26/06/2020
El síncope vasovagal, también conocido como síncope neurocardiogénico, es la causa más común de desmayo. Ocurre cuando el cuerpo reacciona de forma exagerada a ciertos desencadenantes, como la visión de sangre, el miedo intenso o el estrés emocional extremo. Aunque suele ser inofensivo, entender qué lo provoca y cómo manejarlo es fundamental para quienes lo experimentan.

Este fenómeno se produce debido a una respuesta anormal del sistema nervioso que regula la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Cuando se activa por un desencadenante, la frecuencia cardíaca disminuye y los vasos sanguíneos, especialmente en las piernas, se dilatan. Esto provoca una acumulación de sangre en la parte inferior del cuerpo, reduciendo rápidamente el flujo sanguíneo hacia el cerebro y resultando en una pérdida breve de la conciencia.
- ¿Qué es Exactamente el Síncope Vasovagal?
- Desencadenantes Comunes del Síncope Vasovagal
- Síntomas Antes, Durante y Después de un Episodio
- ¿Quiénes Tienen Mayor Riesgo?
- Diagnóstico: Descartando Causas Más Serias
- Manejo Inmediato y Prevención
- Tratamientos Adicionales para Casos Recurrentes
- Complicaciones Potenciales
- Síncope Vasovagal y Acupuntura
- Preguntas Frecuentes sobre el Síncope Vasovagal
- Puntos Clave
¿Qué es Exactamente el Síncope Vasovagal?
El síncope vasovagal es un tipo de desmayo (síncope) que resulta de una respuesta refleja exagerada del sistema nervioso autónomo, específicamente del nervio vago. Este nervio juega un papel crucial en la regulación de funciones corporales involuntarias, como la frecuencia cardíaca y la digestión. En un episodio de síncope vasovagal, la actividad del nervio vago aumenta bruscamente, mientras que la actividad del sistema nervioso simpático (que normalmente aumenta la frecuencia cardíaca y contrae los vasos sanguíneos) disminuye. Esta combinación lleva a una bradicardia (disminución de la frecuencia cardíaca) y vasodilatación (ensanchamiento de los vasos sanguíneos), lo que reduce drásticamente la presión arterial.
La caída de la presión arterial y la ralentización del corazón impiden que llegue suficiente sangre oxigenada al cerebro. Como el cerebro es muy sensible a la falta de oxígeno, incluso por un corto período, esto resulta en una pérdida temporal del conocimiento, es decir, el desmayo. Una vez que la persona se acuesta o cae, la gravedad ayuda a restablecer el flujo sanguíneo al cerebro, y la conciencia se recupera rápidamente, generalmente en menos de un minuto.
Desencadenantes Comunes del Síncope Vasovagal
El síncope vasovagal se caracteriza por ser provocado por una variedad de estímulos. Identificar estos desencadenantes es un paso clave para prevenir futuros episodios. Los más frecuentes incluyen:
- Estar de pie por períodos prolongados: Especialmente en lugares calurosos o concurridos.
- Exposición al calor: Temperaturas elevadas pueden contribuir a la dilatación de los vasos sanguíneos.
- La visión de sangre: Ya sea una herida o durante procedimientos médicos.
- Extracciones de sangre: La anticipación o el acto de extraer sangre.
- Miedo a lesiones corporales: La ansiedad relacionada con el daño físico.
- Esfuerzo: Como el que se realiza al intentar defecar o al toser intensamente.
- Dolor intenso: Una respuesta a estímulos dolorosos.
- Emociones intensas: Miedo, ansiedad, estrés o incluso excitación extrema.
- Deshidratación: La falta de líquidos reduce el volumen sanguíneo.
- Saltarse comidas: Puede afectar los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial.
Es importante destacar que, en algunos casos, el síncope vasovagal puede ocurrir sin un desencadenante aparente, lo que lo hace más impredecible.
Síntomas Antes, Durante y Después de un Episodio
Antes de desmayarse, muchas personas experimentan una serie de síntomas de advertencia, conocidos como síntomas prodrómicos. Reconocer estos signos puede dar tiempo para tomar medidas y evitar la pérdida de conciencia. Estos síntomas pueden incluir:
- Cambio en el color de la piel, volviéndose pálida.
- Mareo o aturdimiento.
- Visión de túnel: El campo visual se estrecha, viendo solo lo que está directamente enfrente.
- Malestar estomacal o náuseas.
- Sensación de calor repentino.
- Sudor frío y pegajoso.
- Visión borrosa.
Durante el episodio de síncope, las personas que observan pueden notar:
- Movimientos bruscos o sacudidas.
- Pulso lento y débil.
- Pupilas dilatadas.
La recuperación suele ser rápida, generalmente en menos de un minuto. Sin embargo, es común sentirse indispuesto, fatigado o con náuseas durante un tiempo después del desmayo. Levantarse demasiado pronto (en los 15-30 minutos posteriores) aumenta el riesgo de sufrir otro episodio.
¿Quiénes Tienen Mayor Riesgo?
