30/05/2020
Ver a nuestro gato toser, estornudar o tener dificultades para respirar puede ser una experiencia preocupante. Al igual que nosotros, los felinos pueden sufrir afecciones respiratorias que van desde un simple resfriado hasta condiciones más crónicas como el asma. Entender las diferencias, reconocer los síntomas y saber cómo actuar es fundamental para garantizar su bienestar.

Aunque a menudo hablamos de 'resfriados' en gatos, es crucial saber que no son causados por los mismos virus que afectan a los humanos, y no hay contagio cruzado. Sin embargo, sí existen virus felinos, así como otras causas, que pueden provocar síntomas muy similares a un resfriado humano, y que en algunos casos, pueden derivar en tos u otros problemas respiratorios más serios.

- Más Allá del Estornudo: Resfriados Felinos Comunes
- Cuidados en Casa para el Gato Resfriado (Siempre Bajo Supervisión Veterinaria)
- Prevención: Manteniendo a Raya los Resfriados
- Cuando la Tos Preocupa: Asma y Otras Causas de Tos Felina
- El Diagnóstico y Tratamiento Veterinario
- Manejo Ambiental para Gatos con Problemas Respiratorios
- Comparando Síntomas: Resfriado vs. Tos Persistente (Asma)
- Preguntas Frecuentes sobre la Tos y Resfriados en Gatos
Más Allá del Estornudo: Resfriados Felinos Comunes
Las infecciones de las vías respiratorias superiores son bastante habituales en gatos, especialmente con los cambios de temperatura. Los principales culpables suelen ser ciertos virus específicos del mundo felino, como el calicivirus felino o el herpesvirus felino. Estos patógenos atacan las membranas mucosas de la nariz, la garganta y los ojos, desencadenando una serie de síntomas molestos para nuestra mascota.
Si bien los virus son la causa más frecuente, un gato también podría desarrollar síntomas de resfriado debido a otras razones menos comunes, como una infección parasitaria por ciertos tipos de gusanos o incluso como una manifestación de una reacción alérgica a algo en su entorno.
Identificando un Resfriado en Tu Gato
Los signos de que tu gato podría estar lidiando con un resfriado pueden variar en intensidad y aparecer días o semanas después de la exposición al agente infeccioso. Los síntomas más típicos y que suelen asociarse a un resfriado leve a moderado incluyen:
- Estornudos frecuentes.
- Secreción que puede ser clara o ligeramente turbia emanando de la nariz.
- Secreción o legañas en los ojos.
- Respiración ligeramente más ruidosa o, en ocasiones, con la boca abierta (aunque esto último puede ser un signo más preocupante si es constante).
- Un leve letargo o disminución de su actividad habitual.
- Posiblemente, un ligero aumento de su temperatura corporal (fiebre).
- Una disminución en su apetito, ya que la congestión puede dificultarles oler su comida, haciendo que les resulte menos atractiva.
No obstante, hay ciertos síntomas que, si aparecen, sugieren que la infección podría ser más grave o estar afectando las vías respiratorias bajas, lo que requiere una atención veterinaria más urgente. Estos incluyen:
- Una tos persistente.
- Dificultad evidente para respirar.
- Mucosidad nasal o ocular que se vuelve más espesa y adquiere un color oscuro (amarillo, verde o marrón).
Cuidados en Casa para el Gato Resfriado (Siempre Bajo Supervisión Veterinaria)
Ante la sospecha de un resfriado, lo primero y más importante es consultar a tu veterinario. Él podrá diagnosticar correctamente la causa y recomendar el tratamiento adecuado. La automedicación con productos humanos o incluso felinos sin prescripción puede ser peligrosa.
