23/05/2008
La aparición de un bulto en la zona del ombligo puede generar preocupación, tanto si ocurre en un bebé como en un adulto. Este fenómeno, conocido como hernia umbilical, es relativamente común y se produce cuando una porción del intestino, tejido graso u otro contenido abdominal protruye a través de un punto débil en la pared muscular cerca del ombligo. Aunque suene alarmante, en muchos casos, especialmente en la infancia, no representa un problema grave y puede resolverse por sí solo. Sin embargo, es crucial entender cuándo requiere atención médica y cuáles son las opciones de tratamiento disponibles.

La región umbilical es una zona naturalmente propensa a las hernias debido a que es el punto por donde pasaba el cordón umbilical durante la gestación. Tras el nacimiento, esta abertura debe cerrarse completamente. Si este cierre no es total o si la pared abdominal se debilita posteriormente, puede dar lugar a una hernia.

- Hernia Umbilical en Niños
- Hernia Umbilical en Adultos
- Diagnóstico de la Hernia Umbilical
- Tratamiento de la Hernia Umbilical: La Cirugía
- Recuperación y Cuidados Postoperatorios
- Posibles Riesgos y Complicaciones de la Cirugía
- ¿Puede Reaparecer una Hernia Umbilical Después de la Cirugía?
- Preguntas Frecuentes sobre la Hernia Umbilical
Hernia Umbilical en Niños
Las hernias umbilicales son muy frecuentes en los recién nacidos y los bebés. A menudo se notan como una protuberancia que se vuelve más evidente cuando el bebé llora, tose o hace esfuerzo, ya que la presión abdominal aumenta y empuja el contenido hacia afuera. Visualmente, el ombligo parece sobresalir de forma notable.
En la mayoría de los bebés, estas hernias son pequeñas y no causan dolor ni molestias. La gran noticia es que la naturaleza suele hacer su trabajo: la mayoría de las hernias umbilicales en niños se cierran espontáneamente a medida que el niño crece y los músculos abdominales se fortalecen. Generalmente, esto ocurre antes de los 3 o 4 años de edad. Por esta razón, los médicos suelen adoptar un enfoque de espera vigilante, evitando la cirugía a menos que sea estrictamente necesario.
¿Cuándo Requiere Cirugía una Hernia Umbilical en Niños?
Aunque la resolución espontánea es la norma, existen situaciones en las que la intervención quirúrgica puede ser considerada o necesaria en la infancia:
- La hernia causa dolor al niño.
- La hernia queda atrapada en la posición de protrusión y no se puede reintroducir fácilmente (encarcelación).
- Existe restricción del flujo sanguíneo al contenido de la hernia (estrangulación), lo cual es una emergencia médica.
- La hernia no se ha cerrado por sí sola cuando el niño alcanza los 3 a 4 años de edad.
- La hernia es excepcionalmente grande o su apariencia es motivo de preocupación significativa para los padres, aunque incluso en estos casos, los cirujanos suelen recomendar esperar hasta los 3 o 4 años por la alta probabilidad de cierre espontáneo y para evitar la anestesia a una edad muy temprana.
Es importante destacar que intentar "reintroducir" la hernia con fuerza en casa o colocar vendajes y monedas sobre ella no ayuda a cerrarla y, de hecho, podría ser perjudicial. Siempre consulte a un pediatra si tiene inquietudes sobre la hernia umbilical de su hijo.
Hernia Umbilical en Adultos
A diferencia de los niños, las hernias umbilicales en adultos tienden a no cerrarse por sí solas y, de hecho, suelen aumentar de tamaño con el tiempo. Son más comunes en personas con sobrepeso, en mujeres (especialmente después de uno o varios embarazos debido al estiramiento y la presión sobre la pared abdominal), y en individuos que experimentan un aumento significativo de la presión intraabdominal.
Las causas principales de las hernias umbilicales en adultos incluyen:
- Sobrepeso u Obesidad: El exceso de peso ejerce presión constante sobre la pared abdominal.
- Embarazos Múltiples o Cercanos: El estiramiento de los músculos abdominales durante el embarazo puede debilitar la zona umbilical.
- Levantar Objetos Pesados o Esfuerzo Crónico: Actividades que aumentan drásticamente la presión abdominal.
- Tos Crónica o Esfuerzo al Evacuar: Condiciones como el asma, la EPOC o el estreñimiento crónico.
- Ascitis: Acumulación de líquido en la cavidad abdominal.
- Diálisis Peritoneal a Largo Plazo: Aumenta la presión dentro del abdomen.
- Debilidad Inherente de la Pared Abdominal: Algunas personas tienen una predisposición genética a tener tejidos conectivos más débiles.
