¿Puede la acupuntura curar problemas de la piel?

Acupuntura: Alivio del Dolor Oncológico

29/10/2018

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El diagnóstico y tratamiento del cáncer son procesos desafiantes, y para muchos pacientes, el dolor oncológico se convierte en una preocupación adicional. Si bien no todos los enfermos de cáncer experimentan dolor, su aparición es más probable en casos de cáncer diseminado o recurrente. Este dolor puede manifestarse de diversas formas: sordo, agudo o punzante; constante o intermitente; leve, moderado o grave. La intensidad varía significativamente entre individuos, dependiendo de factores como el tipo y la etapa del cáncer, su ubicación y la tolerancia personal al dolor. Afortunadamente, en la mayoría de los casos, el dolor relacionado con el cáncer es manejable, y su control efectivo es una parte fundamental del plan de tratamiento integral.

¿El alivio del dolor mediante acupuntura es permanente?
Este alivio del dolor puede durar poco tiempo al iniciar el tratamiento, pero repetir el tratamiento (generalmente seis u ocho sesiones semanales) puede brindar beneficios a largo plazo, a menudo durante varios meses . Si el dolor regresa, la acupuntura adicional puede ser beneficiosa durante algunos meses más.

El origen del dolor oncológico puede ser múltiple. En ocasiones, es causado directamente por el crecimiento del propio cáncer, que puede invadir o destruir tejidos cercanos, ejercer presión sobre nervios, huesos u órganos, o liberar sustancias químicas que provocan sensaciones dolorosas. En estos escenarios, el tratamiento dirigido al cáncer (cirugía, radiación, quimioterapia) puede ayudar a aliviar el dolor al reducir el tumor. Sin embargo, paradójicamente, estos mismos tratamientos también pueden ser una fuente de dolor y efectos secundarios incómodos que persisten incluso después de finalizada la terapia convencional.

El tratamiento del dolor oncológico es un campo que ofrece diversas opciones, adaptadas a la causa y la intensidad del dolor experimentado. A menudo, se requiere una combinación de enfoques para lograr el máximo alivio. Entre las opciones convencionales se encuentran los analgésicos de venta libre, como la aspirina, el acetaminofén (Tylenol, entre otros) y el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, entre otros), útiles para el dolor leve a moderado. Para el dolor moderado a grave, se recurre a medicamentos derivados del opio (opioides), que requieren receta médica. Estos pueden ser de acción corta, proporcionando alivio rápido pero frecuente, o de efecto prolongado, que dura más tiempo y no necesita tomas tan seguidas. A veces, se utilizan ambos tipos conjuntamente. Otros medicamentos recetados, como antidepresivos, medicamentos anticonvulsivos y esteroides, también pueden ser beneficiosos para aliviar ciertos tipos de dolor.

Además de la farmacología, existen procedimientos específicos para interrumpir las señales de dolor. Un ejemplo es el bloqueo nervioso, donde se inyecta un anestésico en o alrededor de un nervio para impedir que las señales dolorosas lleguen al cerebro.

En paralelo a estas opciones, las terapias integradoras están ganando reconocimiento por su capacidad para complementar los tratamientos convencionales y mejorar el bienestar del paciente. Estas incluyen el masaje, la fisioterapia, ejercicios de relajación, meditación, hipnosis y, de manera destacada, la acupuntura. La acupuntura se considera una herramienta muy útil dentro de la oncología integradora, que es un enfoque centrado en el paciente que utiliza prácticas mente-cuerpo, productos naturales y modificaciones del estilo de vida junto con los tratamientos convencionales contra el cáncer.

La acupuntura es una práctica milenaria de la medicina tradicional china (MTC). Según la MTC, el dolor surge de un bloqueo en el flujo de energía del cuerpo, conocido como qi. La acupuntura busca equilibrar este flujo de energía y aliviar el dolor estimulando puntos específicos del cuerpo, llamados puntos de acupuntura o acupuntos. Desde una perspectiva más occidental, la estimulación de estos puntos, ya sea con agujas, calor o presión, puede desencadenar la liberación de analgésicos naturales del propio cuerpo, como las endorfinas y la serotonina. También puede aumentar el flujo sanguíneo y reducir la inflamación, contribuyendo así al alivio del dolor.

