07/07/2008
Vietnam posee una rica y diversa tradición en prácticas curativas, muchas de las cuales comparten raíces o han sido influenciadas por los sistemas médicos asiáticos más amplios, incluida la acupuntura. Sin embargo, a lo largo de los siglos, los vietnamitas han desarrollado y adaptado estas técnicas, considerándolas en muchos casos como prácticas indígenas e innovadoras. Estas terapias buscan abordar desequilibrios energéticos o la presencia de lo que tradicionalmente se conoce como “vientos malos”, utilizando una variedad de métodos que van desde el contacto manual hasta el uso de herramientas específicas.

A continuación, exploraremos algunas de estas intrigantes prácticas tradicionales vietnamitas, detallando sus técnicas, aplicaciones y la filosofía que las sustenta, basándonos en la información proporcionada.
Dật gió (Agarre del Viento)
Una de las técnicas utilizadas en la medicina tradicional vietnamita es el Dật gió, que se traduce como "Agarre del Viento". Esta práctica se centra en manipular la piel del paciente con las yemas de los dedos, a menudo empleando el pulgar y el índice o el medio, o incluso las segundas falanges de los dedos índice y medio. La técnica consiste en pellizcar la piel, tirar bruscamente hacia afuera y luego soltarla, permitiendo que la piel se desprenda de los dedos que la pellizcan y recupere su forma original. Es un movimiento rápido y distintivo.
El Dật gió se aplica en áreas específicas del cuerpo dependiendo de la dolencia. Por ejemplo, para tratar dolores de cabeza, se suele realizar entre las cejas o en las sienes. Si el paciente sufre de dolor de cuello, tos o náuseas, la técnica se aplica en una fila horizontal en el cuello o en la pequeña depresión que se encuentra justo encima del esternón, conocida como la fosa supraesternal o yugular.
La creencia subyacente en el Dật gió, al igual que en otras técnicas vietnamitas como el Cạo gió, es que la enfermedad a menudo es causada por la invasión de "vientos malos". Se considera que si el paciente ha atrapado estos "vientos malos", no sentirá el dolor o la sensación de cosquilleo que normalmente provocaría el pellizco y tirón de la piel. Además, el sitio donde se realiza la técnica adquirirá un color rojo más intenso en lugar de un tono rosado pálido. Cuanto más profunda sea la rojez resultante, se cree que más severos eran los "vientos malos" y que una mayor cantidad de ellos ha sido eliminada del cuerpo. Sin embargo, es importante señalar que este procedimiento deja marcas visibles en la piel, como equimosis o vetas de hematoma rojo, que con el tiempo se vuelven amarillas y pueden tardar hasta 10 días en desaparecer por completo.
Cạo gió (Raspado del Viento)
Otra práctica tradicional vietnamita ampliamente reconocida es el Cạo gió, conocido también como "coining" o "raspado del viento". Esta técnica es similar al Gua Sha practicado en la medicina china, pero los vietnamitas la consideran una práctica propia. El proceso comienza con la aplicación de aceites sobre la piel, que suelen ser aceites medicinales, aunque en algunas circunstancias se pueden usar queroseno o agua. Una vez que la piel está lubricada, se procede a raspar el área con el borde de una moneda, generalmente del tamaño de una moneda de cuarto. Sin embargo, también se pueden utilizar otras herramientas, como una cuchara o incluso el borde superior de la uña del pulgar o del índice.
Es fundamental que el raspado no se realice sobre áreas óseas del cuerpo para evitar molestias o lesiones. Las áreas de aplicación varían según la dolencia. Para malestar general, dolor de espalda o dolor de estómago, el raspado se efectúa típicamente en la espalda. Se realizan movimientos descendentes a ambos lados de las partes carnosas de la columna vertebral y movimientos diagonales que van desde la columna hacia afuera en dirección a las costillas. Si el problema es tos o dolor en el pecho, el raspado se realiza en el tórax con un patrón similar a los radios de una rueda, partiendo desde la parte superior del esternón. Para la tos y las náuseas, también se puede raspar en la fosa yugular (encima del esternón), descendiendo por el esternón y/o en las fosas situadas por encima y por debajo de las clavículas.
