09/08/2016
Las náuseas y los vómitos postoperatorios, conocidos como NVPO, son una de las complicaciones más frecuentes después de someterse a una anestesia y cirugía. Aunque a menudo se minimizan, pueden afectar a un porcentaje significativo de pacientes, estimado entre un 25% y un 30%, cifra que se dispara hasta un 70-80% en individuos de alto riesgo. Su impacto va mucho más allá de una simple molestia, generando incomodidad, insatisfacción y potenciales complicaciones médicas serias como deshidratación, alteraciones electrolíticas o problemas en la cicatrización. Además, prolongan la estancia en la sala de recuperación y aumentan los costos sanitarios, pudiendo incluso retrasar el alta hospitalaria en cirugías ambulatorias.

Comprender por qué ocurren y cómo manejarlas es fundamental para una recuperación postoperatoria más confortable y segura. Este artículo explorará las causas detrás de las NVPO y las diversas estrategias, tanto farmacológicas como no farmacológicas, disponibles para prevenirlas y tratarlas eficazmente.
- ¿Por qué Ocurren las Náuseas y Vómitos Postoperatorios?
- Factores que Aumentan el Riesgo de NVPO
- Evaluación del Riesgo: El Score de Apfel
- Estrategias para Reducir el Riesgo Basal
- Prevención de las NVPO: Opciones Farmacológicas
- Prevención de las NVPO: La Eficacia de la Terapia Combinada
- Opciones No Farmacológicas: Acupuntura y Acupresión
- Manejo de las NVPO una Vez Establecidas
- Tabla Comparativa de Antieméticos Comunes para Profilaxis
- Preguntas Frecuentes sobre las NVPO
- Consideraciones Finales y Recomendaciones
¿Por qué Ocurren las Náuseas y Vómitos Postoperatorios?
El reflejo del vómito es un mecanismo complejo que se origina en el cerebro. Específicamente, el centro del vómito se localiza en una zona llamada formación reticular, estrechamente conectada con el núcleo del tracto solitario (NTS) y el área postrema. Esta última contiene la zona de quimiorreceptores gatillo (ZQG), que es especialmente sensible a sustancias químicas en la sangre y el líquido cefalorraquídeo, ya que carece de una barrera hematoencefálica efectiva.
El centro del vómito recibe una multitud de señales. Algunas provienen de la periferia, como la garganta, los órganos abdominales (estímulos químicos y mecánicos a través del nervio vago), el tórax o los riñones. Otras son señales centrales, originadas en la corteza cerebral, la ZQG, núcleos del tronco cerebral, el sistema del equilibrio en el oído interno (aparato vestibular) o incluso estímulos visuales.
La activación de este sistema está mediada por diversos receptores, entre los que destacan los de dopamina (D2), serotonina (5-HT3), histamina (H1) y colinérgicos muscarínicos (M1). La ZQG es rica en receptores D2 y 5-HT3, mientras que el NTS cuenta con una variedad aún mayor, incluyendo receptores opioides (μ) y neurokinina. Cuando estos receptores son estimulados, envían señales al centro del vómito, que a su vez genera una respuesta a través de nervios que controlan los músculos involucrados en el vómito.
La gran variedad de estímulos y receptores implicados explica la naturaleza multifactorial de las NVPO. Factores como la hipotensión, la deshidratación, la estimulación vagal (por ejemplo, al manipular órganos internos), el dolor, la falta de oxígeno o ciertos medicamentos (como los opioides) pueden desencadenar este reflejo. Esta complejidad subraya la necesidad de un enfoque combinado para su prevención y tratamiento.
Factores que Aumentan el Riesgo de NVPO
La probabilidad de experimentar náuseas y vómitos después de una cirugía depende de una combinación de factores relacionados con el paciente, el tipo de cirugía y la técnica anestésica utilizada.
Factores del Paciente (No Modificables):
- Sexo femenino: Las mujeres tienen aproximadamente tres veces más riesgo que los hombres.
- No fumador: Aunque parezca contradictorio, los no fumadores tienen el doble de riesgo que los fumadores. El mecanismo exacto de este efecto protector del tabaquismo no está claro.