Aunque el síncope vasovagal puede ocurrir a cualquier edad, es más frecuente en ciertos grupos demográficos. Los niños y los adultos jóvenes tienen una mayor incidencia. Además, las personas que pasan largos períodos de tiempo de pie, especialmente en condiciones de calor, también presentan un riesgo incrementado.
Diagnóstico: Descartando Causas Más Serias
Si experimentas un desmayo, es importante consultar a un profesional de la salud, especialmente si es la primera vez que te ocurre. Esto se debe a que el desmayo puede ser un síntoma de afecciones más graves, como problemas cardíacos o neurológicos. El médico realizará una evaluación completa que incluirá:
- Revisión detallada del historial médico, preguntando sobre las circunstancias del desmayo, síntomas previos y posibles desencadenantes.
- Examen físico, incluyendo la medición de la presión arterial en diferentes posiciones (acostado, sentado, de pie).
- Un electrocardiograma (ECG) para evaluar el ritmo y la actividad eléctrica del corazón.
En muchos casos, especialmente en niños y adultos jóvenes con historial típico de síncope vasovagal, estos pasos pueden ser suficientes para establecer un diagnóstico probable y descartar causas peligrosas.
Sin embargo, si hay dudas o sospechas de otras condiciones, pueden ser necesarias pruebas adicionales como:
- Monitorización continua del ECG (Holter) para registrar el ritmo cardíaco durante un período prolongado.
- Ecocardiograma para evaluar la estructura y función del corazón.
- Prueba de esfuerzo para observar cómo responde el corazón durante la actividad física.
- Análisis de sangre si se sospecha alguna anormalidad metabólica.
- La prueba de la mesa basculante (tilt table test) es a menudo utilizada. En esta prueba, te acuestas en una mesa acolchada que luego se inclina gradualmente a diferentes ángulos mientras se monitoriza tu frecuencia cardíaca y presión arterial. Si eres propenso al síncope vasovagal, es probable que experimentes una caída significativa en la presión arterial y/o la frecuencia cardíaca durante la inclinación, reproduciendo los síntomas o el desmayo. A veces se administran medicamentos para intentar provocar la respuesta.
Manejo Inmediato y Prevención
El conocimiento es clave para manejar el síncope vasovagal. Si reconoces los síntomas de advertencia, puedes tomar medidas para evitar el desmayo o minimizar sus efectos:
- Acuéstate inmediatamente: Si sientes que vas a desmayarte, la mejor opción es acostarse.
- Eleva las piernas: Una vez acostado, eleva las piernas por encima del nivel del corazón. Esto ayuda a que la gravedad dirija la sangre de vuelta al cerebro.
- Si no puedes acostarte: Si no es posible acostarse, siéntate e inclina la cabeza hacia adelante, colocándola entre las rodillas.
Si presencias que alguien se desmaya debido a un síncope vasovagal, ayúdale a acostarse y eleva sus piernas. La persona debería recuperar la conciencia rápidamente. Una vez consciente, debe permanecer acostada durante al menos 15-30 minutos para permitir que la presión arterial se estabilice y reducir el riesgo de un segundo desmayo.
Para prevenir futuros episodios, los profesionales de la salud pueden sugerir varios cambios en el estilo de vida:
- Evitar los desencadenantes conocidos: Si sabes qué te provoca el síncope (por ejemplo, ver sangre, estar de pie mucho tiempo), intenta evitar esas situaciones.
- Mantenerse hidratado: Beber suficientes líquidos a lo largo del día ayuda a mantener el volumen sanguíneo.
- Aumentar la ingesta de sal: Para algunas personas, consumir más sal (bajo supervisión médica) puede ayudar a aumentar la presión arterial.
- Hacer ejercicio moderado: Ciertos ejercicios pueden mejorar la regulación de la presión arterial.
- Usar medias de compresión: Estas medias pueden ayudar a prevenir la acumulación de sangre en las piernas.
- Revisar medicamentos: Algunos fármacos, especialmente los que bajan la presión arterial (como los diuréticos), pueden necesitar ser ajustados o suspendidos por el médico.
Tratamientos Adicionales para Casos Recurrentes
En casos donde el síncope vasovagal es frecuente o severo y no responde a los cambios en el estilo de vida, el médico puede considerar otras opciones. La investigación sobre la efectividad de los medicamentos específicos para el síncope vasovagal ha mostrado resultados inciertos, pero a veces se prueban:
- Agonistas alfa-1-adrenérgicos: Para ayudar a aumentar la presión arterial.
- Corticosteroides: Pueden ayudar a retener sodio y líquidos, aumentando el volumen sanguíneo.
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): Se cree que pueden modular la respuesta exagerada del sistema nervioso.
En situaciones muy raras y solo cuando hay una desaceleración significativa del corazón o pausas largas documentadas durante los episodios, podría considerarse la implantación de un marcapasos. Sin embargo, esta es una medida excepcional para el síncope vasovagal típico.
