07/08/2017
La lordosis se refiere a la curvatura interior normal de la parte baja de la espalda, conocida como columna lumbar. Es una característica natural de la anatomía humana, presente en cierta medida en todas las personas, y es fundamental para la absorción de impactos y el movimiento. Sin embargo, con el paso del tiempo o debido a diversas condiciones, esta curvatura puede modificarse, dando lugar a problemas de salud que van desde el dolor hasta dificultades para caminar y alteraciones posturales.

Entender la lordosis es el primer paso para abordar cualquier problema relacionado. No se trata solo de una cuestión estética, sino funcional. Una curva lumbar equilibrada es vital para la salud general de la columna y el cuerpo en movimiento. Cuando esta curva se desvía de su rango normal, pueden surgir complicaciones que impactan significativamente la calidad de vida.
- Tipos de Alteraciones en la Lordosis
- Síntomas Asociados a la Lordosis Problemática
- Diagnóstico de las Alteraciones de la Curva Espinal
- Causas de las Alteraciones en la Lordosis
- Tratamientos para la Lordosis
- Prevención de Problemas de Lordosis
- Ejercicios Específicos para la Lordosis
- Lordosis vs. Otras Curvas Espinales
- Preguntas Frecuentes sobre la Lordosis
Tipos de Alteraciones en la Lordosis
La curvatura lumbar, aunque natural, puede volverse problemática si se vuelve excesiva o insuficiente. Existen dos desviaciones principales de la lordosis normal:
Hiperlordosis
La hiperlordosis ocurre cuando la curva interior de la columna lumbar se acentúa demasiado, volviéndose exagerada. Popularmente se conoce como 'espalda cóncava' o 'espalda hundida'. Esto puede hacer que el abdomen y los glúteos parezcan más prominentes y puede dificultar acostarse completamente plano sobre una superficie.
Hipolordosis
La hipolordosis, por otro lado, se presenta cuando la curva lumbar se vuelve demasiado recta, perdiendo su curvatura natural. Esto puede resultar en una columna lumbar que parece casi plana. Ambas condiciones, hiperlordosis e hipolordosis, alteran la biomecánica de la columna y pueden conducir a dolor y disfunción.
Síntomas Asociados a la Lordosis Problemática
En muchos casos, una ligera alteración en la lordosis puede no causar síntomas y solo notarse visualmente como un cambio en la postura. Sin embargo, cuando la desviación es significativa o está asociada a otras condiciones, pueden aparecer síntomas, que varían en severidad.
El síntoma más común, cuando está presente, es el dolor en la zona lumbar. Este dolor puede ser crónico y afectar las actividades diarias.
Otros síntomas pueden incluir:
- Dificultad para acostarse completamente plano sobre la espalda.
- Apariencia de abdomen y glúteos más salientes (especialmente en hiperlordosis).
- Rigidez en la espalda.
- Dificultad para moverse con fluidez.
En casos muy raros y severos, la lordosis puede asociarse a síntomas neurológicos graves que requieren atención médica inmediata. Estos incluyen:
- Pérdida de control de esfínteres (vejiga o intestinos).
- Dolor súbito y severo en las piernas.
- Debilidad repentina en las piernas.
Si experimentas alguno de estos últimos síntomas, busca ayuda médica de urgencia.
Diagnóstico de las Alteraciones de la Curva Espinal
El diagnóstico de las alteraciones en la lordosis generalmente comienza con un examen físico y una evaluación de la postura por parte de un profesional de la salud.
Para confirmar el diagnóstico y determinar la severidad de la curvatura, se pueden requerir pruebas de imagen:
- Radiografías: Especialmente radiografías de la columna de pie, a menudo de baja dosis, para medir con precisión los ángulos de la curva.
- Tomografía Computarizada (TC): Puede proporcionar imágenes más detalladas de las estructuras óseas.
- Resonancia Magnética (RM): Útil para evaluar los tejidos blandos, como los discos intervertebrales, nervios y médula espinal.
Además, dado que la salud ósea influye en la estabilidad de la columna, a menudo se recomiendan pruebas de densidad ósea, como la densitometría (DEXA), para evaluar y tratar condiciones como la osteoporosis, que pueden contribuir o exacerbar los problemas de lordosis.
