08/10/2020
La fibromialgia es una condición compleja que se manifiesta de forma única en cada persona. Sus síntomas, que incluyen dolor generalizado, fatiga profunda y alteraciones del sueño y el estado de ánimo, a menudo desafían las herramientas de medición convencionales y nuestra comprensión inicial. Durante mucho tiempo, el abordaje terapéutico se centró en aliviar estos síntomas principales de manera empírica. Sin embargo, pronto se hizo evidente que el dolor característico de la fibromialgia no responde a los analgésicos tradicionales, como los que actúan sobre la inflamación o los mecanismos opioides. Esta falta de respuesta subraya una diferencia fundamental en cómo se origina y se mantiene el dolor en la fibromialgia, distanciándose de los mecanismos del dolor nociceptivo agudo.

Los avances recientes, impulsados por la observación clínica y respaldados por tecnologías modernas como la neuroimagen y las mediciones neurofisiológicas, han arrojado luz sobre la naturaleza de esta enfermedad. Hoy en día, la fibromialgia se entiende principalmente como una profunda y extensa alteración del sistema nociceptivo, es decir, el sistema encargado de procesar y transmitir las señales de dolor. Esta alteración conduce a un estado de sensibilización central, donde el sistema nervioso se vuelve hipersensible al dolor y a otros estímulos.
La Sensibilización Central: Clave para Entender la Fibromialgia
La sensibilización central es un mecanismo que, en condiciones normales, ayuda en la protección y curación, volviendo el área dañada temporalmente más sensible para evitar mayor daño. Sin embargo, en la fibromialgia, este mecanismo se vuelve persistentemente activado y disfuncional. Esto no solo genera dolor continuo y generalizado, sino que también activa de forma permanente el sistema de alerta del cuerpo y agota los mecanismos naturales de control del dolor. A nivel celular, la sensibilización central implica cambios bioquímicos y moleculares en los mecanismos de neurotransmisión.
Investigaciones han demostrado concentraciones elevadas de sustancias excitatorias en el líquido cefalorraquídeo y en áreas cerebrales clave del sistema nociceptivo en pacientes con fibromialgia. Sustancias como la sustancia P, el factor de crecimiento neuronal y, notablemente, el glutamato, un neurotransmisor excitatorio, se encuentran en niveles superiores a lo normal. Estudios de resonancia espectroscópica han confirmado el aumento de glutamato en áreas como la amígdala y el tálamo. Además, se ha observado que las concentraciones de glutamato en la ínsula varían con la intensidad del dolor del paciente, disminuyendo a medida que el dolor mejora. Estos hallazgos son compatibles con registros neurofisiológicos que indican una excitabilidad aumentada en el sistema nociceptivo de estos pacientes.
Paralelamente, también se han identificado alteraciones en las sustancias encargadas de la autorregulación e inhibición del sistema nociceptivo, aquellas que normalmente 'apagan' la señal de dolor una vez que la amenaza ha desaparecido. Se ha observado una disminución de metaencefalina-Arg-Phe, MHPG y precursores de serotonina (5-HTRP y 5-HIAA) en el líquido cefalorraquídeo. Estos hallazgos concuerdan con la evidencia neurofisiológica de una capacidad disminuida de las respuestas inhibitorias descendentes.
Más allá de los neurotransmisores, estudios recientes con tomografía de emisión de positrones han revelado otros aspectos importantes. Los pacientes con fibromialgia presentan una disminución de la actividad dopaminérgica en ciertas áreas cerebrales y una falta de respuesta en los ganglios basales ante estímulos dolorosos. La dopamina es relevante porque participa en la modulación y supresión del dolor crónico. Además, se ha observado una disminución en la disponibilidad de receptores opioides μ en áreas del sistema nociceptivo, lo que podría explicar por qué los tratamientos basados en opioides a menudo no son efectivos para el dolor de fibromialgia. Estos descubrimientos están sentando las bases para pasar de tratamientos empíricos a un abordaje terapéutico más racional y basado en la evidencia, dirigido a la neuromodulación química.
