¿Qué parte del cerebro afecta el hipotiroidismo?

El Hipotiroidismo y su Impacto en el Cerebro

28/03/2026

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Las hormonas tiroideas son actores fundamentales en el intrincado proceso de desarrollo del Sistema Nervioso Central (SNC). Su influencia comienza desde las etapas más tempranas de gestación y se extiende a lo largo de la vida, modulando funciones cognitivas y neurológicas esenciales. Cuando existe una deficiencia en la producción de estas hormonas, una condición conocida como hipotiroidismo, el impacto en el cerebro puede ser devastador, especialmente si ocurre durante períodos críticos del desarrollo fetal y neonatal.

El hipotiroidismo que se presenta durante la gestación o poco después del nacimiento puede desencadenar una serie de defectos graves en el desarrollo cerebral. Estos incluyen problemas en la mielinización (el recubrimiento protector de las fibras nerviosas), así como alteraciones en la migración y diferenciación de las neuronas. El resultado de estas disrupciones puede ser un retraso mental significativo, a veces profundo, y la aparición de anomalías neurológicas que, en muchos casos, resultan irreversibles.

¿Qué parte del cerebro afecta el hipotiroidismo?
Los efectos del hipotiroidismo, al menos sobre la estructura del cerebelo, se deberían al efecto represor de la expresión génica por el receptor en ausencia de la hormona. El papel fisiológico de ésta sería, por tanto, impedir la represión por el receptor.

La acción principal de las hormonas tiroideas se ejerce a través de la Triyodotironina (T3), la forma activa de la hormona. La T3 interactúa con receptores específicos localizados principalmente en el núcleo de las células. Estos receptores son, de hecho, factores de transcripción que controlan la expresión de numerosos genes. Los genes regulados por la T3 codifican una amplia variedad de proteínas con funciones vitales en el SNC, como proteínas de mielina, elementos del citoesqueleto, proteínas implicadas en la adhesión y migración celular, componentes de señalización y factores de transcripción, entre otras.

¿De que hablaremos?

La Regulación de la T3 en el Sistema Nervioso Central

Aunque una parte de la T3 se produce directamente en la glándula tiroides, la mayor proporción de esta hormona activa en los tejidos diana, incluyendo el SNC, se genera localmente a partir de la tiroxina (T4), la otra hormona tiroidea principal. Este proceso de conversión de T4 a T3 está finamente regulado por enzimas llamadas desyodasas.

En el SNC, dos tipos de desyodasas juegan un papel crucial: la desyodasa tipo II y la desyodasa tipo III. La desyodasa tipo II se expresa predominantemente en los tanicitos y los astrocitos, dos tipos de células gliales del cerebro. Esta enzima es responsable de producir hasta el 80% de la T3 disponible en el SNC. Por otro lado, la desyodasa tipo III, que se encuentra en las neuronas, tiene una función opuesta: degrada tanto la T4 como la T3 a metabolitos inactivos, actuando así como un mecanismo para limitar la acción hormonal.

Receptores de Hormona Tiroidea: Diversidad y Presencia Temprana

La presencia de receptores de T3 en el cerebro fetal es un indicativo claro de la temprana influencia de las hormonas tiroideas en el desarrollo neuronal. En ratas, el ARNm de los receptores T3 ya se detecta a los 11.5 días de gestación, y la proteína receptora a los 14 días. En fetos humanos, los receptores T3 están presentes al menos desde la 10ª semana de gestación. Esta precocidad en la aparición de los receptores subraya la necesidad de hormonas tiroideas desde las primeras etapas del desarrollo fetal.

Las hormonas tiroideas presentes en el feto pueden provenir tanto de la glándula tiroides fetal como de la madre. En humanos, la T4 de origen materno puede constituir más del 50% de la T4 fetal a término en condiciones normales. Esta transferencia placentaria de hormona materna es vital y ofrece una protección parcial al cerebro fetal en casos de Hipotiroidismo Fetal congénito, atenuando la gravedad de los síntomas neurológicos en comparación con síndromes como el cretinismo neurológico.