- Historia previa de NVPO o cinetosis: Si ya has experimentado náuseas o vómitos después de cirugías anteriores o te mareas fácilmente en vehículos, tu riesgo es mayor.
Ciertas condiciones médicas también pueden predisponerte, como problemas gastrointestinales (reflujo, hernia de hiato), trastornos metabólicos (diabetes, uremia), tumores cerebrales o condiciones agudas como obstrucción intestinal.
Factores Quirúrgicos (No Modificables):
- Tipo de cirugía: Algunas cirugías se asocian con un mayor riesgo, como las de oído, nariz y garganta (ORL), maxilofaciales, ginecológicas, ortopédicas (hombro, rodilla), oftalmológicas (estrabismo), neurocirugía, cirugía laparoscópica o abdominal, cirugía de mama o varices. Aunque existe debate sobre si el tipo específico es un factor independiente.
- Duración de la cirugía: Este sí es un predictor independiente. Cada 30 minutos adicionales de tiempo quirúrgico aumentan el riesgo de NVPO en un 60% a partir de un riesgo basal.
Factores Anestésicos (Modificables):
Estos son cruciales porque el equipo médico puede controlarlos para minimizar el riesgo.
- Tipo de anestesia: La anestesia general, especialmente si se usan agentes inhalatorios (gases volátiles), tiene un mayor riesgo de NVPO que la anestesia regional (espinal, epidural o bloqueos nerviosos).
- Uso de óxido nitroso: Este gas, a menudo usado en anestesia general, aumenta el riesgo de NVPO. Su omisión puede reducir la incidencia en casi un 30%.
- Uso de opioides: Tanto los opioides administrados durante la cirugía como para controlar el dolor postoperatorio son una causa importante de náuseas y vómitos, debido a su acción directa en el centro del vómito y su efecto sobre la motilidad gástrica. El riesgo aumenta con la dosis.
Evaluación del Riesgo: El Score de Apfel
Para determinar la probabilidad de que un paciente sufra NVPO, se han desarrollado herramientas de evaluación de riesgo. Una de las más reconocidas y validadas es el score simplificado de Apfel. Este modelo identifica cuatro factores de riesgo independientes:
- Sexo femenino
- No fumador
- Historia previa de NVPO o cinetosis
- Uso de opioides en el postoperatorio
La puntuación se calcula sumando un punto por cada factor presente. El riesgo de NVPO se incrementa significativamente con cada punto:
- 0 factores: ~10% de riesgo
- 1 factor: ~20% de riesgo
- 2 factores: ~40% de riesgo
- 3 factores: ~60% de riesgo
- 4 factores: ~80% de riesgo
Esta estratificación permite al equipo anestésico adaptar la estrategia de prevención según el nivel de riesgo del paciente.
Estrategias para Reducir el Riesgo Basal
Antes de recurrir a medicamentos específicos para prevenir las NVPO, existen medidas que pueden aplicarse para disminuir el riesgo general:
- Priorizar la anestesia regional: Siempre que sea posible y adecuado para la cirugía, optar por una técnica regional en lugar de anestesia general puede reducir la incidencia de NVPO.
- Elegir la técnica de anestesia general adecuada: Si la anestesia general es necesaria, se recomienda el uso de anestesia total endovenosa (TIVA) con propofol, evitando los agentes inhalatorios y el óxido nitroso.
- Minimizar el uso de opioides: Reducir la dosis de opioides intra y postoperatorios es clave. Esto a menudo se logra mediante el uso de analgesia multimodal, que combina diferentes tipos de analgésicos (como antiinflamatorios, paracetamol, etc.) para controlar el dolor de manera más efectiva con menos opioides.
- Hidratación adecuada: Asegurar que el paciente esté bien hidratado antes, durante y después de la cirugía también puede ayudar a reducir el riesgo.
- Evitar movimientos bruscos: Durante el traslado del paciente de quirófano a la sala de recuperación, los movimientos súbitos o cambios de posición pueden desencadenar náuseas, especialmente si se han usado opioides.