Enfoques Farmacológicos Basados en la Neuromodulación
Las revisiones sistemáticas y los documentos de consenso de expertos en fibromialgia reflejan el uso de diversos fármacos, apoyados por ensayos clínicos que evalúan su eficacia. Basándonos en su mecanismo de acción, estos fármacos pueden clasificarse en dos categorías principales:
- Fármacos que refuerzan los mecanismos inhibitorios del sistema nociceptivo.
- Fármacos que disminuyen los mecanismos excitatorios del sistema nociceptivo.
Reforzando los Mecanismos Inhibitorios
Esta estrategia busca aumentar la concentración de sustancias que inhiben el dolor o estimular sus receptores. Incluye varios tipos de medicamentos:
Moduladores de la Concentración de Bioaminas (Noradrenalina, Serotonina, Dopamina)
Estos fármacos actúan sobre neurotransmisores clave implicados en las vías inhibitorias descendentes del dolor.
- Tricíclicos: Han sido de los fármacos más utilizados y con mayor nivel de evidencia. Aunque su acción principal es inhibir la recaptación de noradrenalina y serotonina, también tienen efectos sobre otros mecanismos. La amitriptilina es el más común, usado a dosis bajas (25-50mg/día), con inicio progresivo. Mejora el dolor, el sueño, la fatiga y el estado global del paciente con un efecto moderado. Se estima que entre el 25% y el 45% de los pacientes logran una mejora superior al 30% en los síntomas. Sin embargo, la respuesta es impredecible y los efectos adversos como sequedad de boca y aumento de peso pueden ser problemáticos. Otros tricíclicos incluyen imipramina, nortriptilina, doxepin y maprotilina. La ciclobenzaprina, más sedante, ha mostrado mejorar el descanso nocturno y reducir levemente el dolor.
- Inhibidores Duales de la Recaptación de Serotonina y Noradrenalina (IRSN): Desarrollados para tener una acción más específica sobre la recaptación de serotonina y noradrenalina, evitando algunos efectos adversos de los tricíclicos. La venlafaxina, aunque usada en estudios abiertos con resultados positivos, carece de ensayos controlados suficientes. La duloxetina ha demostrado un efecto analgésico moderado en ensayos a corto y medio plazo (hasta 6 meses). Dosis de 60mg o 120mg/día son efectivas, logrando una respuesta en el dolor (>30% de mejora) en el 55% de los pacientes tratados frente al 33% con placebo. Su eficacia es independiente de la presencia de depresión mayor. Se recomienda iniciar a dosis bajas y aumentar progresivamente, tomándola por la mañana. Las náuseas y el insomnio son efectos adversos comunes. El milnacipran, no comercializado en todos los países, también ha mostrado beneficios, reduciendo el dolor, mejorando la impresión global del paciente y la calidad de vida en un 33% de pacientes (frente al 17% con placebo) a dosis de 100mg/día o 200mg/día. Se ha sugerido que podría ser más efectivo en pacientes sin depresión mayor. Su tamaño del efecto es similar al de los tricíclicos, con aceptable tolerabilidad.
- Otros Recaptadores de Bioaminas: El tramadol, clasificado como opioide menor, obtiene dos tercios de su efecto analgésico de la inhibición de la recaptación de serotonina y noradrenalina. Algunos ensayos han mostrado un efecto analgésico moderado, solo o combinado con paracetamol. Se desconoce su efecto aditivo en pacientes ya tratados con otros fármacos moduladores de bioaminas. Otros inhibidores de la recaptación de bioaminas, como reboxetina (inhibidor de noradrenalina) y sibutramina (inhibidor de serotonina, noradrenalina y dopamina), están en fase de ensayo clínico.
Agonistas de Receptores Inhibitorios o Reguladores
Actúan estimulando directamente receptores que promueven la inhibición del dolor.
- Dopaminérgicos: El pramipexole, un agonista dopaminérgico, ha sido probado en un ensayo en pacientes con fibromialgia severa. A dosis crecientes (hasta 4.5mg/noche), mostró una reducción del dolor del 36% (frente al 9% con placebo) a las 14 semanas, con un 42% de pacientes logrando una reducción del dolor superior al 50% (frente al 14% con placebo). También mejoró la fatiga y el estado global. Estos resultados sugieren un papel interesante para la vía dopaminérgica. Otros fármacos como rotigotine y ropinirole están en ensayo.