La forma más común de acupuntura implica la inserción de agujas largas y finas (apenas más gruesas que un cabello humano) en la piel en puntos estratégicos. Cuando estas agujas se calientan, se cargan eléctricamente (electroacupuntura) o se manipulan manualmente, el sistema nervioso responde. Esta respuesta nerviosa es la que facilita la liberación de neurotransmisores que actúan para aliviar el dolor.

Los beneficios de la acupuntura para las personas con cáncer van más allá del simple alivio del dolor directo. Es particularmente efectiva para mitigar una amplia gama de efectos secundarios asociados con los tratamientos convencionales, que pueden dañar células sanas y generar síntomas que varían de leves a graves. El manejo adecuado de estos efectos secundarios es crucial para mantener una buena calidad de vida y asegurar la continuidad del tratamiento oncológico según lo planificado. La acupuntura ofrece un remedio natural para estos síntomas, lo que potencialmente puede reducir la necesidad de recurrir a narcóticos u otros medicamentos con efectos secundarios adicionales.

Estudios realizados y respaldados por instituciones como el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) sugieren que la acupuntura puede aliviar síntomas como la sequedad bucal causada por la radioterapia, la fatiga (común en muchos pacientes y efecto secundario de quimioterapia y radiación), los sofocos asociados con la terapia hormonal, las náuseas y los vómitos (causados por quimioterapia, cirugía y radioterapia), el dolor (incluido el dolor postoperatorio y el dolor muscular y articular por terapia hormonal), y la neuropatía periférica (un efecto secundario común de la quimioterapia que causa dolor, entumecimiento y debilidad muscular en manos o pies).

Incluso años después de finalizar los tratamientos, un porcentaje significativo de sobrevivientes de cáncer (casi el 35%) experimenta dolor crónico. Lamentablemente, aproximadamente la mitad de estos sobrevivientes no reciben un tratamiento adecuado para este dolor. Un estudio reciente mostró que la acupuntura puede ser una solución efectiva para el dolor musculoesquelético crónico (dolor en huesos, articulaciones, ligamentos, tendones o músculos) en sobrevivientes de cáncer, proporcionando mayor alivio que la atención habitual. El estudio evaluó dos tipos de acupuntura: la electroacupuntura, donde se insertan agujas en el punto de dolor y se conectan a una corriente eléctrica suave durante 30 minutos; y la acupuntura auricular, que implica insertar pequeñas agujas en las orejas y dejarlas en su lugar durante tres o cuatro días. Aunque la respuesta a la acupuntura es individual, un porcentaje muy pequeño de personas no experimenta ningún alivio.

A pesar de la disponibilidad de tratamientos y el potencial de terapias como la acupuntura, el manejo del dolor oncológico a menudo no es óptimo. Diversas barreras contribuyen a esta situación. Por un lado, los profesionales de la salud pueden no preguntar sistemáticamente sobre el dolor en cada visita o no tener suficiente conocimiento sobre las opciones de tratamiento. La preocupación actual sobre el uso y abuso de opioides también puede generar reticencia en algunos médicos a recetar estos medicamentos, incluso cuando son necesarios para el dolor intenso en pacientes con cáncer. En estos casos, buscar una derivación a cuidados paliativos o a un especialista en dolor es recomendable.

¿Cuánto tiempo tardan en hacer efecto la auriculoterapia?
Hay pacientes que notan los efectos desde el primer día que se colocan los estímulos. Sin embargo, otros notan los resultados de una manera sumatoria, es decir, a medida que van repitiendo las sesiones. ¿Se puede aplicar Auriculoterapia en niños? Sí, a partir de los 8 años de edad.