El cretinismo neurológico, un síndrome caracterizado por alteraciones neurológicas severas sin necesariamente hipotiroidismo pronunciado, se asocia a deficiencias graves de yodo (necesario para producir hormonas tiroideas) durante los primeros meses del embarazo. Esto afecta áreas cerebrales con neurogénesis activa en el segundo trimestre, como el núcleo estriado. La protección que ofrece la T4 materna en casos de hipotiroidismo congénito (con ingesta normal de yodo) explica por qué la sintomatología puede ser menos grave. Sin embargo, la hipotiroxinemia materna (niveles bajos de T4 en la madre sin TSH elevada), a menudo debida a deficiencia moderada de yodo, puede tener efectos sutiles pero significativos en el desarrollo cerebral fetal, destacando la importancia crítica de asegurar una ingesta adecuada de yodo en embarazadas.

La Compleja Familia de los Receptores de T3

Las acciones de las hormonas tiroideas están mediadas por su unión a Receptores Nucleares. Existen varias isoformas de receptores de T3, derivadas de dos genes principales: TRα y TRβ. Estos genes se localizan en cromosomas diferentes y dan lugar a diversas proteínas mediante procesos de splicing alternativo.

El gen TRα produce al menos tres proteínas: TRα1, TRvα2 y TRvα3. De estas, solo TRα1 es un receptor "completo", capaz de unir T3 y modular la expresión génica. TRvα2 y TRvα3 no unen T3 y pueden actuar como antagonistas de la acción hormonal. El gen TRα también puede generar proteínas truncadas (Δα1, Δα2) cuya función no está completamente clara, aunque se ha sugerido un papel en el desarrollo intestinal.

El gen TRβ también da lugar a varias proteínas: TRβ1, TRβ2, TRβ3 y una proteína truncada (ΔTRβ3). A diferencia de las variantes del gen TRα, TRβ1, TRβ2 y TRβ3 son capaces de unir T3. ΔTRβ3 no se une al ADN. En resumen, existen al menos cuatro isoformas de receptores de T3 funcionales (TRα1, TRβ1, TRβ2, TRβ3) capaces de unir T3 y ADN, además de otras proteínas derivadas de los mismos genes con funciones regulatorias o desconocidas.

La existencia de esta diversidad de receptores sugiere que cada isoforma podría tener roles específicos en diferentes tejidos o etapas del desarrollo. La investigación con animales modificados genéticamente, deficientes en isoformas específicas, ha comenzado a arrojar luz sobre estas funciones. Por ejemplo, TRβ se ha asociado con la regulación de la secreción de TSH (TRβ2), metabolismo hepático (TRβ1), audición (TRβ1) y la generación de fotorreceptores (TRβ2). TRα1, por su parte, parece controlar la función cardíaca y el desarrollo intestinal. Sin embargo, sorprendentemente, animales deficientes en todas las formas de receptor T3 no presentan anomalías obvias en el desarrollo del SNC, a pesar de las profundas alteraciones observadas en el hipotiroidismo temprano. Esta paradoja ha impulsado la investigación para comprender mejor el papel preciso de cada isoforma en el cerebro.

El Cerebelo: Un Caso de Estudio en el Desarrollo Dependiente de Hormona Tiroidea

El Cerebelo es una estructura cerebral particularmente sensible a la acción de las hormonas tiroideas durante su desarrollo. Es una región con una estructura relativamente sencilla, lo que facilita su estudio. Dos poblaciones celulares principales del cerebelo, las células granulares y las células de Purkinje, son altamente dependientes de las hormonas tiroideas para su desarrollo normal.

Las células de Purkinje son neuronas grandes y ramificadas con un árbol dendrítico muy extenso. En ausencia de hormona tiroidea, estas células no se desarrollan adecuadamente, mostrando alteraciones características como una hipoplasia severa (desarrollo incompleto) del árbol dendrítico y una elongación anormal de la dendrita proximal.

