31/05/2015
Los miomas uterinos son una preocupación común para muchas mujeres. Estos crecimientos, aunque afortunadamente benignos, pueden causar una variedad de síntomas que afectan significativamente la calidad de vida. A menudo se presentan como tumores en las paredes musculares del útero y, aunque no son cancerosos, su tamaño y ubicación pueden generar molestias considerables. Exploraremos qué son exactamente los miomas, cómo se manifiestan y una de las opciones de tratamiento más innovadoras y menos invasivas disponibles hoy en día: la embolización de miomas uterinos.

- ¿Qué son los Miomas Uterinos?
- Síntomas Comunes de los Miomas
- Diagnóstico de los Miomas Uterinos
- Opciones de Tratamiento para los Miomas
- Embolización de Miomas Uterinos (EMU): Un Enfoque Moderno
- ¿Cómo se Realiza el Procedimiento de Embolización?
- Ventajas de la Embolización Frente a la Cirugía
- Resultados y Seguimiento Post-Embolización
- ¿Quién es una Buena Candidata para la Embolización?
- Preguntas Frecuentes sobre la Embolización de Miomas Uterinos
- ¿Es doloroso el procedimiento de embolización?
- ¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la embolización?
- ¿Puede la embolización afectar mi fertilidad o futuros embarazos?
- ¿Los miomas pueden volver a crecer después de la embolización?
- ¿Qué tan efectiva es la embolización para el sangrado abundante?
- ¿Qué tan efectiva es para el dolor pélvico y los síntomas de presión?
¿Qué son los Miomas Uterinos?
Conocidos también como leiomiomas o fibromas, los miomas uterinos son los tumores benignos más frecuentes en el tracto genital femenino. Se originan a partir del tejido muscular liso del útero. Son extremadamente comunes; se estima que más del 40% de las mujeres en edad reproductiva desarrollarán miomas en algún momento de sus vidas. Sin embargo, la presencia de miomas no siempre implica la necesidad de tratamiento. Muchas mujeres tienen miomas pequeños que nunca causan problemas ni síntomas detectables. La intervención se vuelve necesaria principalmente cuando los miomas crecen lo suficiente como para generar síntomas molestos o preocupantes.
Pueden variar enormemente en tamaño, desde pequeños como una semilla hasta grandes masas que pueden expandir el útero. También pueden ser únicos o múltiples y crecer en diferentes ubicaciones dentro del útero:
- Subserosos: Crecen en la superficie externa del útero.
- Intramurales: Crecen dentro de la pared muscular del útero.
- Submucosos: Crecen en la capa más interna del útero, justo debajo del revestimiento (endometrio). Estos son a menudo los que más síntomas causan, especialmente sangrado abundante.
- Pedunculados: Miomas subserosos o submucosos que tienen un tallo o pedículo.
Síntomas Comunes de los Miomas
Aunque muchos miomas son asintomáticos y se descubren casualmente durante un examen pélvico de rutina o una ecografía por otra razón, aquellos que sí causan problemas pueden generar una amplia gama de síntomas que varían según su tamaño, número y ubicación. El síntoma más frecuente y a menudo el más debilitante es el sangrado uterino anormal. Esto puede manifestarse como:
- Hipermenorrea: Sangrado menstrual excesivamente abundante.
- Menorragia: Períodos menstruales prolongados (más de 7 días).
- Sangrado entre períodos.
Este sangrado excesivo puede llevar a la anemia, causando fatiga extrema y debilidad. Además del sangrado, los miomas grandes o múltiples pueden ejercer presión sobre los órganos cercanos, lo que provoca otros síntomas como:
- Sensación de opresión, presión o pesadez en la pelvis o el abdomen inferior.
- Estreñimiento, si presionan el recto.
- Ganas frecuentes de orinar o dificultad para vaciar completamente la vejiga, si presionan la vejiga.
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), especialmente si los miomas están cerca del cuello uterino o en ciertas posiciones.
- Dolor en la parte baja de la espalda o en las piernas, si presionan nervios.
Es crucial recordar que la ausencia de estos síntomas no descarta la presencia de miomas, y la severidad de los síntomas no siempre se correlaciona directamente con el tamaño del mioma.
Diagnóstico de los Miomas Uterinos
La detección de los miomas a menudo comienza con un examen pélvico de rutina, durante el cual el médico puede sentir irregularidades en la forma o tamaño del útero mediante el tacto bimanual o la palpación abdominal. Sin embargo, el método más fiable y comúnmente utilizado para confirmar la presencia de miomas, determinar su tamaño, número y ubicación es la ecografía pélvica. Esta técnica de imagen no invasiva utiliza ondas sonoras para crear imágenes del útero y los ovarios.