En adultos, las hernias umbilicales a menudo causan síntomas como dolor, molestia o una sensación de pesadez en la zona. Incluso las hernias pequeñas pueden volverse sintomáticas.
Riesgos de No Tratar una Hernia Umbilical en Adultos
Si una hernia umbilical en un adulto no se repara, existe el riesgo de complicaciones graves. La más preocupante es la encarcelación, que ocurre cuando una porción de tejido (generalmente grasa o intestino) queda atrapada en el orificio herniario y no puede ser reintroducida manualmente. Esto suele ser muy doloroso.
La complicación más peligrosa es la estrangulación, que sucede si el riego sanguíneo a la porción atrapada del intestino se interrumpe. Esto es una emergencia médica que requiere cirugía inmediata, ya que puede llevar a la muerte del tejido intestinal. Los síntomas de una hernia estrangulada pueden incluir dolor intenso y repentino, náuseas, vómitos, y la protuberancia puede volverse dura, sensible y cambiar de color (rojizo, azulado o más oscuro).

Debido a estos riesgos, los cirujanos a menudo recomiendan la cirugía para reparar las hernias umbilicales en adultos, incluso si son pequeñas o asintomáticas, para prevenir futuras complicaciones. La cirugía se vuelve indispensable si la hernia es dolorosa, crece rápidamente o muestra signos de encarcelación o estrangulación.
Diagnóstico de la Hernia Umbilical
El diagnóstico de una hernia umbilical es generalmente sencillo y se realiza mediante un examen físico. El médico observará y palpará la zona del ombligo, pidiendo al paciente que tosa o haga esfuerzo para ver si la protuberancia se hace más evidente.
En algunos casos, especialmente si el diagnóstico no es claro, si se sospechan otras condiciones o si se necesita evaluar el contenido de la hernia o su tamaño exacto antes de la cirugía, se pueden solicitar pruebas de imagen como una ecografía o una tomografía computarizada (TAC).
Tratamiento de la Hernia Umbilical: La Cirugía
Como se mencionó, el tratamiento definitivo para la mayoría de las hernias umbilicales en adultos y para ciertas hernias en niños es la cirugía, conocida como hernioplastia o herniorrafia. El objetivo de la operación es reintroducir el contenido herniado en el abdomen y reparar el defecto o la debilidad en la pared abdominal para evitar que la hernia reaparezca.
La cirugía se realiza generalmente bajo anestesia (general, epidural o local, dependiendo del tamaño de la hernia y la técnica quirúrgica). Se realiza una incisión cerca del ombligo, se localiza la hernia y se devuelve su contenido a la cavidad abdominal. Luego, se procede a cerrar el orificio. En muchos casos, especialmente en adultos o cuando el defecto es grande, se coloca una malla de material sintético para reforzar la pared abdominal y reducir el riesgo de recurrencia.
Técnicas Quirúrgicas para la Reparación de la Hernia Umbilical
Existen dos enfoques principales para reparar una hernia umbilical:
Cirugía Abierta:
Esta es la técnica tradicional. Se realiza una única incisión, generalmente debajo o al lado del ombligo. A través de esta incisión, el cirujano accede a la hernia, la reduce y cierra el defecto con suturas. Si es necesario, se coloca una malla sobre o debajo del defecto muscular para reforzar la pared abdominal. Esta técnica es a menudo preferida para hernias muy grandes o en pacientes que han tenido cirugías abdominales previas complejas.
Cirugía Laparoscópica:
Es una técnica mínimamente invasiva que utiliza varias pequeñas incisiones (generalmente 2 o 3) en el abdomen, alejadas del ombligo. Se introduce un laparoscopio (un tubo delgado con una cámara) para visualizar el interior del abdomen en un monitor. A través de las otras incisiones, se insertan instrumentos quirúrgicos para reducir la hernia y colocar una malla desde el interior de la pared abdominal para cubrir el defecto. La laparoscopia se asocia generalmente con una menor cicatrización visible, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta, aunque puede no ser adecuada para todos los pacientes o tipos de hernias.
La elección entre cirugía abierta y laparoscópica dependerá de varios factores, incluyendo el tamaño y la complejidad de la hernia, la salud general del paciente, la experiencia del cirujano y, en algunos casos, las preferencias del paciente.

Recuperación y Cuidados Postoperatorios
La recuperación tras una cirugía de hernia umbilical varía según la técnica utilizada y la salud individual del paciente, pero generalmente es bastante rápida. Muchos pacientes son dados de alta el mismo día (cirugía ambulatoria) o tras una breve hospitalización.
