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Adormecimiento Facial: Causas y Qué Hacer

14/11/2018

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El adormecimiento o el hormigueo en la cara son sensaciones que pueden aparecer de forma inesperada y generar preocupación. Estas parestesias faciales, como se conocen médicamente, se describen a menudo como una falta de sensibilidad, entumecimiento o la sensación de 'agujas y alfileres'. Aunque a veces pueden ser temporales y sin importancia, otras veces pueden ser indicio de una condición subyacente que requiere atención médica. Entender las posibles causas es el primer paso para saber cómo actuar.

La cara es una de las áreas más sensibles de nuestro cuerpo, rica en nervios y estructuras complejas. Por ello, una alteración en cualquiera de estos componentes puede manifestarse como un cambio en la sensibilidad. Las causas detrás del adormecimiento facial son sorprendentemente diversas, abarcando desde cuestiones muy localizadas hasta problemas sistémicos.

¿Qué hacer para el adormecimiento de la cara?
Cuando sientes adormecimiento en la cara, es importante no entrar en pánico. Puedes intentar mover la cara suavemente, masajearla o cambiar de posición para aliviar la sensación. A menudo, esto ayuda si el adormecimiento es causado por una mala circulación temporal.

Las sensaciones de adormecimiento u hormigueo, médicamente conocidas como parestesia, son el resultado de una alteración en la función de los nervios que transmiten información sensorial al cerebro. Cuando estos nervios, o las áreas del cerebro que procesan sus señales, no funcionan correctamente, se pueden experimentar estas sensaciones inusuales en la piel.

A continuación, exploraremos las causas más comunes y algunas menos frecuentes que pueden explicar por qué sientes adormecimiento en la cara.

Causas relacionadas con los nervios faciales

Los nervios son las autopistas de comunicación de nuestro cuerpo. La cara y la cabeza son inervadas por una red compleja, siendo los más relevantes el nervio facial, el glosofaríngeo (a veces llamado occipital en contextos de dolor de cabeza) y, de manera crucial para la sensibilidad, el nervio trigémino. El nervio trigémino es el responsable de transmitir la sensación de tacto, dolor y temperatura desde la cara hasta el cerebro. Cuando uno o varios de estos nervios se ven afectados por una infección, inflamación, compresión o un golpe, su funcionamiento normal se interrumpe. En lugar de enviar señales sensoriales precisas, pueden generar 'ruido' o señales distorsionadas que el cerebro interpreta como hormigueo, adormecimiento o incluso dolor. Afecciones como la neuralgia del trigémino, aunque más conocida por el dolor intenso, también puede cursar con sensaciones alteradas previas o posteriores a los episodios de dolor.

Problemas de origen dental

La salud bucal tiene una conexión más estrecha con la sensibilidad facial de lo que a menudo pensamos. Infecciones dentales como la pulpitis (inflamación de la pulpa, el tejido interno del diente que contiene nervios y vasos sanguíneos), la periodontitis (una enfermedad grave de las encías que afecta a los tejidos de soporte del diente) o un absceso dental (una acumulación de pus causada por una infección bacteriana) pueden inflamar o presionar los nervios cercanos, provocando sensaciones de hormigueo o adormecimiento en la cara, especialmente alrededor de la boca o la mandíbula.

Además de las infecciones, los trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), que conecta la mandíbula con el cráneo, pueden causar síntomas que incluyen chasquidos al mover la mandíbula, dolor y, en algunos casos, adormecimiento facial debido a la irritación de los nervios cercanos. Las intervenciones dentales, como extracciones complicadas, colocación de implantes o cirugías maxilofaciales, también pueden causar adormecimiento temporal si se irrita o comprime un nervio durante el procedimiento. Aunque esto suele ser pasajero, una lesión nerviosa fortuita, aunque rara, puede resultar en adormecimiento prolongado que requiere evaluación por un dentista o cirujano maxilofacial. Una fractura en algún hueso de la cara, resultado de un traumatismo, también puede dañar nervios y causar hormigueo.

Migraña y sus manifestaciones

La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza. Es un trastorno neurológico que, si bien se caracteriza principalmente por un dolor intenso y pulsátil, a menudo unilateral, puede presentar una variedad de síntomas acompañantes. Entre estos síntomas se encuentran las alteraciones sensoriales. La migraña con aura es un subtipo específico en el que el dolor de cabeza es precedido o acompañado por fenómenos neurológicos transitorios, conocidos como aura. El aura visual (ver luces o patrones) es el más común, pero el aura sensorial, que puede manifestarse como hormigueo o adormecimiento que se propaga por la cara, un brazo o una pierna, también es posible. Estas sensaciones suelen ser temporales, durando entre 5 y 60 minutos, y preceden o acompañan el inicio del dolor de cabeza.