En algunos casos, para una evaluación más detallada, pueden utilizarse otras técnicas de imagen como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC), especialmente si se planifica una intervención o si los hallazgos ecográficos no son concluyentes. La histeroscopia, un procedimiento en el que se inserta un tubo delgado y flexible con una cámara a través del cuello uterino hacia el útero, puede ser útil para visualizar y evaluar miomas submucosos.
Opciones de Tratamiento para los Miomas
El manejo de los miomas uterinos depende en gran medida de la presencia y severidad de los síntomas, el tamaño y ubicación de los miomas, la edad de la mujer y sus deseos reproductivos. Si los miomas son asintomáticos, a menudo solo se requiere observación y seguimiento regular.
Para los miomas sintomáticos, las opciones de tratamiento incluyen:
- Tratamiento farmacológico: Se utilizan medicamentos para controlar los síntomas, especialmente el sangrado y el dolor. Estos pueden incluir píldoras anticonceptivas, dispositivos intrauterinos (DIU) liberadores de progestina, medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para el dolor, o agonistas de la GnRH para reducir temporalmente el tamaño de los miomas (aunque con efectos secundarios y solo para uso a corto plazo). Los fármacos no eliminan los miomas y los síntomas pueden reaparecer al suspender el tratamiento.
- Tratamiento quirúrgico: Si los fármacos no son efectivos o los síntomas son severos, la cirugía es una opción. Las opciones quirúrgicas varían desde la miomectomía (extirpación de los miomas conservando el útero) hasta la histerectomía (extirpación completa del útero). La miomectomía puede realizarse por laparoscopia, cirugía robótica o cirugía abierta, dependiendo del tamaño, número y ubicación de los miomas. La histerectomía, aunque cura definitivamente los miomas, implica la pérdida de la capacidad de tener hijos.
- Procedimientos mínimamente invasivos: Técnicas como la ablación por radiofrecuencia, la cirugía de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) y la embolización de miomas uterinos buscan tratar los miomas con menos impacto en el cuerpo que la cirugía tradicional.
Embolización de Miomas Uterinos (EMU): Un Enfoque Moderno
La embolización de miomas uterinos es una técnica de radiología intervencionista que se ha convertido en una alternativa muy efectiva y menos invasiva a la cirugía para muchas mujeres. Su objetivo principal es privar a los miomas de su suministro de sangre, lo que lleva a su encogimiento y, en consecuencia, a la mejora o eliminación de los síntomas.
Esta técnica se basa en el principio de que los miomas, al ser tumores activos, dependen de un abundante suministro sanguíneo para crecer y mantenerse. Al bloquear las arterias que los nutren, se interrumpe este flujo, se inactiva su metabolismo y se logra que disminuyan de tamaño con el tiempo.
¿Cómo se Realiza el Procedimiento de Embolización?
La embolización de miomas uterinos es un procedimiento que generalmente se realiza bajo anestesia local, sedación o, más frecuentemente, anestesia raquídea (epidural), lo que permite a la paciente estar cómoda y sin dolor durante la intervención. La técnica es percutánea, lo que significa que se realiza a través de una pequeña punción en la piel, sin necesidad de incisiones quirúrgicas mayores.
El procedimiento típico sigue estos pasos:
- El paciente recibe anestesia.
- Se realiza una pequeña punción, generalmente en la ingle (arteria femoral) o, en algunos casos, en la muñeca (arteria radial).
- A través de esta punción, se introduce un catéter muy fino y flexible en el sistema arterial.
- Guiado por imágenes de rayos X en tiempo real (fluoroscopia), el radiólogo intervencionista navega cuidadosamente el catéter a través de las arterias hasta localizar las arterias uterinas, que son las que suministran sangre al útero y a los miomas.
- Una vez que el catéter está posicionado selectivamente en las ramas arteriales que alimentan los miomas, se inyectan diminutas partículas embólicas (material biocompatible, generalmente esferas de gelatina o polivinilo alcohol) a través del catéter.
- Estas micropartículas viajan por las arterias y se alojan en los vasos sanguíneos más pequeños que irrigan los miomas, bloqueando el flujo sanguíneo hacia ellos.
- El radiólogo repite el proceso en las arterias uterinas del otro lado, si es necesario, para asegurarse de que todos los miomas queden sin suministro sanguíneo.