Causas de las Alteraciones en la Lordosis
Si bien una cierta cantidad de lordosis es normal, una curva exagerada o insuficiente puede ser resultado de varios factores. A menudo, no hay una única causa, sino una combinación de influencias.
Las causas principales incluyen:
- Factores posturales: La mala postura crónica, la debilidad muscular (especialmente en el core y los glúteos) y el sobrepeso u obesidad pueden contribuir a una lordosis postural, donde la curvatura se altera debido a hábitos y debilidad muscular en lugar de una deformidad estructural primaria.
- Condiciones médicas: Diversas enfermedades pueden afectar la columna vertebral y causar alteraciones en la lordosis. Estas pueden incluir espondilolistesis (deslizamiento de una vértebra sobre otra), osteoporosis (que puede llevar a fracturas por compresión y cambios en la curva), discitis (inflamación de los discos) o cifosis (una curva excesiva en la parte superior de la espalda que el cuerpo intenta compensar creando una hiperlordosis lumbar).
- Traumatismos o lesiones: Lesiones previas en la columna o la pelvis.
- Factores congénitos: En algunos casos, las alteraciones pueden estar presentes desde el nacimiento.
Es importante que un profesional de la salud determine la causa subyacente de la alteración de la lordosis, ya que el tratamiento más efectivo dependerá de ello.
Tratamientos para la Lordosis
El objetivo principal del tratamiento para las alteraciones de la lordosis es aliviar el dolor, mejorar la función y, en algunos casos, corregir la curvatura. El enfoque terapéutico varía según la causa, la severidad de la curva y los síntomas presentes.
Para la lordosis que causa dolor o limita la función, pero no es severa o progresiva, las opciones de tratamiento conservador suelen ser el primer paso.
Terapia Física y Ejercicio
La terapia física es uno de los pilares del tratamiento para muchas alteraciones de la lordosis, especialmente aquellas relacionadas con la postura y la debilidad muscular. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios individualizado centrado en:
- Fortalecimiento de los músculos del core (abdominales y espalda baja), glúteos y caderas.
- Estiramiento de los músculos tensos, como los flexores de la cadera y los isquiotibiales, que a menudo contribuyen a la hiperlordosis.
- Mejora de la flexibilidad y la movilidad de la columna.
- Corrección de la postura y educación sobre la conciencia corporal.
La terapia acuática (en el agua) puede ser particularmente beneficiosa, ya que la flotación ayuda a descomprimir la columna y permite una mayor facilidad de movimiento y estiramiento.
Medicamentos
Los medicamentos se utilizan principalmente para manejar el dolor y la inflamación asociados a la lordosis. Pueden incluir:
- Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): Como ibuprofeno, para reducir la inflamación y el dolor.
- Corticosteroides: Pueden ser recetados en casos de inflamación más severa.
Es fundamental usar estos medicamentos bajo supervisión médica, ya que pueden tener efectos secundarios.
Terapia de Inyección
Para el dolor crónico y localizado que no responde a otras terapias, se pueden considerar inyecciones dirigidas a áreas específicas de la columna:
- Inyecciones para el dolor: Dirigidas a nervios o espacios epidurales para aliviar el dolor radicular (que se irradia).
- Inyecciones en las articulaciones facetarias: Las articulaciones facetarias, que conectan las vértebras, pueden inflamarse y doler debido a la alteración de la lordosis. Las inyecciones de corticosteroides en estas articulaciones pueden proporcionar alivio.
- Ablación por radiofrecuencia: Un procedimiento que utiliza calor para 'desactivar' los nervios que transmiten las señales de dolor desde las articulaciones facetarias.
Un especialista en manejo del dolor puede determinar si estas opciones son apropiadas.
Corsés y Ortesis
En el caso de niños o adolescentes con lordosis progresiva, especialmente si está asociada a otras curvaturas como la cifosis o la escoliosis, un médico puede recomendar el uso de un corsé ortopédico. El objetivo del corsé es intentar frenar la progresión de la curva mientras el niño aún está creciendo.
Cirugía
La cirugía se considera generalmente como último recurso, reservado para casos de lordosis severa que causa dolor significativo, limitación funcional importante o compromiso neurológico, y que no ha respondido a los tratamientos conservadores. La cirugía busca corregir la alineación de la columna, estabilizarla y reducir el dolor. Los procedimientos pueden implicar la fusión vertebral (unir vértebras) o el uso de instrumentación (tornillos, varillas) para mantener la corrección.