Al igual que con el Dật gió, la creencia central del Cạo gió reside en la eliminación de los "vientos malos". Se cree que si el paciente ha "atrapado vientos malos", no sentirá el dolor o la sensación de cosquilleo esperada durante el raspado. En cambio, la piel se pondrá de un rojo más intenso de lo normal. La intensidad y profundidad de la rojez se interpretan como indicadores de la severidad de los "vientos malos" presentes y de la cantidad de ellos que ha sido exitosamente eliminada. Las marcas resultantes del Cạo gió son notables: equimosis o vetas de hematoma rojo que eventualmente cambian a un tono amarillo y pueden persistir en la piel hasta por 10 días.
La práctica del Cạo gió es bastante común y accesible. El raspado en la parte frontal del cuerpo a menudo lo realiza el propio paciente. Sin embargo, para raspar la espalda o áreas difíciles de alcanzar, se suele recurrir a amigos o familiares. Ocasionalmente, esta técnica también se lleva a cabo en clínicas de medicina tradicional en Vietnam por practicantes capacitados.
Giác hơi (Ventosas)
El Giác hơi, o aplicación de ventosas, es otra terapia tradicional vietnamita que comparte similitudes con prácticas encontradas en otras culturas, pero que los vietnamitas consideran propia. Esta técnica implica el uso de copas de vidrio o tubos grandes de bambú que se aplican sobre la piel con un vacío parcial para, según la creencia, "extraer" los "vientos malos" del cuerpo.
El terapeuta crea el vacío dentro de la copa o tubo utilizando diferentes métodos. Uno común es agitar rápidamente bolas de algodón empapadas en alcohol y flameadas dentro del recipiente antes de aplicarlo sobre la piel. En el caso de tubos de bambú de tamaño pequeño, similares a tubos de ensayo (aproximadamente 5 cm de largo y 1.5 cm de diámetro), el vacío se genera hirviéndolos en agua antes de aplicarlos en la zona afectada. Una vez creadas las condiciones adecuadas, la copa o tubo se coloca firmemente sobre la piel.
Las áreas de aplicación más frecuentes para aliviar el dolor y el malestar general son la espalda y el pecho. Con menos frecuencia, las ventosas también se pueden aplicar sobre las articulaciones. El recipiente se deja en su lugar sobre la piel durante un período de 5 a 10 minutos. Al retirarlo, se produce un sonido de estallido característico al liberarse el vacío. En algunas variaciones de la técnica, la copa se arrastra sobre la espalda o los brazos antes de ser desprendida de la piel. Se cree que este movimiento de arrastre potencia los efectos terapéuticos de la práctica.
Las ventosas dejan marcas circulares oscuras en la piel, causadas por la ruptura de pequeños capilares bajo la succión. Estas marcas pueden ser bastante visibles y pueden permanecer en la piel durante varias semanas antes de desaparecer por completo. Aunque generalmente se considera segura cuando se realiza correctamente, se han reportado casos de efectos secundarios como ampollas, quemaduras (particularmente si la técnica con fuego no se maneja con cuidado) y, en raras ocasiones, trombocitopenia, aunque estos casos son poco comunes.
El Giác hơi es una práctica que a menudo es realizada por una persona experimentada y remunerada en el hogar del paciente, o por un profesional formalmente capacitado en una clínica de medicina tradicional. En situaciones muy raras, un miembro de la familia puede intentar realizar la técnica. Aunque la aplicación de ventosas se ha utilizado en muchas tradiciones médicas a lo largo de la historia, incluida la medicina occidental en ciertas épocas, los vietnamitas la consideran una práctica propia y parte integral de su patrimonio cultural.