Durante las primeras semanas, es normal sentir algo de dolor o molestia en la zona de la incisión, que se puede controlar con analgésicos. Se recomienda evitar levantar objetos pesados y realizar esfuerzos físicos intensos durante 2 a 4 semanas para permitir que los tejidos sanen adecuadamente y la reparación se fortalezca. Actividades ligeras como caminar suelen ser alentadas poco después de la cirugía para favorecer la circulación y prevenir complicaciones.
Ejercicio y Hernia Umbilical
Si bien los esfuerzos intensos pueden causar o empeorar una hernia, el ejercicio suave juega un papel importante tanto en la prevención (fortaleciendo los músculos abdominales) como en la recuperación post-quirúrgica. Después de la cirugía, es fundamental seguir las indicaciones del médico sobre cuándo y cómo reanudar la actividad física.
Durante la recuperación, ejercicios suaves como:
- Respiración Profunda: Aunque pueda parecer contraintuitivo, respirar profundamente ayuda a mantener los pulmones sanos y a movilizar los órganos suavemente. Realice inhalaciones profundas, expandiendo el abdomen, y exhalaciones lentas varias veces al día.
- Caminar: Empezar con caminatas cortas y lentas es excelente. Ayuda a la circulación, reduce el riesgo de coágulos y favorece el movimiento intestinal. Camine a un ritmo cómodo y aumente gradualmente la distancia y la velocidad según se sienta capaz.
Evite cualquier ejercicio que cause tensión o dolor en el área quirúrgica, especialmente aquellos que involucran los músculos abdominales directos o levantar peso.
Posibles Riesgos y Complicaciones de la Cirugía
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la reparación de una hernia umbilical tiene riesgos, aunque son generalmente bajos. Estos pueden incluir:
- Infección en el sitio quirúrgico.
- Sangrado o hematoma.
- Problemas relacionados con la anestesia.
- Lesión a los nervios cercanos (causando adormecimiento o dolor).
- Lesión a los órganos internos, como el intestino (muy raro).
- Formación de un seroma (acumulación de líquido).
- Recurrencia de la hernia.
La recurrencia, aunque posible, es menos probable cuando se utiliza una malla para reforzar la reparación, especialmente en adultos.
¿Puede Reaparecer una Hernia Umbilical Después de la Cirugía?
Sí, aunque la cirugía está diseñada para reparar el defecto y reducir el riesgo, siempre existe una pequeña posibilidad de que la hernia umbilical reaparezca en el mismo lugar o cerca de él. El riesgo de recurrencia es mayor en personas con factores de riesgo persistentes, como obesidad, tabaquismo, condiciones que causan tos crónica o estreñimiento, o en casos de hernias muy grandes o reparaciones complejas. Seguir las indicaciones postoperatorias, mantener un peso saludable y evitar esfuerzos excesivos ayuda a minimizar este riesgo.
Preguntas Frecuentes sobre la Hernia Umbilical
- ¿Una hernia umbilical en niños siempre requiere cirugía?
- No. En la gran mayoría de los casos, las hernias umbilicales en niños se cierran por sí solas antes de los 3-4 años de edad. La cirugía solo se considera si la hernia es grande, dolorosa, no se cierra con el tiempo o presenta complicaciones como encarcelación o estrangulación.
- ¿Qué causa una hernia umbilical en adultos?
- Las causas principales incluyen el aumento de la presión abdominal debido a factores como obesidad, embarazos, levantar objetos pesados, tos o estreñimiento crónico, o la debilidad inherente de la pared muscular en la zona umbilical.
- ¿Es peligrosa una hernia umbilical?
- En niños, rara vez es peligrosa. En adultos, el principal peligro es la posibilidad de encarcelación o estrangulación, que requiere atención médica urgente.
- ¿Puedo hacer ejercicio si tengo una hernia umbilical?
- Si tiene una hernia no reparada, evite ejercicios que aumenten drásticamente la presión abdominal (levantar peso, abdominales intensos). Caminar o nadar suavemente puede ser posible, pero siempre consulte a un médico. Después de la cirugía, siga las pautas de recuperación y reintroduzca el ejercicio gradualmente, empezando por caminar y respiración profunda.
- ¿Cuánto dura la recuperación de la cirugía de hernia umbilical?
- La recuperación completa para reanudar actividades normales suele tomar de 2 a 4 semanas, aunque los esfuerzos intensos deben evitarse por más tiempo. La recuperación inicial del dolor suele ser en pocos días.
En conclusión, la hernia umbilical es una condición manejable. Mientras que en los niños a menudo se resuelve espontáneamente, en los adultos suele requerir intervención quirúrgica para prevenir complicaciones. Consultar a un profesional de la salud es el primer paso para un diagnóstico correcto y un plan de tratamiento adecuado.
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