Por otro lado, durante la morfogénesis del cerebelo, las células granulares se originan en la capa germinal externa, una capa transitoria en la superficie del cerebelo en desarrollo. Desde allí, deben migrar hacia la capa granular interna. La hormona tiroidea es esencial para que este proceso migratorio ocurra de manera oportuna. En un desarrollo normal, la migración de las células granulares se completa alrededor de los 20 días en ratas. En ratas hipotiroideas, esta migración se retrasa significativamente, persistiendo células en la capa germinal externa incluso a los 25 días.

Dado que estos efectos del hipotiroidismo en el cerebelo son tan pronunciados, sería lógico suponer que están mediados por los receptores de T3 presentes en estas células. Además, la expresión de los genes receptores está segregada en el cerebelo: TRα1 se expresa principalmente en las células granulares, mientras que TRβ1 se expresa en las células de Purkinje. Esto llevó a la hipótesis de que la deficiencia de TRα1 debería causar un retraso en la migración de las células granulares, similar al observado en el hipotiroidismo.

Hallazgos Sorprendentes en Animales Deficientes de TRα1

Sin embargo, estudios recientes examinando el cerebelo de ratones deficientes (knockout, KO) para TRα1 revelaron un resultado inesperado. A los 21 días de nacimiento, la migración de células granulares había ocurrido normalmente en los ratones KO para TRα1, sin mostrar el retraso característico del hipotiroidismo. Esto contradice la aparente necesidad de T3 para esta migración y sugiere que TRα1, a pesar de estar presente en estas células, podría no ser el único o principal mediador de este efecto.

Para explorar esta discrepancia, se planteó la posibilidad de que otras isoformas de receptor, como TRβ, pudieran estar compensando la ausencia de TRα1, incluso si se expresaran en cantidades muy bajas en las células granulares. Si este fuera el caso, inducir hipotiroidismo en los ratones KO para TRα1 debería desenmascarar el defecto migratorio, ya que los bajos niveles hormonales afectarían cualquier receptor TRβ funcional presente.

Sorprendentemente, la inducción de hipotiroidismo en los ratones KO para TRα1 tampoco produjo alteraciones en la migración de las células granulares ni en la diferenciación de las células de Purkinje. Esto fue verificado midiendo los niveles de hormonas tiroideas, que mostraron disminuciones similares en ratones normales y KO hipotiroideos, descartando que la resistencia al hipotiroidismo en los KO se debiera a una inducción incompleta del estado hipotiroideo.

¿Cómo Explicar la Resistencia al Hipotiroidismo en Ratones sin TRα1?

Estos hallazgos plantean una pregunta fundamental: ¿Por qué los animales deficientes en TRα1 no solo tienen un desarrollo cerebeloso normal, sino que también son resistentes a los efectos negativos del hipotiroidismo en el cerebelo? La hipótesis que surge de estos resultados es que la migración de las células granulares puede ocurrir normalmente sin la intervención directa de TRα1. En cambio, en el hipotiroidismo (cuando TRα1 está presente pero sin ligando, es decir, sin T3), el receptor podría estar ejerciendo un efecto inhibidor sobre la migración y la diferenciación celular. Esto se debe a que los receptores de hormona tiroidea, en ausencia de su ligando (T3), tienden a reprimir activamente la expresión de genes diana.

Por lo tanto, el efecto perjudicial del hipotiroidismo en el desarrollo del cerebelo (y posiblemente otras áreas del SNC) podría no deberse a la falta de una señal activadora (T3 unida al receptor), sino a la presencia de un receptor "vacío" que reprime la expresión génica necesaria para el desarrollo normal. El papel fisiológico principal de la hormona tiroidea (T3) sería, bajo esta hipótesis, liberar esta represión ejercida por el receptor.