Cắt llể (Sangría)
El Cắt llể, o "sangría", es una práctica que, aunque puede sonar intensa, se realiza de una manera específica en el contexto tradicional vietnamita. Implica pellizcar la piel en un punto determinado y realizar pequeños cortes, de 2 a 5 mm de longitud, utilizando un fragmento de vidrio afilado o una hoja de afeitar. El objetivo no es una extracción masiva de sangre, sino más bien la remoción de unas pocas gotas de sangre de cada sitio de incisión.
El instrumento utilizado para cortar debe ser manejado con sumo cuidado y rapidez. Una vez realizadas las pequeñas incisiones, se suelen extraer unas pocas gotas de sangre apretando suavemente la incisión entre el pulgar y los dedos. En ocasiones, para potenciar el efecto terapéutico, se puede colocar un tubo de bambú caliente y hervido o una copa de vidrio con vacío sobre las incisiones para extraer una mayor cantidad de sangre.
Como se puede inferir, esta práctica no está exenta de riesgos. A veces puede dejar cicatrices permanentes en los sitios de incisión. Más preocupante aún, ocasionalmente se han reportado infecciones serias asociadas con el Cắt llể, lo que subraya la importancia de la higiene y la esterilización en cualquier procedimiento que involucre la piel y la sangre. Al igual que el Giác hơi, la sangría es una práctica que se encuentra en muchas culturas y períodos históricos, pero los vietnamitas la consideran una técnica indígena de su tradición médica.
Bấm Huyệt (Acupresión)
Quizás la práctica tradicional vietnamita más directamente relacionada con el concepto de acupuntura, tal como se conoce en otras partes de Asia, es el Bấm Huyệt, o "Acupresión". Esta técnica tiene sus raíces firmemente plantadas en los principios de la acupuntura y la reflexología, pero su característica distintiva es que se realiza sin el uso de agujas. En lugar de insertar finas agujas en puntos específicos del cuerpo, el Bấm Huyệt emplea principalmente la presión.
La presión se aplica utilizando las puntas del pulgar o el índice en puntos que corresponden a los puntos de acupuntura. El objetivo es regular y reencauzar el flujo de la energía vital, conocida como qi (o chi), hacia las áreas afectadas del cuerpo, buscando restaurar el equilibrio y aliviar dolencias.
Además del uso de los dedos, en técnicas más específicas como el Diện chẩn (acupresión facial), se emplean herramientas especiales. Estas herramientas tienen puntas más pequeñas y superficies de contacto de 2-3 mm de diámetro, diseñadas específicamente para estimular los puntos de presión en la cara y la cabeza, que son áreas con una alta densidad de puntos reflexológicos y de acupresión. Algunos terapeutas incluso innovan utilizando herramientas modificadas, como rizadores de pelo calientes, para simular el efecto del moxibustión (una técnica que calienta puntos de acupuntura), o pequeños vibradores eléctricos para estimular suavemente los puntos de presión.
La acupresión se aplica en una amplia variedad de áreas del cuerpo para tratar diversos tipos de enfermedades. Se realiza con frecuencia en las manos y los brazos, así como en la cara y la cabeza. También es muy común su aplicación en la espalda y el pecho, y en ocasiones en las piernas y los pies, dependiendo de la afección del paciente.
Históricamente, el Bấm Huyệt solía ser realizado por expertos contratados y capacitados, ya sea en el hogar del paciente o en un entorno clínico. A diferencia de algunas de las otras prácticas mencionadas, los estudios y reportes no han encontrado efectos secundarios graves asociados con la práctica de la acupresión cuando se realiza correctamente. Esto la convierte en una opción terapéutica relativamente segura dentro del espectro de la medicina tradicional.
Aunque las ideas fundamentales sobre la acupuntura indudablemente se originaron en China, los vietnamitas consideran el Bấm Huyệt como una práctica innovadora e indígena. Han adaptado y desarrollado la técnica de acupresión de maneras que la sienten como propia, integrándola profundamente en su sistema de salud tradicional.