- Una vez completada la embolización, se retira el catéter y se aplica presión en el sitio de punción para detener cualquier sangrado. No se requieren puntos de sutura en el sitio de acceso arterial.
El procedimiento suele durar entre 30 y 90 minutos, dependiendo de la complejidad del caso.
Ventajas de la Embolización Frente a la Cirugía
La embolización de miomas uterinos ofrece varias ventajas significativas en comparación con las opciones quirúrgicas convencionales, especialmente la histerectomía y, en algunos casos, la miomectomía abierta:
- Es Mínimamente Invasiva: Al realizarse a través de una pequeña punción, evita las grandes incisiones abdominales asociadas con la cirugía abierta, lo que reduce el riesgo de infección, el dolor postoperatorio y las cicatrices. Esto es una de las razones principales por las que muchas mujeres la prefieren.
- Permite Conservar el Útero: A diferencia de la histerectomía, la embolización preserva el útero intacto. Esto es fundamental para las mujeres que desean mantener su capacidad reproductiva o simplemente desean conservar sus órganos. La posibilidad de conservar el útero es una ventaja clave.
- Recuperación Más Rápida: El tiempo de hospitalización suele ser más corto (a menudo solo una noche) y el período de recuperación general es considerablemente más breve que el de la cirugía convencional. La mayoría de las mujeres pueden reanudar sus actividades normales en una o dos semanas, en comparación con las 4 a 6 semanas o más que puede requerir una cirugía abierta.
- Tratamiento Simultáneo de Múltiples Miomas: La embolización aborda el problema del suministro de sangre a todos los miomas presentes (grandes o pequeños) en ambas arterias uterinas durante el mismo procedimiento. Esto es una ventaja sobre la miomectomía, que a menudo requiere la extirpación individual de cada mioma visible.
- Repetible y Compatible: Si bien la embolización es altamente efectiva, en casos raros donde los síntomas persisten significativamente, el procedimiento puede repetirse. Además, no imposibilita la realización de una cirugía futura si fuera necesario.
- Alta Tasa de Éxito en el Alivio de Síntomas: La embolización es muy efectiva para aliviar los síntomas principales de los miomas. Según estudios, hasta el 90% de las pacientes experimentan una mejora significativa o la desaparición del sangrado abundante, y el dolor pélvico puede aliviarse hasta en el 85% de los casos.
- Menor Riesgo de Pérdida de Sangre: El riesgo de hemorragia significativa durante el procedimiento es mucho menor que en la cirugía abierta.
Aquí tienes una tabla comparativa para visualizar algunas de estas diferencias:
| Aspecto | Embolización de Miomas Uterinos (EMU) | Cirugía Convencional (Miomectomía/Histerectomía) |
|---|---|---|
| Invasividad | Mínimamente invasiva (punción arterial) | Más invasiva (incisión abdominal o laparoscópica/robótica) |
| Conservación del Útero | Sí (preserva el útero) | Miomectomía: Sí. Histerectomía: No (extirpación completa) |
| Recuperación | Generalmente más rápida (1-2 semanas para actividad normal) | Más lenta (4-6+ semanas para actividad normal) |
| Hospitalización | Típicamente más corta (1 noche o ambulatoria) | Variable (varias noches, depende del tipo de cirugía) |
| Tratamiento Múltiples Miomas | Trata todos los miomas simultáneamente al cortar el suministro sanguíneo | Requiere extirpación individual de miomas, puede ser complejo con muchos miomas pequeños |
| Tasa de Éxito en Síntomas (Sangrado/Dolor) | Alta (hasta 90% mejora en sangrado, 85% en dolor) | Alta (al eliminar físicamente los miomas) |
| Cicatrices Visibles | Mínimas (solo un pequeño punto de punción) | Variables (cicatriz abdominal en cirugía abierta, pequeñas cicatrices en laparoscopia/robótica) |
Resultados y Seguimiento Post-Embolización
Después de la embolización, es común experimentar dolor pélvico tipo cólico durante las primeras horas o días, que se maneja eficazmente con medicación. También puede haber fiebre baja, fatiga o náuseas. Estos síntomas post-embolización suelen ser temporales.
La reducción del tamaño de los miomas es gradual y ocurre en los meses posteriores al procedimiento. La mejora de los síntomas, especialmente el sangrado abundante, a menudo se observa en los primeros ciclos menstruales después de la embolización. Otros síntomas de presión pueden tardar un poco más en aliviarse a medida que los miomas se encogen.