Prevención de las NVPO: Opciones Farmacológicas
En pacientes con riesgo moderado o alto, la administración de medicamentos antieméticos profilácticos es una práctica estándar. La elección del fármaco o la combinación de fármacos depende del riesgo del paciente y otros factores. La eficacia de estos fármacos a menudo se mide con el concepto de "número necesario para tratar" (NNT), que indica cuántos pacientes deben ser tratados para prevenir un episodio de NVPO que de otro modo ocurriría; un NNT menor indica mayor eficacia.
Antagonistas de los Receptores 5-HT3 (Setrones)
Actúan bloqueando los receptores de serotonina en la ZQG y el tracto gastrointestinal. El más conocido es el ondansetrón. Su dosis profiláctica habitual es de 4 mg por vía intravenosa lenta, administrada idealmente unos 30 minutos antes del final de la cirugía. Son más efectivos previniendo el vómito (NNT ~6) que las náuseas (NNT ~7). Otros setrones como dolasetrón, granisetrón o tropisetrón tienen eficacia y seguridad similares. Los efectos secundarios comunes incluyen dolor de cabeza, estreñimiento y, rara vez, prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma, especialmente a dosis altas.
Dexametasona (Corticoide)
Aunque su mecanismo antiemético no está completamente dilucidado, se cree que implica la inhibición de la síntesis de prostaglandinas. Es un antiemético eficaz con un NNT de alrededor de 4. Es particularmente útil en mujeres con historial de vértigo y en NVPO inducidos por opioides. A diferencia de muchos otros antieméticos, es más efectiva si se administra antes de la inducción anestésica, ya que tarda aproximadamente dos horas en hacer efecto. La dosis recomendada es de 4 mg por vía intravenosa. Una posible molestia es el prurito (picazón) perineal inmediatamente después de la administración, que se puede mitigar administrándola lentamente o diluida. Una dosis única no parece aumentar el riesgo de infecciones.
Droperidol (Butirofenona)
Bloquea los receptores de dopamina D2 en el cerebro. Fue un antiemético de primera línea durante décadas. A pesar de una advertencia de la FDA en 2001 sobre un posible riesgo de arritmias cardíacas, estudios posteriores han cuestionado esta asociación a las dosis habituales (1.25 mg IV), sugiriendo que la advertencia se basó en reportes anecdóticos y que otros antieméticos, como los setrones, también pueden prolongar el intervalo QT. La dosis de 1.25 mg IV, administrada al final de la cirugía, es efectiva, siendo más potente contra las náuseas (NNT ~5) que contra los vómitos (NNT ~7). A esta dosis, la sedación y los efectos extrapiramidales son raros. Se recomienda precaución en pacientes con factores de riesgo para prolongación del QT.
Haloperidol (Butirofenona)
Es una alternativa al droperidol. Dosis bajas (1-2 mg IM o IV) han demostrado una eficacia similar al droperidol sin causar sedación o alteraciones cardíacas significativas, a diferencia de las dosis más altas usadas en psiquiatría. Estudios recientes lo comparan favorablemente con ondansetrón.
Metoclopramida (Benzamida)
Tiene múltiples mecanismos, incluyendo el bloqueo de receptores D2 y 5-HT3 y un efecto procinético (acelera el vaciamiento gástrico). A pesar de su uso extendido, las dosis habituales (10 mg en adultos) tienen un efecto antiemético débil (NNT ~9.1, similar a placebo). Dosis mayores podrían ser más efectivas, pero aumentan el riesgo de efectos extrapiramidales.
Fenotiazinas
Aunque pueden ser efectivas, generalmente no se recomiendan como primera línea debido a la alta incidencia de efectos extrapiramidales (inquietud, movimientos involuntarios). Podrían considerarse con precaución en cirugías específicas como las de oído medio o reemplazo articular.
Prevención de las NVPO: La Eficacia de la Terapia Combinada
Dada la complejidad y las múltiples vías implicadas en las NVPO, la administración de una combinación de antieméticos con diferentes mecanismos de acción es a menudo más efectiva que usar un solo fármaco, especialmente en pacientes de alto riesgo. La terapia combinada ha demostrado ser superior a la monoterapia en numerosos estudios.