Por otro lado, los propios pacientes a veces evitan mencionar su dolor. Algunos temen 'molestar' a sus médicos, otros temen que el dolor signifique que el cáncer está empeorando, o les preocupa ser percibidos como quejumbrosos o no poder costear los analgésicos. El miedo a la adicción a los opioides es otra barrera común, a pesar de que el riesgo de adicción en personas con cáncer avanzado que toman estos medicamentos según lo indicado para el dolor oncológico es bajo. Es importante distinguir la tolerancia (necesidad de una dosis más alta para controlar el mismo dolor) de la adicción. Si la medicación actual no es tan efectiva, se debe hablar con el médico sobre ajustar la dosis o cambiar de fármaco, sin aumentar la dosis por cuenta propia. El miedo a los efectos secundarios de los medicamentos fuertes, como somnolencia, confusión o dependencia percibida, también disuade a algunos pacientes, aunque estos efectos a menudo se resuelven una vez que se ajusta la dosis adecuada y se alcanza un nivel estable del fármaco en el cuerpo.

Para asegurar que recibes el tratamiento adecuado para el dolor causado por el cáncer, la comunicación abierta con tu médico es fundamental. Es útil llevar un registro escrito de tu dolor para ayudar a tu equipo de atención médica a comprenderlo mejor. Este registro debería incluir:

  • Cuán intenso es el dolor (quizás usando una escala del 0 al 10, donde 0 es ningún dolor y 10 es el peor dolor imaginable).
  • De qué tipo es (punzante, sordo, constante, etc.).
  • Dónde se localiza.
  • Qué parece causarlo.
  • Qué lo empeora o mejora.
  • Qué medidas utilizas para aliviarlo (medicamentos, masajes, compresas frías o calientes), si te ayudan y si tienen efectos secundarios.

Una vez que has informado a tu médico, pueden establecer juntos un objetivo para el control del dolor, buscando que te mantengas cómodo. Tu médico debe hacer un seguimiento regular de tu dolor y evaluar la intensidad. Si no te sientes cómodo o no obtienes las respuestas que necesitas, no dudes en solicitar una derivación a un centro especializado en atención del dolor. La mayoría de los centros oncológicos importantes cuentan con programas de control del dolor, y tanto los medicamentos como los tratamientos para el dolor suelen estar cubiertos por los seguros estándar.

La acupuntura, como parte de un enfoque de oncología integradora, puede ser una opción valiosa para el manejo del dolor y los efectos secundarios del cáncer. Es importante que la acupuntura sea realizada por un profesional capacitado, idealmente alguien con experiencia en oncología integradora, que entienda tanto las complejidades del cáncer como lo que la acupuntura puede ofrecer.

Preguntas frecuentes sobre el dolor oncológico y la acupuntura:

¿Todos los pacientes con cáncer experimentan dolor?
No, no todos los pacientes tienen dolor. Sin embargo, es más común en casos de cáncer avanzado o recurrente.

¿Qué causa el dolor relacionado con el cáncer?
El dolor puede ser causado por el propio cáncer (crecimiento, presión sobre nervios/órganos, liberación de químicos) o por los tratamientos contra el cáncer (cirugía, radiación, quimioterapia).

¿Cómo se trata el dolor oncológico?
Las opciones incluyen analgésicos de venta libre, opioides, otros medicamentos recetados (antidepresivos, anticonvulsivos, esteroides), procedimientos como bloqueos nerviosos y terapias integradoras como la acupuntura, masaje, meditación, etc.

¿Por qué no siempre se trata bien el dolor en pacientes con cáncer?
Las razones incluyen la falta de comunicación (médicos no preguntan, pacientes no informan), miedo a la adicción o efectos secundarios de los medicamentos, y la reticencia de algunos médicos a prescribir opioides.

¿Cómo puede ayudar la acupuntura con el dolor oncológico?
Según la medicina tradicional china, ayuda al equilibrar el flujo de energía (qi). Desde una perspectiva occidental, estimula la liberación de analgésicos naturales del cuerpo (endorfinas, serotonina), aumenta el flujo sanguíneo y reduce la inflamación.

¿Qué efectos secundarios del tratamiento del cáncer puede aliviar la acupuntura?
Además del dolor (incluyendo postoperatorio y musculoesquelético), puede ayudar con la sequedad bucal, fatiga, sofocos, náuseas y vómitos, y neuropatía periférica.

¿Es segura la acupuntura para pacientes con cáncer?
Generalmente se considera segura cuando la realiza un profesional capacitado. Siempre debe discutirse como parte del plan de tratamiento integral con el equipo oncológico.

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