Prevención de Problemas de Lordosis
Si bien no todas las causas de las alteraciones de la lordosis son prevenibles (como las congénitas o algunas enfermedades), hay pasos que se pueden tomar para mantener la salud de la columna y minimizar el riesgo de desarrollar problemas significativos, especialmente aquellos relacionados con la postura y el envejecimiento.
- Mantener una buena postura: Ser consciente de cómo te sientas, te paras y levantas objetos.
- Fortalecer el core: Unos músculos abdominales y de la espalda fuertes ayudan a soportar la columna y mantener una alineación adecuada.
- Mantenerse activo: La actividad física regular ayuda a mantener los músculos flexibles y fuertes.
- Controlar el peso: El exceso de peso, especialmente alrededor del abdomen, puede aumentar la lordosis lumbar y la tensión en la columna.
- Cuidar la salud ósea: Realizar pruebas de densidad ósea según la recomendación médica y tratar condiciones como la osteoporosis es crucial para prevenir fracturas que pueden afectar la forma de la columna.
- Evitar lesiones: Tomar precauciones para prevenir caídas y otros traumatismos que puedan dañar la columna.
Ejercicios Específicos para la Lordosis
Ciertos ejercicios pueden ser particularmente útiles para mejorar la flexibilidad, fortalecer los músculos clave y promover una mejor postura en personas con lordosis. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud o un fisioterapeuta antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios para asegurarse de que sean seguros y apropiados para tu condición.
Aquí se describen algunos ejercicios recomendados:
Estiramiento de Flexores de Cadera
Los flexores de cadera tensos a menudo contribuyen a la hiperlordosis. Estirarlos puede ayudar a reducir la curva excesiva.
Cómo realizar el estiramiento de flexores de cadera:
1. Comienza arrodillándote en una superficie suave, como una esterilla de yoga.
2. Coloca el pie derecho delante de ti, de modo que la rodilla derecha esté doblada en un ángulo de 90 grados y directamente sobre el tobillo derecho. La rodilla izquierda permanece en el suelo.
3. Mantén los hombros hacia abajo y hacia atrás, evitando arquear la espalda. La pelvis y la columna deben estar estables y en una posición neutral.
4. Inclínate suavemente hacia adelante sobre la cadera derecha, manteniendo la rodilla izquierda en el suelo y la pelvis mirando hacia adelante. Debes sentir el estiramiento en la parte frontal de la cadera izquierda y el muslo.
5. Mantén el estiramiento durante 30-45 segundos.
6. Repite de 2 a 5 veces para cada cadera.
7. Si te sientes cómodo, inclínate un poco más para profundizar el estiramiento.
Postura del Gato-Vaca (Cat-Cow Pose)
Este ejercicio suave de yoga ayuda a mejorar la movilidad y la flexibilidad de la columna.
Cómo realizar la Postura del Gato-Vaca:
1. Comienza a cuatro patas (manos y rodillas) en el suelo o en una esterilla.
2. Las rodillas deben estar separadas al ancho de las caderas y directamente debajo de las caderas, con los dedos de los pies metidos (opcional).
3. Las manos deben estar directamente debajo de los hombros, con los dedos mirando hacia adelante y separadas al ancho de los hombros.
4. Usa los músculos abdominales para llevar la columna a una posición neutral, recta.
5. Exhala lentamente y arquea la columna hacia el techo, dejando caer la cabeza hacia abajo (posición del Gato). Mantén esta posición durante 10-15 segundos.
6. Inhala y relaja la columna, dejando caer el abdomen hacia el suelo y levantando la cabeza y el coxis (posición de la Vaca). Lleva los omóplatos hacia abajo por la espalda. Mantén esta posición durante 10-15 segundos.

7. Regresa a la posición neutral de la columna.
8. Repite el ciclo Gato-Vaca varias veces, moviéndote con la respiración.
Hollowing Supino
Este ejercicio se centra en activar los músculos abdominales profundos (transverso del abdomen) para ayudar a estabilizar la columna lumbar.
Cómo realizar el Hollowing Supino:
1. Acuéstate boca arriba en el suelo con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, separados al ancho de las caderas, a unos pocos centímetros de los glúteos.