Las combinaciones más estudiadas y recomendadas incluyen:
- Antagonista 5-HT3 + Dexametasona
- Droperidol + Dexametasona
- Antagonista 5-HT3 + Droperidol
Estas combinaciones ofrecen una protección más amplia al actuar sobre diferentes receptores y vías. La decisión de usar monoterapia o politerapia debe basarse en la evaluación del riesgo del paciente utilizando herramientas como el score de Apfel. En pacientes de bajo riesgo, la profilaxis puede no ser necesaria. En riesgo moderado, puede considerarse un solo antiemético. En pacientes de alto riesgo (con 3 o 4 factores de Apfel), la terapia combinada está claramente indicada para lograr una reducción significativa del riesgo absoluto.
Opciones No Farmacológicas: Acupuntura y Acupresión
Además de los enfoques farmacológicos, ciertas técnicas no farmacológicas han mostrado utilidad en la prevención de las NVPO. Estas incluyen la acupuntura, electroacupuntura, estimulación eléctrica transcutánea y acupresión.
Estas técnicas se centran a menudo en la estimulación de un punto específico: el punto P6 (Nei-Guan). Este punto se localiza en la cara interna de la muñeca, aproximadamente a tres dedos de distancia de la base de la palma, entre los dos tendones flexores principales. La estimulación de este punto, ya sea con agujas (acupuntura), corriente eléctrica (electroacupuntura, TENS) o presión (acupresión), ha demostrado ser tan efectiva como algunos antieméticos para prevenir las NVPO tempranas en adultos, aunque menos concluyente en niños.
Aunque el mecanismo exacto no se conoce por completo, se cree que la estimulación del punto P6 puede liberar endorfinas (que potencian la acción de los receptores opioides μ, involucrados en el control del vómito) y activar ciertas vías nerviosas. Una revisión sistemática de la Colaboración Cochrane confirmó que la estimulación de P6 puede reducir el riesgo de NVPO con mínimos efectos secundarios. Comparada con la profilaxis farmacológica, parece más efectiva para reducir las náuseas que los vómitos.
Manejo de las NVPO una Vez Establecidas
A pesar de las medidas preventivas, algunos pacientes pueden desarrollar NVPO. El tratamiento, o terapia de rescate, se adapta si el paciente recibió profilaxis previamente.
Si un paciente no recibió profilaxis y presenta NVPO, la primera línea de tratamiento suele ser una dosis baja de un antagonista de los receptores 5-HT3, como 1 mg de ondansetrón IV. En pacientes con NVPO inducidas por opioides, añadir una pequeña dosis de droperidol a la analgesia controlada por el paciente (PCA) con morfina puede ser útil.
Si el paciente recibió profilaxis y esta falló, la recomendación es usar un antiemético de una clase diferente a la que se usó inicialmente, especialmente si las NVPO ocurren poco después de la cirugía (en las primeras 6 horas). Si han pasado más de 6 horas o no hay otras opciones disponibles, podría considerarse repetir el mismo fármaco, aunque la evidencia sugiere que repetir ondansetrón después de que una dosis profiláctica falló no siempre ofrece un control adicional. Dada la larga duración del efecto de la dexametasona, no se recomienda repetir una dosis hasta después de 24 horas.
Es fundamental, antes de administrar tratamiento, descartar otras causas tratables de náuseas y vómitos, como dolor no controlado, hipotensión, deshidratación, retención gástrica o complicaciones de la cirugía.