Sin embargo, una vez que has consultado al veterinario y sigues sus indicaciones, hay medidas de soporte que puedes tomar en casa para ayudar a tu gato a sentirse más cómodo y facilitar su recuperación:
- Humidificación del ambiente: Utilizar un humidificador cerca de donde descansa tu gato puede ayudar a aliviar la sequedad de sus vías respiratorias, haciendo que la respiración sea más fácil y ayudando a fluidificar la mucosidad. Si no tienes uno, puedes sentarte con tu gato en el baño con la puerta cerrada mientras corre agua caliente para crear vapor.
- Mantenerlo abrigado y sin corrientes de aire: Asegúrate de que su lugar de descanso sea cálido y esté libre de corrientes de aire frío. Cierra ventanas y puertas si es necesario para crear un ambiente confortable.
- Limpieza de secreciones: Con cuidado, limpia suavemente la mucosidad alrededor de su nariz y ojos utilizando un paño suave o una toalla de papel humedecida con agua tibia. Esto le ayudará a ver y oler mejor, lo que puede estimular su apetito.
- Fomentar la hidratación: Es vital que tu gato se mantenga bien hidratado, ya que la deshidratación puede empeorar los síntomas, incluida la fiebre. Asegúrate de que siempre tenga acceso a agua fresca. Si no bebe lo suficiente, puedes intentar ofrecerle agua en diferentes tipos de recipientes, o incluso hablar con tu veterinario sobre la posibilidad de ofrecerle comida húmeda o caldos bajos en sodio para aumentar su ingesta de líquidos.
- Estimular el apetito: Dado que la congestión afecta su olfato, calentar ligeramente su comida húmeda puede hacerla más apetecible al intensificar su aroma.
Prevención: Manteniendo a Raya los Resfriados
Aunque no podemos eliminar por completo el riesgo, sí podemos tomar medidas para fortalecer el sistema inmunológico de nuestro gato y reducir sus posibilidades de enfermar:
- Buena alimentación: Una dieta de alta calidad, nutricionalmente equilibrada, es fundamental para mantener su sistema inmunológico fuerte y capaz de combatir infecciones.
- Higiene del entorno: Mantener limpias sus áreas de descanso, sus juguetes y sus comederos/bebederos ayuda a reducir la exposición a agentes infecciosos.
- Vacunación al día: Asegúrate de que tu gato reciba todas las vacunas recomendadas por tu veterinario, incluidas aquellas que protegen contra el calicivirus y el herpesvirus felino, dos de las principales causas de los 'resfriados'.
- Evitar el estrés: El estrés puede debilitar el sistema inmunológico. Proporciona un ambiente seguro y predecible para tu gato.
Cuando la Tos Preocupa: Asma y Otras Causas de Tos Felina
Si bien un resfriado puede ocasionalmente causar tos, una tos persistente, repetitiva o que suena como si el gato se estuviera ahogando o tratando de expulsar algo (como una bola de pelo, aunque no lo sea), a menudo apunta a problemas respiratorios más complejos que un simple resfriado de vías altas.
Una de las causas más comunes de tos crónica en gatos es el asma felina o bronquitis alérgica. Esta es una afección inflamatoria de las vías respiratorias bajas (bronquios) que se desencadena, con frecuencia, por alergias a partículas presentes en el ambiente.
La tos es un mecanismo reflejo para despejar las vías respiratorias. En el caso del asma, la inflamación y el estrechamiento de los bronquios irritan las vías aéreas, provocando episodios de tos. Es importante no confundir esta tos asmática con náuseas o intentos de vomitar, aunque visualmente puedan parecer similares en algunos momentos.
Además del asma/alergias, la tos en gatos también puede ser un síntoma de otras enfermedades infecciosas que afectan el tracto respiratorio, y que se dividen en:
- Causas parasitarias: Ciertos parásitos, como los gusanos pulmonares (ej. Dirofilaria immitis en su forma que afecta el pulmón), pueden infestar el tejido pulmonar, causando inflamación crónica y tos como respuesta.
- Causas víricas: Más allá de los virus del 'resfriado' común (que generalmente causan síntomas de vías altas), otros virus pueden afectar las vías respiratorias bajas y provocar tos.