2. Extiende los brazos a los lados a la altura de los hombros.
3. Respira profundamente y permite que los hombros se relajen.
4. Lleva los hombros hacia abajo y hacia atrás, sin arquear la espalda, y mantén esta posición durante todo el ejercicio.
5. Realiza un Kegel suave: contrae los músculos del suelo pélvico como si intentaras detener la micción.
6. Mientras mantienes el Kegel, lleva el ombligo hacia la parte baja de la espalda, sin que la pelvis o la caja torácica se muevan o se abran. Debes sentir una contracción suave en los músculos abdominales inferiores.
7. Mantén esta contracción mientras respiras normalmente.
Progresión del Hollowing Supino:
A medida que te sientas más fuerte, puedes añadir pasos más desafiantes:
- Levanta una pierna unos 8-15 cm del suelo sin mover el torso.
- Levanta los dedos de un pie del suelo y luego desliza el pie unos 8-15 cm lejos de los glúteos sin mover el torso.
Lordosis vs. Otras Curvas Espinales
Es común confundir la lordosis con otras curvaturas de la columna. Aquí se presenta una comparación:
| Característica | Lordosis | Cifosis | Escoliosis |
|---|---|---|---|
| Dirección de la Curva | Hacia adentro (anterior) | Hacia afuera (posterior) | Hacia un lado (lateral) |
| Ubicación Típica | Cuello (cervical) o espalda baja (lumbar) | Espalda superior (torácica) | Cualquier parte de la columna, a menudo en forma de 'S' o 'C' |
| Apariencia Común | Espalda hundida, abdomen y glúteos salientes | Joroba o chepa en la parte superior de la espalda | Hombros o caderas desiguales, caja torácica prominente en un lado al inclinarse |
| Curva Normal vs. Exagerada | Existe una lordosis normal; el problema es la *hiper*lordosis o la *hipo*lordosis (curva excesiva o insuficiente) | Existe una cifosis normal en la parte superior de la espalda; el problema es la *hiper*cifosis (curva excesiva) | Cualquier curva lateral se considera anormal |
Preguntas Frecuentes sobre la Lordosis
¿Cuál es el mejor tratamiento para la lordosis?
No hay un único 'mejor' tratamiento, ya que depende de la causa, la severidad y los síntomas. Para la mayoría de los casos sintomáticos, el tratamiento conservador con terapia física, ejercicios de fortalecimiento del core y estiramientos es muy efectivo. Los medicamentos e inyecciones se usan para manejar el dolor. La cirugía es una opción para casos severos que no responden a otros tratamientos.
¿Cuál es la causa principal de la lordosis problemática?
Las causas varían. A menudo está relacionada con la postura deficiente, la debilidad muscular, el sobrepeso o la obesidad. También puede ser consecuencia de otras condiciones médicas, lesiones o ser una adaptación compensatoria a otra curvatura espinal.
¿La lordosis hace que el estómago se vea abultado?
Sí, en casos de hiperlordosis significativa (curva lumbar exagerada), la alteración de la postura puede hacer que el abdomen y los glúteos se vean más prominentes.
¿Cuándo debo preocuparme por la lordosis y buscar atención médica?
Debes buscar atención médica si experimentas dolor de espalda persistente o significativo, cambios notables en tu postura, dificultad para moverte, o si sospechas que tu lordosis ha cambiado. Busca atención inmediata si tienes síntomas neurológicos como pérdida de control de esfínteres, debilidad o dolor severo y repentino en las piernas.
¿La lordosis es siempre dolorosa?
No, muchas personas con alteraciones leves o moderadas de la lordosis no experimentan dolor ni otros síntomas. A menudo, los síntomas aparecen solo cuando la curva es severa o cuando hay otras condiciones asociadas.
En conclusión, la lordosis es una parte esencial de nuestra anatomía espinal. Si bien una curva normal es beneficiosa, las desviaciones significativas pueden causar problemas. Afortunadamente, una combinación de diagnóstico preciso, terapia física, ejercicios y, en algunos casos, intervenciones médicas, puede ayudar a manejar los síntomas, mejorar la función y mantener la salud de tu columna vertebral.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Lordosis: Entendiendo y Tratando tu Curva Espinal puedes visitar la categoría Acupuntura.

Conoce mas Tipos