Tabla Comparativa de Antieméticos Comunes para Profilaxis
| Fármaco | Clase | Dosis Profiláctica Común (IV) | Momento de Administración | NNT (Aprox.) | Efectos Secundarios Comunes |
|---|---|---|---|---|---|
| Ondansetrón | Antagonista 5-HT3 | 4 mg | 30 minutos antes del final de la cirugía | ~6-7 | Cefalea, estreñimiento, hipotensión. Raro: prolongación QT. |
| Dexametasona | Corticoide | 4 mg | Antes de la inducción anestésica | ~4 | Prurito perineal (si rápido). Raro: efectos corticoides (dosis única segura). |
| Droperidol | Butirofenona (D2) | 1.25 mg | Al final de la cirugía | ~5-7 | Sedación (dosis altas), síntomas extrapiramidales (raros). Precaución: prolongación QT. |
| Haloperidol | Butirofenona (D2) | 1-2 mg | Al final de la cirugía | Similar a Droperidol | Similares a Droperidol, menos sedación a dosis bajas. |
| Metoclopramida | Benzamida (D2, 5-HT3, Procinético) | 10 mg | Variable | ~9 (dosis bajas) | Síntomas extrapiramidales (dosis altas), diarrea. |
Preguntas Frecuentes sobre las NVPO
¿Por qué yo tengo náuseas y mi vecino de habitación operado de lo mismo no?
La probabilidad de sufrir NVPO es multifactorial. Depende de tus características personales (sexo, si fumas o no, si te mareas fácilmente), del tipo y duración específica de tu cirugía y de la técnica anestésica utilizada. Tu "score de riesgo" individual es probablemente diferente al de tu vecino.
¿La anestesia general siempre causa náuseas?
No siempre, pero sí aumenta el riesgo en comparación con la anestesia regional. Además, dentro de la anestesia general, el tipo de agente utilizado (gases volátiles vs propofol) y el uso de óxido nitroso influyen en la probabilidad de tener NVPO.
¿Cómo puedo saber si tengo alto riesgo de NVPO?
Tu equipo anestésico evaluará tus factores de riesgo (sexo, historial de mareos/NVPO, si fumas) y el tipo de cirugía para calcular tu riesgo, a menudo utilizando escalas como el score de Apfel. Basándose en esta evaluación, planificarán la mejor estrategia de prevención para tu caso.
Si me dan medicamentos para prevenirlas, ¿aún puedo tener náuseas?
Sí, la profilaxis reduce significativamente el riesgo, pero no lo elimina por completo. Incluso con las mejores estrategias combinadas, un porcentaje de pacientes puede experimentar NVPO, aunque suelen ser menos severas. En esos casos, se aplica un tratamiento de rescate.
¿Es verdad que la acupresión en la muñeca puede ayudar?
Sí, la estimulación del punto P6 (Nei-Guan) mediante acupresión o acupuntura es una técnica no farmacológica que ha demostrado ser efectiva para reducir el riesgo de NVPO, especialmente las náuseas, y tiene muy pocos efectos secundarios. Es una opción complementaria que puede considerarse.
Consideraciones Finales y Recomendaciones
Las náuseas y vómitos postoperatorios son una complicación común pero manejable. La clave para reducirlos es una evaluación individualizada del riesgo del paciente antes de la cirugía. Basándose en esta evaluación (por ejemplo, utilizando el Score de Apfel), se decide la estrategia de prevención más adecuada.
Para pacientes de bajo riesgo, la profilaxis farmacológica puede no ser necesaria. Para riesgo moderado, se puede considerar un solo antiemético. Para pacientes de alto riesgo, la Terapia Combinada de dos o más antieméticos con diferentes mecanismos de acción es la estrategia más efectiva. Además de la profilaxis farmacológica, las estrategias para reducir el riesgo basal, como preferir anestesia regional o TIVA y minimizar el uso de opioides, son fundamentales.
Las opciones farmacológicas más utilizadas y respaldadas por evidencia son los Antagonistas 5-HT3 (como ondansetrón), la dexametasona y el droperidol. Si bien todos son efectivos, la dexametasona y el droperidol suelen ser más económicos. En caso de NVPO establecidas que no se previnieron o a pesar de la profilaxis, el tratamiento de rescate debe adaptarse a la situación, a menudo utilizando un fármaco de una clase diferente a la usada inicialmente.
Finalmente, no hay que olvidar que causas subyacentes como el dolor, la deshidratación o complicaciones quirúrgicas deben ser identificadas y tratadas para resolver las náuseas y vómitos. Con una adecuada evaluación y manejo proactivo, la experiencia postoperatoria en relación a las NVPO puede mejorar significativamente.
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