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Cirugía: La Solución para la Hernia Abdominal

02/11/2019

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Cuando un órgano o tejido empuja a través de una debilidad en la pared muscular del abdomen, se produce lo que conocemos como hernia abdominal. Esta condición puede variar en tamaño y sintomatología, pero a menudo causa molestias, dolor e incluso complicaciones graves si no se trata adecuadamente. Ante la pregunta recurrente sobre cómo sanar una hernia abdominal, la respuesta médica más consolidada y efectiva, especialmente para aquellas que causan síntomas o presentan riesgo de complicación, es la intervención quirúrgica.

La cirugía de hernia abdominal no busca simplemente aliviar los síntomas temporalmente, sino reparar la debilidad en la pared muscular y devolver el tejido protruido a su lugar original. Es un procedimiento que ha evolucionado significativamente con el tiempo, ofreciendo hoy en día diversas técnicas adaptadas a la complejidad y ubicación específica de cada hernia.

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¿De que hablaremos?

¿Qué es una Hernia Abdominal y Por Qué Requiere Tratamiento?

Una hernia abdominal es esencialmente un defecto o agujero en la fascia (una capa fuerte de tejido conectivo) o en la pared muscular del abdomen. A través de este punto débil, una porción del intestino, grasa u otro tejido abdominal puede sobresalir, creando un bulto visible o palpable bajo la piel. Las hernias abdominales comunes incluyen las inguinales (en la ingle), umbilicales (en el ombligo), epigástricas (en la línea media superior del abdomen) e incisionales (en el sitio de una cicatriz quirúrgica previa).

Inicialmente, una hernia puede ser pequeña y no causar dolor, notándose solo como un bulto que aparece al ponerse de pie, toser o hacer esfuerzo y desaparece al acostarse. Sin embargo, con el tiempo, las hernias tienden a crecer. Más allá de la molestia estética o el dolor intermitente, el principal riesgo de una hernia no tratada es la posibilidad de que el tejido protruido quede atrapado (encarcelación) y, peor aún, que se corte su suministro de sangre (estrangulación). Una hernia estrangulada es una emergencia médica que requiere cirugía inmediata para evitar la muerte del tejido y complicaciones graves.

Por lo tanto, aunque algunas hernias pequeñas y asintomáticas puedan ser monitorizadas cuidadosamente bajo supervisión médica, la mayoría de las hernias abdominales que causan síntomas o tienen un tamaño considerable son candidatas para la reparación quirúrgica como método definitivo para prevenir complicaciones y aliviar el malestar.

La Cirugía: El Estándar de Oro para la Reparación

Como se mencionó, el tratamiento más recomendado y efectivo para las hernias abdominales sintomáticas o de riesgo es la operación. El objetivo primordial de la cirugía es doble: primero, reintroducir el contenido de la hernia (el tejido o órgano que ha salido) de vuelta a la cavidad abdominal; y segundo, reparar y reforzar la debilidad en la pared muscular por donde protruía la hernia.

Existen fundamentalmente dos enfoques principales para llevar a cabo esta reparación:

1. Reparación Abierta

Este es el método tradicional. Consiste en realizar una incisión única y más grande directamente sobre la ubicación de la hernia. A través de esta incisión, el cirujano identifica el saco herniario, reintroduce su contenido en el abdomen y luego procede a cerrar el defecto en la pared muscular. La reparación del defecto puede hacerse suturando directamente los bordes de los músculos o tejidos debilitados (una técnica conocida como reparación tisular o "sin malla"), o, lo que es mucho más común hoy en día, utilizando una malla para reforzar la zona.

2. Reparación Laparoscópica

Este enfoque mínimamente invasivo implica realizar varias incisiones pequeñas (generalmente de menos de un centímetro) lejos del sitio de la hernia. A través de estas pequeñas incisiones, se insertan instrumentos quirúrgicos delgados y una pequeña cámara de video (laparoscopio). El cirujano visualiza el interior del abdomen y la hernia en un monitor y realiza la reparación desde el interior de la pared abdominal. Al igual que en la cirugía abierta, la reparación laparoscópica casi siempre implica la colocación de una malla para fortalecer la zona.