Complicaciones Potenciales
El síncope vasovagal en sí mismo no suele ser peligroso para la salud a largo plazo. La principal preocupación son las lesiones que pueden ocurrir como resultado de la caída durante el desmayo. Fracturas, cortes o golpes en la cabeza son riesgos potenciales.

Tensing your arms or crossing your legs can help prevent fainting. Passively raising or propping up your legs in the air can also help. To immediately treat someone who has fainted from vasovagal syncope, help the person lie down and lift their legs up in the air. Otra complicación, aunque indirecta, es el impacto en la vida diaria y la seguridad. Si los episodios son frecuentes e impredecibles (sin síntomas de advertencia), pueden afectar la capacidad para realizar ciertas actividades, como conducir un vehículo. Si sufres de síncope crónico no controlado, tu médico podría aconsejarte no conducir hasta que la condición esté bajo control para evitar accidentes.
Síncope Vasovagal y Acupuntura
Dado que los desencadenantes del síncope vasovagal incluyen la visión de agujas, el miedo, el dolor intenso y las emociones fuertes, es comprensible que la experiencia de la acupuntura pueda, en algunos individuos susceptibles, actuar como un desencadenante para un episodio vasovagal. No es que la acupuntura cause la condición de síncope vasovagal, sino que el proceso (las agujas, la anticipación, la sensación) puede activar la respuesta refleja en alguien propenso a ella.
Si te sientes mareado o con náuseas durante o después de una sesión de acupuntura, esto podría ser un síntoma prodrómico de un síncope vasovagal inminente o una sensación post-episodio (incluso si el desmayo fue muy breve o incompleto). Es crucial comunicar inmediatamente cualquier síntoma inusual a tu acupunturista. Un profesional experimentado sabrá cómo responder, que típicamente implica acostarte, elevar las piernas y asegurarse de que estés cómodo y estable antes de levantarte.
Sentir náuseas después de la acupuntura también puede ser una respuesta individual al tratamiento que no necesariamente indica un síncope vasovagal, pero dado que las náuseas son un síntoma común antes y después de un episodio vasovagal, es una posibilidad a considerar, especialmente si se acompaña de otros síntomas como mareo o palidez. Siempre discute tus reacciones con tu terapeuta de acupuntura y con tu médico general para entender mejor tu cuerpo.
Preguntas Frecuentes sobre el Síncope Vasovagal
¿Es el síncope vasovagal una condición grave?
Generalmente no. Es una respuesta fisiológica común y no suele estar asociada con enfermedades cardíacas o neurológicas graves subyacentes. El principal riesgo es lesionarse durante la caída.
¿Puedo conducir si tengo síncope vasovagal?
Si tus episodios son muy ocasionales, con síntomas de advertencia claros y bien controlados, es probable que puedas conducir. Sin embargo, si los desmayos son frecuentes, impredecibles o no tienes síntomas de advertencia, tu médico podría aconsejarte no conducir hasta que la condición esté mejor manejada para tu seguridad y la de otros.
¿Qué debo hacer si me siento mareado y creo que voy a desmayarme?
Acuéstate inmediatamente y eleva tus piernas. Si no puedes acostarte, siéntate con la cabeza entre las rodillas.
¿Cuánto tiempo tarda la recuperación después de un síncope vasovagal?
La conciencia se recupera en menos de un minuto. Sin embargo, puedes sentirte cansado, con náuseas o indispuesto durante varios minutos u horas después. Es recomendable descansar acostado durante 15-30 minutos después de recuperar la conciencia.
¿El síncope vasovagal se puede curar?
No es una enfermedad que se "cure" en el sentido tradicional, sino una respuesta refleja. Sin embargo, se puede manejar eficazmente identificando y evitando desencadenantes, y con estrategias de prevención como hidratación, ingesta de sal y, en algunos casos, medicamentos. Muchas personas aprenden a reconocer los síntomas de advertencia y evitan el desmayo por completo.
Puntos Clave
- El síncope vasovagal es la causa más común de desmayo y ocurre por una respuesta exagerada del sistema nervioso que afecta la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
- Es desencadenado por factores como estar de pie mucho tiempo, el calor, ver sangre, el miedo o el dolor.
- Los síntomas de advertencia (mareo, náuseas, palidez) a menudo preceden al desmayo, lo que permite tomar medidas preventivas.
- La acción inmediata es acostarse y elevar las piernas.
- El diagnóstico implica historial médico, examen físico y ECG, a menudo complementado con una prueba de la mesa basculante.
- El manejo se basa principalmente en evitar desencadenantes y cambios en el estilo de vida (hidratación, sal).
- En casos severos, pueden considerarse medicamentos o, raramente, un marcapasos.
- La principal complicación son las lesiones por caídas.
- La experiencia de la acupuntura puede ser un desencadenante potencial debido a las agujas, el miedo o el dolor en personas susceptibles.
Comprender el síncope vasovagal te permite manejarlo mejor y reducir su impacto en tu vida. Si experimentas desmayos, consulta siempre a un profesional de la salud para descartar otras causas y recibir asesoramiento adecuado.
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