Preguntas Frecuentes sobre Terapias Tradicionales Vietnamitas
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre estas prácticas:
¿Se utiliza acupuntura con agujas en Vietnam?
El texto proporcionado se centra en terapias relacionadas como la Acupresión (Bấm Huyệt), que se basa en los principios de la acupuntura pero se realiza sin agujas. También menciona que el Cạo gió y el Giác hơi se realizan ocasionalmente en clínicas de medicina tradicional, lo que sugiere un sistema médico tradicional más amplio, pero no detalla el uso de agujas de acupuntura. La acupresión es la práctica más detallada que se describe como "arraigada en la acupuntura" pero sin agujas.
¿Qué significan los "vientos malos" en estas terapias?
En la creencia tradicional detrás de técnicas como Dật gió y Cạo gió, los "vientos malos" son considerados una causa fundamental de enfermedad o malestar. Se cree que estas terapias ayudan a expulsar estos "vientos" del cuerpo, restaurando así la salud. La intensidad de la rojez resultante en la piel se interpreta como un indicador de la cantidad de "viento malo" eliminado.
¿Dejan marcas estas terapias?
Sí, varias de estas prácticas dejan marcas visibles en la piel. El Dật gió y el Cạo gió pueden dejar equimosis o vetas rojas (hematomas) que duran hasta 10 días. El Giác hơi (ventosas) deja círculos oscuros causados por capilares rotos que pueden permanecer por semanas. El Cắt llể (sangría) puede dejar cicatrices permanentes.
¿Quién puede realizar estas terapias?
La persona que realiza la terapia varía según la práctica. El Cạo gió frontal a menudo lo hace el propio paciente. Para áreas difíciles, amigos o familiares pueden ayudar. El Dật gió también puede ser realizado por personas cercanas. El Giác hơi y el Bấm Huyệt suelen ser realizados por personas experimentadas, a menudo pagadas, o por profesionales capacitados en clínicas de medicina tradicional. El Cắt llể también es realizado por alguien con conocimiento de la técnica.
¿Existen riesgos o efectos secundarios?
Sí, algunas prácticas conllevan riesgos. El Cắt llể puede dejar cicatrices permanentes y, ocasionalmente, causar infecciones serias. El Giác hơi (ventosas) se ha asociado en raros casos con ampollas, quemaduras y trombocitopenia. El Dật gió y el Cạo gió dejan marcas temporales (hematomas). El Bấm Huyệt (acupresión) no ha reportado efectos secundarios serios asociados.
¿Son estas prácticas exclusivamente vietnamitas?
El texto señala que técnicas como el Cạo gió son similares al Gua Sha chino, y que el Giác hơi y el Cắt llể se encuentran en muchas culturas. Sin embargo, los vietnamitas consideran el Cạo gió, el Giác hơi, el Cắt llể y, en particular, el Bấm Huyệt como prácticas indígenas o innovadoras dentro de su propia tradición, a pesar de las posibles influencias externas.
Conclusión
Las terapias tradicionales vietnamitas como el Dật gió, Cạo gió, Giác hơi, Cắt llể y Bấm Huyệt representan un fascinante conjunto de prácticas curativas con profundas raíces culturales. Aunque algunas comparten similitudes con técnicas de otras tradiciones asiáticas, los vietnamitas las han adaptado y las consideran parte integral de su patrimonio médico. Desde la manipulación de la piel y el raspado hasta la aplicación de ventosas, la sangría menor y, notablemente, la acupresión sin agujas, estas técnicas buscan restaurar el equilibrio energético del cuerpo y aliviar una amplia gama de dolencias. Realizadas tanto por familiares como por profesionales capacitados, estas prácticas continúan siendo una parte viva de la medicina tradicional en Vietnam, ofreciendo alternativas y complementos a los enfoques de salud modernos.
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