- Causas bacterianas: Las infecciones bacterianas pueden adherirse al revestimiento del tracto respiratorio, llevando a inflamación, producción de moco y tos. A menudo, las infecciones bacterianas pueden desarrollarse como una complicación de una infección viral primaria.
También es fundamental descartar la presencia de cuerpos extraños inhalados o problemas cardíacos, que en algunos casos, pueden manifestarse con síntomas respiratorios o tos.
Síntomas Clave del Asma Felina
Reconocer los signos del asma es vital para buscar tratamiento temprano. Los síntomas pueden variar en severidad, pero típicamente incluyen:
- Tos intensa, repetitiva y frecuente: Este es el síntoma más característico. Los episodios pueden durar varios minutos.
- Dificultad respiratoria: Especialmente notable durante la espiración (la exhalación). Puedes notar que su abdomen se mueve más de lo normal o que respira con la boca abierta.
- Respiración más rápida de lo normal: Incluso en reposo.
- Silbidos o ruidos al respirar: Sonidos sibilantes (como un 'silbido') causados por el estrechamiento de los bronquios inflamados.
- Apatía, cansancio e intolerancia al ejercicio: Los gatos asmáticos pueden evitar jugar o hacer actividades que antes disfrutaban porque les dificulta respirar.
- Mucosa de color azulado: En casos muy graves, la falta de oxigenación puede hacer que las encías y la lengua adquieran un tono azulado (cianosis). Esto es una emergencia médica extrema.
El Diagnóstico y Tratamiento Veterinario
Si sospechas que tu gato tose con frecuencia o tiene dificultad para respirar, es imprescindible que lo vea un veterinario lo antes posible. Un diagnóstico preciso es el primer paso para un tratamiento efectivo.

El veterinario realizará un examen físico completo y, basándose en los síntomas y la historia clínica, puede recomendar pruebas adicionales para confirmar el diagnóstico y descartar otras posibles causas de la tos. Estas pruebas pueden incluir:
- Radiografías de tórax: Permiten visualizar los pulmones y las vías respiratorias para buscar signos de inflamación, patrón bronquial aumentado, o descartar otras causas como neumonía, gusanos pulmonares o problemas cardíacos.
- Análisis de sangre: Ayudan a evaluar el estado general de salud del gato, buscar signos de infección o alergias, y asegurarse de que otros órganos funcionan correctamente antes de iniciar tratamientos.
- Análisis de heces: Para descartar la presencia de gusanos pulmonares.
- Broncoscopia o lavado broncoalveolar: En algunos casos, puede ser necesario visualizar directamente las vías respiratorias o tomar muestras de moco para análisis.
Una vez diagnosticado, el tratamiento para el asma felina busca controlar la inflamación y abrir las vías respiratorias. Es similar al tratamiento en humanos y generalmente implica el uso de medicamentos bajo estricta prescripción y control veterinario:
- Corticoides: Estos medicamentos (a menudo prednisona oral o inhalada) son potentes antiinflamatorios que reducen la inflamación de los bronquios, disminuyendo así la frecuencia y severidad de los episodios de tos y dificultad respiratoria.
- Broncodilatadores: Ayudan a relajar los músculos alrededor de las vías respiratorias, abriéndolas y facilitando la respiración. Pueden usarse en episodios agudos de dificultad respiratoria (a menudo inhalados) o como parte del manejo a largo plazo.
El veterinario determinará la dosis y la frecuencia de administración de estos medicamentos, y es posible que necesites aprender a usar un inhalador con una máscara especial para gatos si se opta por la terapia inhalada, que a menudo tiene menos efectos secundarios sistémicos.
Manejo Ambiental para Gatos con Problemas Respiratorios
Además del tratamiento médico, realizar ajustes en el entorno de tu gato puede marcar una gran diferencia, especialmente si sus problemas respiratorios tienen un componente alérgico:
- Eliminar el humo: Evita fumar dentro de casa. El humo del tabaco es un irritante pulmonar muy potente para los gatos.