Aunque este concepto parece relegar a la hormona a un papel secundario (liberador de represión en lugar de activador primario), proporciona un mecanismo plausible por el cual las hormonas tiroideas podrían controlar el "timing" o la secuencia temporal de los procesos de desarrollo. La represión ejercida por el receptor, que es controlada por la disponibilidad de hormona, podría actuar como un mecanismo fino para coordinar los eventos de desarrollo, asegurando que ocurran en el momento preciso.

Preguntas Frecuentes sobre Hipotiroidismo y Cerebro

¿Qué partes específicas del cerebro son más afectadas por el hipotiroidismo?
Las hormonas tiroideas afectan el desarrollo general del Sistema Nervioso Central. Durante el desarrollo fetal y neonatal, áreas críticas incluyen la corteza cerebral, el hipocampo y, de forma muy notable, el Cerebelo, que es esencial para la coordinación motora y el equilibrio.

¿Por qué el hipotiroidismo en el embarazo es tan peligroso para el bebé?
El cerebro fetal depende de las hormonas tiroideas (tanto maternas como propias) para procesos clave como la formación de neuronas, su migración a las ubicaciones correctas, la mielinización y la formación de sinapsis. La deficiencia hormonal durante este período crítico puede llevar a daños neurológicos irreversibles y retraso mental.

¿Qué son los receptores TRα y TRβ y por qué son importantes?
Son proteínas nucleares que actúan como "interruptores" genéticos. Se unen a la Triyodotironina (T3) y al ADN, regulando la expresión de genes. Existen diferentes tipos (isoformas como TRα1, TRβ1, TRβ2, etc.) que se expresan de manera diferencial en el cerebro y otros tejidos, sugiriendo roles específicos en distintas funciones y etapas del desarrollo.

Si la T4 materna puede proteger al feto, ¿significa que el hipotiroidismo materno no es un problema?
No. Aunque la T4 materna ofrece cierta protección, especialmente en casos de hipotiroidismo fetal con ingesta normal de yodo, la hipotiroxinemia materna (bajos niveles de T4 en la madre) incluso sin hipotiroidismo franco, puede tener efectos sutiles pero perjudiciales en el desarrollo cerebral fetal. Una ingesta adecuada de yodo por parte de la madre es crucial.

¿Cómo puede un receptor (TRα1) causar problemas cuando está presente, pero no cuando está ausente?
La investigación sugiere que el receptor TRα1, en ausencia de hormona (T3), actúa como un represor activo de la expresión de ciertos genes necesarios para el desarrollo. Cuando la hormona está presente, se une al receptor y libera esta represión, permitiendo que los genes se expresen normalmente. Si el receptor TRα1 está ausente (como en los ratones KO), no hay represión que liberar, por lo que el desarrollo (como la migración en el cerebelo) puede proceder sin su influencia inhibidora.

Tabla Comparativa Simplificada de Isoformas de Receptores T3

Isoforma ReceptorGen OrigenCapacidad de Unir T3Expresión en CerebeloFunciones Sugeridas (Basado en KO)
TRα1TRαCélulas GranularesFunción cardíaca, desarrollo intestinal. Posiblemente implicado en la represión génica en el SNC en ausencia de T3.
TRvα2TRαNoPresentePosible antagonista de la acción de T3.
TRβ1TRβCélulas de PurkinjeMetabolismo hepático, audición. Posiblemente implicado en la inducción génica en el SNC al unirse a T3.
TRβ2TRβPresente en algunas áreas (no cerebelo mayormente según texto, pero sí en hipófisis)Regulación de TSH, desarrollo de fotorreceptores.

Es crucial entender que el impacto del hipotiroidismo en el cerebro es un área de investigación activa. Si bien la deficiencia hormonal directa tiene efectos bien documentados y severos, especialmente en el desarrollo temprano, la forma precisa en que los diferentes receptores median estos efectos, y la posible función represora del receptor en ausencia de hormona, añaden capas de complejidad a nuestra comprensión. La identificación temprana del hipotiroidismo, tanto en embarazadas como en recién nacidos, sigue siendo la piedra angular para prevenir las consecuencias neurológicas más graves asociadas a esta condición.

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