgos Graves y Poco Frecuentes:
- Infección grave de la malla (requiere tratamiento específico, a veces retirar la malla).
- Lesiones a órganos abdominales cercanos (intestino, vejiga).
- Fístula intestinal (conexión anormal entre el intestino y la piel u otro órgano).
- Tromboembolismo (formación de coágulos que pueden viajar a los pulmones).
- Evisceración (salida del contenido abdominal a través de la herida - emergencia).
- Descompensación de enfermedades preexistentes (cardíacas, respiratorias).
- Recurrencia de la eventración.
- Riesgo de mortalidad, aunque bajo.
La mayoría de estas complicaciones pueden manejarse con tratamiento médico, drenajes o procedimientos menores, pero algunas, especialmente las graves, pueden requerir una reintervención quirúrgica urgente.
¿Puede Volver a Aparecer la Eventración?
A pesar de una reparación exitosa, existe una posibilidad, aunque reducida con el uso de malla, de que la eventración reaparezca en el futuro. Las tasas de recurrencia han disminuido drásticamente desde la introducción de las mallas en comparación con las reparaciones sin tensión. Sin embargo, factores como el tamaño inicial de la eventración, la complejidad de la reparación, la presencia de complicaciones postoperatorias y los factores de riesgo del paciente (como obesidad o tabaquismo) influyen en el riesgo de recurrencia.
La Importancia de Elegir un Cirujano Especializado
Dada la complejidad de las eventraciones, especialmente las grandes, multirrecidivadas o en pacientes con factores de riesgo, es fundamental buscar un cirujano con experiencia y dedicación en cirugía de pared abdominal. Estos especialistas tienen un conocimiento profundo de la anatomía, están actualizados en las técnicas quirúrgicas más avanzadas (incluyendo abordajes complejos y reconstructivos) y pueden ofrecer la mejor opción de tratamiento adaptada a cada caso particular, aumentando las probabilidades de un resultado exitoso y duradero.

Conclusiones Clave
La eventración es una hernia que se forma en el sitio de una cicatriz quirúrgica abdominal previa y requiere tratamiento quirúrgico para su corrección. La cirugía con colocación de malla es el estándar de oro para una reparación duradera. El abordaje laparoscópico ofrece ventajas significativas en términos de menor dolor, recuperación más rápida y menor riesgo de complicaciones de la herida en casos seleccionados.
Las indicaciones más aceptadas para el abordaje laparoscópico incluyen eventraciones con múltiples sacos o que han reaparecido varias veces, pacientes obesos, aquellos que necesitan una rápida reincorporación a sus actividades y ciertas eventraciones específicas (de trocar, periostomales). Una recuperación postoperatoria adecuada, siguiendo las indicaciones médicas, es clave para el éxito a largo plazo.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el tratamiento principal para una eventración?
El tratamiento principal y más efectivo es la cirugía para reparar el defecto en la pared abdominal, generalmente utilizando una malla quirúrgica para reforzar la zona.
¿Cómo se corrige quirúrgicamente una eventración?
Se puede corregir mediante cirugía abierta, realizando una incisión sobre la hernia, o cada vez más frecuentemente, mediante cirugía laparoscópica, utilizando pequeñas incisiones. En ambos casos, el objetivo es cerrar el defecto y reforzar la pared con una malla.
¿Es lo mismo una eventración que una hernia común?
No exactamente. Una eventración es un tipo específico de hernia que ocurre en el sitio de una cicatriz de una cirugía abdominal previa. Una hernia común puede ocurrir en puntos débiles naturales de la pared abdominal sin cirugía previa.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la cirugía de eventración?
El tiempo de recuperación para retomar actividades cotidianas y laborales varía, pero generalmente oscila entre 2 y 4 semanas, dependiendo de la complejidad de la cirugía, el tamaño de la eventración y el estado general del paciente. La recuperación completa para esfuerzos físicos intensos puede llevar más tiempo.
¿Es obligatorio el uso de malla en la reparación de eventraciones?
Aunque no es estrictamente "obligatorio" en todos los casos, el uso de malla es altamente recomendado por la comunidad médica y se considera esencial para reducir significativamente el riesgo de recurrencia de la eventración y lograr resultados más duraderos.
¿Qué cuidados debo tener después de la cirugía?
Los cuidados incluyen el manejo del dolor, progresión gradual de la dieta, movilización temprana, cuidados de la herida y/o drenajes según indicación, uso de faja abdominal por un tiempo, evitar esfuerzos físicos y abstenerse de fumar.
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