- Mantener una buena ventilación: Asegura que la casa esté bien ventilada para reducir la acumulación de polvo, polen y otros irritantes.
- Evitar aerosoles y perfumes: Los ambientadores, lacas para el pelo, perfumes, productos de limpieza en spray y otros aerosoles pueden irritar las vías respiratorias sensibles.
- Usar arena para gatos sin polvo: El polvo de ciertas arenas puede ser un irritante significativo. Opta por arenas de bajo polvo o alternativas como las de papel o sílice.
- Limpieza regular: Aspirar y limpiar el polvo regularmente (idealmente con un filtro HEPA) puede ayudar a reducir la cantidad de alérgenos en el hogar.
Comparando Síntomas: Resfriado vs. Tos Persistente (Asma)
| Síntoma | Resfriado Común | Tos Persistente / Asma |
|---|---|---|
| Tos | Ocasional, no siempre presente. | Frecuente, repetitiva, a menudo suena como arcadas. |
| Estornudos | Sí, síntoma común. | Puede haber, pero la tos es predominante. |
| Secreción Nasal/Ocular | Sí, síntoma común. | Puede haber, especialmente si hay una infección viral subyacente, pero no siempre. |
| Dificultad Respiratoria | Leve, si la congestión es severa. | Frecuente, notable durante la espiración, respiración con boca abierta. |
| Ruido al Respirar | Puede ser ruidoso por congestión. | Silbidos (sibilancias) característicos del estrechamiento bronquial. |
| Letargo/Apatía | Leve a moderado. | Puede ser más pronunciado, especialmente después de un episodio de tos. |
| Fiebre | Puede estar presente. | Menos común, a menos que haya una infección secundaria. |
| Cianosis (mucosas azules) | Extremadamente raro. | Puede ocurrir en episodios graves y es una emergencia. |
Preguntas Frecuentes sobre la Tos y Resfriados en Gatos
¿Puede mi resfriado contagiar a mi gato?
No. Los virus que causan los resfriados en humanos son diferentes de los que afectan a los gatos. No hay contagio cruzado.
¿La tos en mi gato siempre significa que tiene asma?
No. Aunque el asma es una causa común de tos crónica, la tos también puede ser síntoma de infecciones virales o bacterianas de vías bajas, parásitos pulmonares, cuerpos extraños o incluso problemas cardíacos. Por eso es vital la evaluación veterinaria.
¿Cuánto tiempo dura un resfriado común en gatos?
Los síntomas de un resfriado no complicado suelen durar entre 7 y 14 días. Sin embargo, si los síntomas empeoran, se vuelven crónicos (más de 2 semanas) o aparece tos, es necesario reevaluar al gato.
¿Puedo usar remedios caseros o medicamentos humanos para tratar a mi gato?
¡Nunca! Muchos medicamentos humanos son tóxicos para los gatos, y los remedios caseros pueden no ser efectivos o incluso perjudiciales. Siempre consulta a tu veterinario antes de administrar cualquier tratamiento.
¿El asma felina tiene cura?
El asma felina es generalmente una condición crónica que requiere manejo a largo plazo, similar al asma en humanos. No tiene cura, pero con el tratamiento y manejo ambiental adecuados, la mayoría de los gatos asmáticos pueden llevar una vida cómoda y con pocos episodios severos.
¿Qué tipo de humidificador es mejor?
Los humidificadores de vapor frío suelen ser más seguros, ya que no hay riesgo de quemaduras. Asegúrate de limpiarlo regularmente para evitar el crecimiento de moho o bacterias.
En conclusión, aunque un estornudo ocasional puede no ser motivo de alarma, cualquier signo de dificultad respiratoria o una tos persistente en tu gato debe ser tomado en serio. La intervención temprana de un profesional puede marcar una gran diferencia en el pronóstico y la calidad de vida de tu compañero felino. No dudes en contactar a tu veterinario ante cualquier duda o síntoma preocupante.
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