Ventajas y Desventajas

Ambas técnicas tienen sus méritos. La cirugía abierta puede ser preferible en casos de hernias muy grandes, estranguladas o en pacientes con ciertas condiciones médicas. Suele requerir anestesia regional o general y el tiempo de recuperación inicial puede ser un poco más largo.

La cirugía laparoscópica, por otro lado, generalmente se asocia con menos dolor postoperatorio, cicatrices más pequeñas, un retorno más rápido a las actividades normales y un menor riesgo de infección de la herida. Sin embargo, requiere anestesia general y no es adecuada para todos los tipos de hernias o pacientes (por ejemplo, aquellos con cirugías abdominales previas extensas). La elección entre cirugía abierta y laparoscópica dependerá de varios factores, incluyendo el tipo y tamaño de la hernia, la salud general del paciente y la experiencia del cirujano.

El Papel Crucial de la Malla en la Reparación

Históricamente, las hernias se reparaban suturando simplemente los tejidos debilitados. Sin embargo, esta técnica presentaba una alta tasa de recurrencia, ya que los tejidos debilitados a menudo volvían a ceder bajo tensión. La introducción de la malla quirúrgica revolucionó la reparación de hernias.

Una malla es un material biocompatible que se coloca sobre o debajo del defecto herniario para actuar como un refuerzo, distribuyendo la tensión a lo largo de un área más amplia y estimulando el crecimiento de tejido cicatricial fuerte a su alrededor. Esto crea una reparación más duradera y reduce significativamente la probabilidad de que la hernia reaparezca.

Existen dos tipos principales de mallas:

  • Mallas Sintéticas: Son las más comunes y están hechas de materiales plásticos como polipropileno o poliéster. Son permanentes y proporcionan un soporte a largo plazo.
  • Mallas Biológicas: Derivan de tejidos animales o humanos que han sido procesados para eliminar las células y reducir la respuesta inmunológica. Son reabsorbibles con el tiempo y se utilizan a menudo en situaciones donde hay infección o contaminación, o en pacientes con alto riesgo de complicaciones con mallas sintéticas.

La colocación de una malla (técnica conocida como hernioplastia) es hoy en día el método estándar para la mayoría de las reparaciones de hernias abdominales, tanto en cirugía abierta como laparoscópica, debido a su probada eficacia en la reducción de las tasas de recurrencia.

El Proceso Quirúrgico y la Recuperación

Independientemente de la técnica utilizada, la cirugía de hernia abdominal generalmente implica los siguientes pasos básicos:

  1. Preparación: El paciente recibe anestesia (local con sedación, regional o general, según el tipo de cirugía y la salud del paciente).
  2. Incisión: Se realiza la incisión (una grande para cirugía abierta, varias pequeñas para laparoscópica).
  3. Reducción de la Hernia: El cirujano identifica el saco herniario y empuja suavemente el contenido de vuelta a la cavidad abdominal.
  4. Reparación del Defecto: Se cierra o refuerza el agujero en la pared muscular. Esto puede implicar suturas directas en casos seleccionados, pero más comúnmente, se coloca una malla para cubrir y reforzar el área debilitada. La malla se fija en su lugar con suturas, grapas o pegamento quirúrgico.
  5. Cierre: Se cierran las incisiones con suturas o grapas.

La duración de la cirugía varía dependiendo de la complejidad de la hernia y la técnica utilizada, pero a menudo oscila entre 30 minutos y 2 horas.