El impacto del estrés y la ansiedad

El estado emocional puede tener efectos físicos sorprendentes. El estrés crónico y los episodios agudos de ansiedad pueden desencadenar una serie de respuestas fisiológicas, incluyendo cambios en la tensión muscular, la respiración e incluso la sensibilidad nerviosa. No es infrecuente que personas experimenten hormigueo o adormecimiento en diversas partes del cuerpo, incluida la cara, durante periodos de alto estrés o ataques de pánico. Este fenómeno a menudo se relaciona con la hiperventilación (respiración rápida y superficial) que puede ocurrir durante la ansiedad, alterando los niveles de dióxido de carbono en la sangre y afectando la función nerviosa. Afortunadamente, el hormigueo inducido por el estrés o la ansiedad generalmente desaparece una vez que la persona logra calmarse y regular su respiración.

Otras posibles causas a considerar

La lista de condiciones que pueden manifestarse con adormecimiento facial es extensa. La sinusitis, una inflamación de los senos paranasales (las cavidades llenas de aire detrás de los huesos faciales), puede causar presión e irritación en los nervios cercanos, llevando a sensaciones de adormecimiento o presión en la cara. Los pólipos nasales en los senos también pueden tener un efecto similar.

Un evento médico grave, como un ictus (accidente cerebrovascular), es una causa potencial de adormecimiento facial que requiere atención médica inmediata. Un ictus ocurre cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe, dañando las células cerebrales. Dependiendo de la región afectada, un ictus puede causar adormecimiento o debilidad repentina en la cara (a menudo en un lado), dificultad para hablar, confusión, problemas de visión o pérdida de equilibrio. Reconocer estos síntomas es crucial para actuar rápidamente.

Un tumor, ya sea benigno o maligno, ubicado cerca de un nervio facial o en el cerebro, puede ejercer presión sobre el nervio o las vías nerviosas, alterando la transmisión de señales y causando adormecimiento o debilidad. La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune crónica que afecta el sistema nervioso central. En la EM, el sistema inmunitario ataca la mielina, la cubierta protectora de las fibras nerviosas, interrumpiendo la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo. El adormecimiento, el hormigueo y otros problemas sensoriales son síntomas comunes de la EM, y pueden afectar la cara.

¿Cómo curar más rápido la parálisis facial?
En el caso de la parálisis facial idiopática el tratamiento inicial generalmente consiste en la administración de antivirales y corticoides. Si la parálisis es debida a un traumatismo, se puede administrar tratamiento con corticoides. Posteriormente, se puede corregir con cirugía.

Parálisis de Bell: Una causa específica

La parálisis de Bell es una condición que causa debilidad o parálisis temporal de los músculos en un lado de la cara. Se cree que es el resultado de la inflamación o compresión del nervio facial (el séptimo nervio craneal), que controla el movimiento de los músculos faciales (como parpadear, sonreír, fruncir el ceño) y también influye en las glándulas lagrimales, salivales y el sentido del gusto en la parte frontal de la lengua. La causa exacta a menudo es desconocida (idiopática), pero se sospecha que está relacionada con infecciones virales (como el virus del herpes simple, el mismo que causa el herpes labial). La inflamación comprime el nervio a medida que pasa a través del estrecho canal óseo de Falopio. Aunque la parálisis es el síntoma principal, la irritación o disfunción nerviosa puede causar sensaciones previas de adormecimiento u hormigueo en el lado afectado de la cara. Otras causas menos comunes de parálisis facial (que no serían 'de Bell', que es idiopática) incluyen tumores, enfermedad de Lyme, sarcoidosis, infecciones del oído medio, traumatismos faciales o fracturas del hueso temporal. La parálisis de Bell suele ser unilateral (afecta un lado) y puede ser completa (pérdida total de movimiento) o incompleta (debilidad parcial). A menudo, los síntomas alcanzan su punto máximo en 48-72 horas y la recuperación comienza en pocas semanas, aunque puede llevar meses.

Otras causas menos comunes incluyen deficiencias nutricionales, particularmente de vitaminas del grupo B (especialmente B12) y vitamina D, que son esenciales para la salud nerviosa. Ciertos medicamentos también pueden tener como efecto secundario la alteración de la sensibilidad nerviosa.

Qué hacer ante el adormecimiento facial

Dada la amplia gama de posibles causas, desde las benignas hasta las potencialmente graves, la acción más importante ante el adormecimiento facial es la evaluación médica. Si el adormecimiento es muy leve, breve (dura solo unos minutos) y no se acompaña de otros síntomas, podría no ser motivo de gran preocupación (por ejemplo, si te has quedado dormido sobre el brazo presionando la cara). Sin embargo, si el adormecimiento dura más de media hora, es recurrente o, crucialmente, si se presenta junto con otros síntomas, debes buscar atención médica sin demora. Estos síntomas de alerta incluyen:

  • Debilidad repentina en la cara, un brazo o una pierna (especialmente en un lado del cuerpo).
  • Dificultad para hablar o entender el habla.
  • Visión borrosa o pérdida de visión repentina.
  • Dolor de cabeza intenso y repentino.
  • Pérdida de equilibrio o coordinación.
  • Caída de un lado de la cara al intentar sonreír.