- Gabaérgicos: El oxibato de sodio, precursor del GABA y agonista de receptores específicos, ha mostrado interés. Un estudio en pacientes con trastorno del sueño asociado a FM mostró mejoras en la calidad del sueño, fatiga y puntos sensibles. Un ensayo más amplio demostró un beneficio en el dolor, calidad del sueño, rigidez matutina e impacto funcional, con un 31% de respondedores (mejora >30% en dolor, FIQ e impresión global) frente al 11% con placebo. Considerando solo el dolor, el 41% de los tratados respondieron (>30% mejora) frente al 20% del grupo placebo. Otros fármacos como levetiracetam y gaboxadol se están explorando.
Disminuyendo los Mecanismos Excitatorios
Esta estrategia busca reducir la hiperexcitabilidad del sistema nervioso, disminuyendo la liberación de neurotransmisores excitatorios o bloqueando su acción.
Inhibidores de los Canales Iónicos
Estos fármacos actúan sobre canales específicos en las neuronas para reducir su excitabilidad.
- Ligandos alfa 2 delta de los Canales de Calcio: Estos fármacos se unen a una subunidad específica de los canales de calcio voltaje-dependientes, disminuyendo la despolarización celular y, por tanto, reduciendo la liberación de neurotransmisores excitatorios como el glutamato. La gabapentina, a una dosis media de 1800mg/día, mostró en un estudio una reducción del dolor superior al 30% en el 51% de los pacientes tratados frente al 31% con placebo. La pregabalina, con un mecanismo similar pero un efecto más relacionado con la dosis, ha sido objeto de varios ensayos. Dosis de 300mg y 450mg/día han mostrado reducir el dolor significativamente. Una reducción del dolor superior al 50% se observó en el 29% de los pacientes con 450mg/día de pregabalina frente al 13% con placebo. También mejoró significativamente la fatiga, el sueño y la calidad de vida. La eficacia se mantiene en el tiempo, duplicando la tasa de respuesta mantenida a 6 meses comparado con placebo. Ambos fármacos requieren una introducción progresiva para mejorar la tolerabilidad, ya que efectos indeseables como sedación, mareo y aumento de peso son frecuentes y pueden llevar a la retirada del fármaco en más del 35% de los casos. Se sugiere iniciar con dosis bajas (ej. 25mg/12h) y aumentar gradualmente.
- Inhibidores de los Canales de Sodio: Fármacos como lacosamida, zonisamida y eslicarbacepina están en ensayo clínico para evaluar su potencial en fibromialgia.
Antagonistas de Receptores N-metil-D-aspartato (NMDA)
Estos fármacos bloquean los receptores NMDA, que son activados por el glutamato y están implicados en la sensibilización central.
- Ketamina y Dextrometorfano: Un estudio piloto inicial con infusión intravenosa de ketamina mostró un efecto analgésico significativo en más del 60% de los pacientes, muy superior a la morfina. La ketamina también redujo el dolor referido y los fenómenos de sumación temporal, confirmando la implicación de los receptores NMDA. Sin embargo, la ketamina intravenosa puede causar efectos psicotropos significativos y su efecto analgésico es de corta duración, además de su escasa disponibilidad oral. El dextrometorfano, un bloqueador de receptores NMDA de administración oral, ha sido explorado. Un estudio sugirió que la respuesta a una dosis baja de ketamina intravenosa podría predecir la respuesta analgésica posterior al dextrometorfano oral. Si estos hallazgos se confirman, podría establecerse una estrategia terapéutica más estable. Otros antagonistas NMDA como el ifenprodil también se están investigando.
Hacia una Estrategia Terapéutica Racional
La complejidad neuroquímica de la fibromialgia, con múltiples vías excitatorias e inhibitorias alteradas, explica la necesidad de abordar la enfermedad desde diferentes ángulos. En la práctica clínica, es común el uso de múltiples medicamentos, probablemente para tratar la diversidad de síntomas (dolor, sueño, estado de ánimo) y para intentar lograr una respuesta aditiva cuando un solo fármaco no es suficiente. Existe una clara necesidad de ensayos clínicos que evalúen formalmente la eficacia de las combinaciones de fármacos con diferentes mecanismos de acción.