Recuperación Postoperatoria

La recuperación varía de un paciente a otro y depende en gran medida del tipo de cirugía realizada:

  • Dolor: Es común sentir dolor o molestia en el sitio de la incisión, que se maneja con analgésicos recetados. El dolor suele ser menos intenso con la cirugía laparoscópica.
  • Actividad: Se anima a los pacientes a levantarse y caminar poco después de la cirugía para ayudar a prevenir coágulos sanguíneos y promover la recuperación. Las actividades extenuantes, levantar peso y el ejercicio intenso deben evitarse durante varias semanas (típicamente 4 a 6) para permitir que la reparación cicatrice adecuadamente.
  • Cuidado de la Herida: Las incisiones deben mantenerse limpias y secas. Se proporcionarán instrucciones específicas sobre el cuidado de las heridas y cuándo se pueden retirar los puntos o grapas.
  • Regreso al Trabajo: El tiempo para regresar al trabajo depende del tipo de trabajo y la cirugía. Las personas con trabajos sedentarios pueden volver en 1-3 semanas, mientras que aquellos con trabajos físicamente exigentes pueden necesitar 4-6 semanas o más.

La recuperación completa y la formación de tejido cicatricial fuerte alrededor de la malla toman varias semanas. Es fundamental seguir las indicaciones del cirujano durante el período de recuperación para asegurar el mejor resultado posible y minimizar el riesgo de recurrencia.

Posibles Complicaciones

Aunque la cirugía de hernia es un procedimiento seguro y común, como cualquier cirugía, conlleva algunos riesgos potenciales. Estos pueden incluir:

  • Infección del sitio quirúrgico o de la malla.
  • Hematoma (acumulación de sangre) o seroma (acumulación de líquido) cerca del sitio de la reparación.
  • Daño a nervios cercanos, causando dolor crónico o entumecimiento.
  • Daño a órganos o vasos sanguíneos cercanos.
  • Recurrencia de la hernia, aunque el riesgo es menor con la reparación con malla.
  • Reacciones adversas a la anestesia.

Es importante discutir los riesgos y beneficios de la cirugía con el cirujano antes del procedimiento.

Preguntas Frecuentes sobre la Reparación de Hernias Abdominales

¿Una hernia abdominal puede sanar por sí sola?
En adultos, una hernia abdominal rara vez, o nunca, se cierra por sí sola. Tienden a crecer con el tiempo. El tratamiento definitivo es la cirugía.
¿Es siempre necesaria la cirugía si tengo una hernia?
No siempre de inmediato. Las hernias muy pequeñas y asintomáticas pueden ser monitorizadas. Sin embargo, si causan dolor, crecen o presentan riesgo de complicación, la cirugía es el tratamiento recomendado.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación?
La recuperación inicial para regresar a actividades ligeras puede ser de 1 a 3 semanas (a menudo más rápida con laparoscopia). La recuperación completa para actividades extenuantes es típicamente de 4 a 6 semanas.
¿La malla siempre se usa en la cirugía de hernia?
Hoy en día, el uso de malla es el estándar para la mayoría de las reparaciones de hernias abdominales en adultos debido a que reduce significativamente la tasa de recurrencia en comparación con la reparación solo con suturas.
¿Qué puedo hacer para prevenir una hernia?
Algunos factores de riesgo como la edad o antecedentes familiares no se pueden cambiar. Sin embargo, mantener un peso saludable, evitar levantar objetos pesados de forma incorrecta, tratar el estreñimiento y dejar de fumar pueden ayudar a reducir la presión sobre la pared abdominal y disminuir el riesgo.

En conclusión, si bien la idea de una operación puede generar inquietud, la cirugía de hernia abdominal es un procedimiento común y seguro que ofrece la mejor oportunidad para una sanación duradera y para prevenir complicaciones potencialmente graves. La elección de la técnica y el uso de mallas son factores clave que han mejorado drásticamente los resultados a largo plazo, permitiendo a los pacientes retomar sus vidas sin el dolor y el riesgo asociados a una hernia no tratada.

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