Estos síntomas podrían indicar un ictus u otra afección neurológica grave que requiere tratamiento urgente. Incluso en ausencia de estos síntomas graves, si el adormecimiento facial es persistente o preocupante, una consulta médica es necesaria para determinar la causa subyacente. El médico realizará un examen físico y neurológico detallado, preguntará sobre tus síntomas, historial médico y cualquier otro factor relevante. Dependiendo de la sospecha clínica, podría solicitar pruebas adicionales como análisis de sangre (para buscar deficiencias vitamínicas o infecciones), resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TC) del cerebro o la cara (para visualizar nervios, vasos sanguíneos o posibles tumores), o estudios de conducción nerviosa.

El tratamiento del adormecimiento facial dependerá completamente del diagnóstico. Si la causa es una infección dental, se tratará la infección. Si es una migraña, se gestionará la migraña. Si es ansiedad, se abordará con terapia o técnicas de manejo del estrés. Para la Parálisis de Bell, a menudo se recetan corticosteroides para reducir la inflamación y, a veces, antivirales. Las deficiencias vitamínicas se corrigen con suplementos. En casos de condiciones más graves como un ictus o un tumor, el tratamiento será específico para esa enfermedad.

¿Es peligroso el hormigueo en la cara?

La peligrosidad del hormigueo o adormecimiento facial no reside en la sensación en sí misma, sino en lo que la está causando. Un hormigueo leve y pasajero, quizás por haber estado en una mala posición o por un pico de estrés, generalmente no es peligroso. Sin embargo, esta misma sensación puede ser el primer signo de una condición médica seria. Por ejemplo, si el hormigueo es un síntoma de una deficiencia severa de vitamina B12 no tratada, puede llevar a daño nervioso permanente con el tiempo. Si es un síntoma de un ictus, el retraso en la atención médica puede resultar en discapacidad significativa o incluso la muerte. La Parálisis de Bell, aunque a menudo se resuelve por sí sola, requiere evaluación para descartar otras causas y, en muchos casos, tratamiento temprano para maximizar las posibilidades de una recuperación completa y rápida, evitando complicaciones a largo plazo como la sincinesia (movimientos faciales involuntarios) o problemas oculares.

Por lo tanto, la regla general es: si el adormecimiento o hormigueo es persistente, severo, se repite con frecuencia, o se acompaña de cualquier otro síntoma neurológico o inusual, es fundamental buscar una evaluación médica para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado. No asumas que es 'solo estrés' sin haber descartado otras posibilidades, especialmente si los síntomas son nuevos o empeoran.

Preguntas Frecuentes sobre el Adormecimiento Facial

¿Qué puede causar adormecimiento de la cara?

El adormecimiento facial puede tener diversas causas. Puede deberse a la presión sobre los nervios faciales, como cuando descansas la cabeza en un brazo durante mucho tiempo. También puede ser causado por problemas de circulación sanguínea o nervios dañados. En casos menos comunes, puede ser un síntoma de una afección médica subyacente, como un derrame cerebral o una neuropatía. Otras causas incluyen infecciones dentales, migrañas, estrés, ansiedad, sinusitis, tumores, esclerosis múltiple, Parálisis de Bell, deficiencias vitamínicas o efectos secundarios de medicamentos.

¿Qué hacer cuando se siente adormecimiento en la cara?

Cuando sientes adormecimiento en la cara, es importante no entrar en pánico. Puedes intentar mover la cara suavemente, masajearla o cambiar de posición para aliviar la sensación. A menudo, esto ayuda si el adormecimiento es causado por una mala circulación temporal o presión. Sin embargo, si el adormecimiento persiste o se acompaña de otros síntomas preocupantes, como debilidad, dificultad para hablar, cambios en la visión o dolor de cabeza intenso, debes buscar atención médica de inmediato, acudiendo a un servicio de urgencias si es necesario.

¿Cuándo preocuparse por un hormigueo en la cara?

El hormigueo en la cara es algo común y, a menudo, no es motivo de preocupación si es breve y leve. Puede ser causado por el estrés, la ansiedad o la presión temporal sobre los nervios faciales. Sin embargo, debes preocuparte si el hormigueo es persistente, se repite con frecuencia o se acompaña de otros síntomas inusuales, como debilidad muscular en la cara o en otras partes del cuerpo, dificultad para hablar, cambios en la visión, mareos o un dolor de cabeza severo. En tales casos, es fundamental consultar a un profesional de la salud lo antes posible para descartar posibles afecciones médicas subyacentes graves.

En resumen, el adormecimiento u hormigueo en la cara es un síntoma que no debe ser ignorado, especialmente si es persistente o se acompaña de otros signos. La clave está en la evaluación médica para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado, garantizando así tu bienestar y tranquilidad.

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