El seguimiento es fundamental después de la embolización. Esto incluye citas de control con el radiólogo intervencionista y el ginecólogo para evaluar la respuesta al tratamiento, la reducción del tamaño de los miomas mediante ecografía o resonancia magnética y asegurar que los síntomas han mejorado. Se realiza un seguimiento tanto a nivel ginecológico como angiológico para monitorizar la salud uterina y la vascularización.
¿Quién es una Buena Candidata para la Embolización?
La embolización de miomas uterinos es una opción de tratamiento adecuada para la mayoría de las mujeres con miomas sintomáticos, particularmente aquellas que experimentan sangrado menstrual abundante, dolor pélvico o síntomas de presión. Es una excelente alternativa para mujeres que:
- Desean evitar la cirugía.
- Quieren preservar su útero.
- Tienen miomas múltiples.
- Tienen miomas que son difíciles de extirpar quirúrgicamente debido a su tamaño o ubicación.
- Han completado su familia pero desean evitar una histerectomía.
- Están en edad fértil y desean mantener la posibilidad de futuros embarazos (aunque se recomienda una evaluación cuidadosa y discusión con los especialistas, ya que el impacto exacto en la fertilidad puede variar).
La idoneidad para el procedimiento debe ser evaluada por un equipo multidisciplinario, incluyendo un ginecólogo y un radiólogo intervencionista (angiólogo). Ellos revisarán tu historial médico, síntomas y resultados de las pruebas de imagen para determinar si la embolización es la mejor opción para tu caso particular.
Preguntas Frecuentes sobre la Embolización de Miomas Uterinos
¿Es doloroso el procedimiento de embolización?
El procedimiento en sí se realiza bajo anestesia (generalmente epidural o raquídea), por lo que no deberías sentir dolor durante el mismo. Es común experimentar dolor tipo cólico en el útero durante las horas y días posteriores a la embolización, pero este dolor se maneja eficazmente con analgésicos recetados.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación después de la embolización?
La recuperación es significativamente más rápida que la de la cirugía abdominal. La mayoría de las mujeres permanecen en el hospital una noche y pueden volver a casa al día siguiente. Pueden necesitar unos días de descanso y manejo del dolor. La mayoría de las mujeres pueden reanudar sus actividades normales, incluyendo el trabajo, en una o dos semanas.
¿Puede la embolización afectar mi fertilidad o futuros embarazos?
Uno de los principales atractivos de la embolización es que preserva el útero, lo que es crucial para la fertilidad. Si bien la mayoría de las mujeres que se someten a la embolización no experimentan problemas de fertilidad después, el impacto exacto puede variar y depende de factores individuales. Se han reportado embarazos exitosos después de la EMU. Es importante discutir tus planes de fertilidad con tu médico y el radiólogo intervencionista.
¿Los miomas pueden volver a crecer después de la embolización?
Los miomas que han sido embolizados generalmente se encogen y mueren debido a la interrupción del suministro sanguíneo. Es poco común que un mioma tratado vuelva a crecer. Sin embargo, es posible que se desarrollen nuevos miomas en el futuro, ya que la embolización no elimina la predisposición a formarlos. Los estudios de seguimiento a largo plazo muestran que la mayoría de las mujeres mantienen la mejora de los síntomas durante muchos años.
¿Qué tan efectiva es la embolización para el sangrado abundante?
La embolización es altamente efectiva para controlar el sangrado menstrual excesivo. Los estudios indican que hasta el 90% de las mujeres experimentan una mejora significativa o la resolución completa de este síntoma después del procedimiento.
¿Qué tan efectiva es para el dolor pélvico y los síntomas de presión?
La embolización también es eficaz para aliviar el dolor pélvico y los síntomas relacionados con la presión, como la necesidad frecuente de orinar o el estreñimiento. Aproximadamente el 85% de las mujeres reportan una mejora notable en estos síntomas a medida que los miomas se encogen y dejan de ejercer presión sobre los órganos circundantes.
En conclusión, la embolización de miomas uterinos representa una opción de tratamiento segura y eficaz para las mujeres que sufren síntomas debido a miomas. Es un procedimiento mínimamente invasiva que ofrece una recuperación más rápida y la posibilidad de conservar el útero, con altas tasas de éxito en el alivio de síntomas clave como el sangrado abundante y el dolor. Si experimentas síntomas de miomas, consulta a tu ginecólogo y considera una evaluación por un radiólogo intervencionista para determinar si la embolización es la opción adecuada para ti.
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