Una estrategia terapéutica racional, basada en la comprensión actual de la neuromodulación en la fibromialgia, podría implicar la combinación de un fármaco que disminuya los mecanismos excitatorios, como la pregabalina o la gabapentina, junto con un fármaco que potencie los mecanismos inhibitorios, como la amitriptilina, duloxetina o milnacipran. Estos fármacos deberían introducirse de forma progresiva o secuencial para minimizar los efectos adversos. No se debe olvidar el potencial de otros fármacos, como los dopaminérgicos o gabaérgicos, que también pueden aportar beneficios.
Mientras las agencias reguladoras evalúan y aprueban la indicación específica de algunos de estos fármacos para la fibromialgia, la aplicación de una estrategia de neuromodulación racional y personalizada en la práctica clínica parece ser el camino más prometedor para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Preguntas Frecuentes sobre el Tratamiento de la Fibromialgia
¿Por qué los analgésicos comunes no funcionan bien para la fibromialgia?
Según la información proporcionada, el dolor de la fibromialgia se debe principalmente a una hipersensibilidad del sistema nervioso central (sensibilización central), no a la inflamación o daño tisular que responden a los analgésicos tradicionales. Los mecanismos opioides naturales también parecen estar alterados en estos pacientes.
¿Qué significa "sensibilización central" en el contexto de la fibromialgia?
Se refiere a un estado en el que el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) se vuelve hipersensible. Procesa las señales de dolor de manera exagerada y puede generar dolor incluso sin un estímulo externo fuerte. Esto implica cambios persistentes en la neuroquímica y la función neuronal.
¿Cuáles son los principales tipos de medicamentos utilizados para tratar la fibromialgia?
Según el texto, los tratamientos farmacológicos se centran en modular el sistema nervioso. Incluyen fármacos que aumentan los mecanismos inhibitorios (como tricíclicos, IRSN, dopaminérgicos y gabaérgicos) y fármacos que disminuyen los mecanismos excitatorios (como ligandos de canales de calcio y antagonistas NMDA).
¿Los medicamentos para la fibromialgia tienen efectos secundarios?
Sí, como la mayoría de los medicamentos, pueden tener efectos secundarios. El texto menciona efectos comunes para algunos fármacos como sequedad de boca y aumento de peso con amitriptilina, náuseas e insomnio con duloxetina, y sedación, mareo y aumento de peso con pregabalina y gabapentina. La introducción progresiva de las dosis se recomienda para mejorar la tolerabilidad.
¿Es recomendable usar una combinación de medicamentos?
El texto sugiere que, dada la complejidad de la enfermedad y la frecuente necesidad de tratar múltiples síntomas, una estrategia que combine fármacos con diferentes mecanismos de acción (por ejemplo, uno que disminuya la excitación y otro que potencie la inhibición) parece racional, aunque se necesitan más estudios para confirmar los beneficios de combinaciones específicas.
| Clase de Fármaco | Mecanismo Principal | Ejemplos (según texto) | Efectos Reportados (según texto) |
|---|---|---|---|
| Tricíclicos | Inhibición recaptación Noradrenalina/Serotonina | Amitriptilina | Mejora dolor, sueño, fatiga, estado global (moderado) |
| IRSN | Inhibición recaptación Serotonina/Noradrenalina | Duloxetina, Milnacipran | Mejora dolor, calidad vida, estado global (moderado) |
| Ligandos α2δ Canales Calcio | Disminuyen liberación neurotransmisores excitatorios | Gabapentina, Pregabalina | Reducción dolor, mejora sueño, fatiga, calidad vida |
| Dopaminérgicos | Agonistas receptores Dopamina | Pramipexole | Mejora dolor, fatiga, estado global (en estudio) |
| Gabaérgicos | Precursor GABA, agonista receptores | Oxibato de Sodio | Mejora sueño, fatiga, puntos sensibles, dolor, rigidez, función |
| Antagonistas NMDA | Bloquean receptores NMDA | Ketamina (EV), Dextrometorfano (Oral) | Efecto analgésico (EV), potencial efecto oral |
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