18/05/2016
Las glándulas salivales son componentes esenciales de nuestro sistema digestivo y de salud bucal, responsables de producir la saliva que ayuda en la digestión, mantiene la boca lubricada y protege los dientes. Sin embargo, en ocasiones, estas glándulas pueden inflamarse, causando considerable dolor, hinchazón y malestar. Esta inflamación, conocida genéricamente como sialoadenitis, puede ser el resultado de diversas causas, siendo las más comunes las infecciones (virales o bacterianas) y la obstrucción por cálculos o depósitos minerales. Existen tres pares principales de glándulas salivales mayores, cada una con su ubicación y conductos específicos, que al verse afectadas, pueden generar síntomas localizados pero también un malestar generalizado. Entender cuáles son estas glándulas y qué las afecta es el primer paso para buscar el alivio adecuado.

Conoce tus Glándulas Salivales
Nuestro cuerpo cuenta con varios pares de glándulas salivales, pero las que con mayor frecuencia presentan problemas y son consideradas las mayores son:
- Glándulas Parótidas: Situadas en las mejillas, justo delante de las orejas y sobre la mandíbula. Son las más grandes y su inflamación específica se conoce como parotitis.
- Glándulas Submandibulares: Localizadas debajo de la mandíbula, a ambos lados. Transportan la saliva al piso de la boca, justo debajo de la lengua.
- Glándulas Sublinguales: Las más pequeñas de las mayores, situadas en el piso de la boca, bajo la parte frontal de la lengua.
Todas estas glándulas secretan saliva a la boca a través de pequeños conductos. Cuando algo interrumpe este proceso, ya sea una infección o una obstrucción, la saliva puede acumularse, provocando la inflamación característica.

Principales Causas de Inflamación
La inflamación de las glándulas salivales puede tener múltiples orígenes, pero los más comunes se dividen en dos categorías principales:
Infecciones de las Glándulas Salivales (Sialoadenitis)
La sialoadenitis es la inflamación de la glándula salival generalmente causada por una infección. Estas infecciones pueden ser de origen viral o bacteriano. Los virus, como el de las paperas (parotiditis viral), son una causa conocida de inflamación, especialmente en las glándulas parótidas. Sin embargo, las infecciones bacterianas son también muy frecuentes, a menudo ocurriendo cuando el flujo de saliva disminuye o un conducto se bloquea, creando un ambiente propicio para la proliferación de bacterias. El microorganismo causal más común en infecciones bacterianas es el Staphylococcus aureus, aunque otros estreptococos, coliformes y diversas bacterias anaerobias también pueden ser responsables. Ciertos factores aumentan el riesgo de desarrollar sialoadenitis bacteriana. Estos incluyen:
- Edad avanzada (sexta y séptima década de vida).
- Padecer enfermedades crónicas que causan sequedad bucal (xerostomía).
- Tener síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune que afecta las glándulas productoras de humedad.
- Trastornos alimenticios como la anorexia, que pueden afectar la producción de saliva.
- Antecedentes de radioterapia en la cavidad oral o terapia con yodo radiactivo.
- En niños, la parotiditis juvenil recurrente de etiología desconocida, aunque a menudo se resuelve en la pubertad.
Aunque la inflamación después de radioterapia a veces se describe como sialoadenitis, rara vez es una infección bacteriana a menos que haya fiebre.
Cálculos en las Glándulas Salivales (Sialolitiasis)
Otra causa muy común de inflamación es la presencia de cálculos o depósitos minerales, conocidos como sialolitos, dentro de los conductos salivales. Esta condición se denomina sialolitiasis. Estos cálculos pueden formarse por la mineralización de cuerpos extraños, restos orgánicos y bacterias. Están compuestos principalmente por minerales como fosfato de calcio, magnesio, carbonato y amonio, junto con componentes orgánicos como carbohidratos y aminoácidos. Los sialolitos son más frecuentes en los conductos de las glándulas submandibulares, aunque también pueden afectar a las parótidas y, menos comúnmente, a las sublinguales y glándulas menores. Cuando un cálculo obstruye el conducto, impide el paso normal de la saliva, lo que lleva a su acumulación detrás de la obstrucción, causando dolor e inflamación de la glándula afectada. La inflamación muchas veces es visible en la cara o el cuello, dependiendo de la glándula.
Síntomas Comunes de la Inflamación
La inflamación de las glándulas salivales, ya sea por infección o cálculos, suele manifestarse con síntomas similares:
- Dolor en la glándula afectada, que a menudo empeora al comer o al pensar en comida (ya que esto estimula la producción de saliva).
- Hinchazón visible y palpable en la zona de la glándula afectada (mejilla, debajo de la mandíbula).
- Sensibilidad al tacto en el área inflamada.
- Sequedad de boca (xerostomía), especialmente en casos de obstrucción o ciertas infecciones.
- Dificultad o dolor al abrir la boca o al tragar.
- En casos de infección, puede haber fiebre, malestar general y pus drenando hacia la boca desde el conducto afectado.
La intensidad de los síntomas puede variar. En el caso de la sialolitiasis, el dolor y la hinchazón a menudo aumentan antes y durante las comidas.
Diagnóstico de la Inflamación
Un profesional de la salud, como un médico o dentista, generalmente puede sospechar una inflamación de la glándula salival basándose en los síntomas y un examen físico. Durante la exploración, pueden palpar la glándula inflamada y, en algunos casos de sialolitiasis, incluso sentir el cálculo cerca de la abertura del conducto. Para confirmar el diagnóstico, especialmente en casos de cálculos, se recurre a técnicas de diagnóstico por imagen. Estas pueden incluir radiografías simples, ecografías, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas (RM), que permiten visualizar la glándula y detectar la presencia, tamaño y ubicación de los sialolitos.

Tabla Comparativa: Sialoadenitis vs. Sialolitiasis
| Característica | Sialoadenitis (Infección) | Sialolitiasis (Cálculos) |
|---|---|---|
| Causa Principal | Bacterias o Virus; a menudo asociada a hiposecreción u obstrucción. | Obstrucción del conducto por depósitos minerales (sialolitos). |
| Síntomas Comunes | Dolor, hinchazón, sensibilidad, a veces fiebre, pus. | Dolor, hinchazón (empeora con comidas), sequedad bucal, dificultad para abrir la boca/tragar. |
| Presencia de Fiebre | Común en infecciones bacterianas. | Rara, a menos que se desarrolle una infección secundaria. |
| Diagnóstico Clave | Examen físico, historial médico. | Examen físico, técnicas de imagen (radiografía, ecografía, TC). |
| Riesgos Asociados | Factores como edad, enfermedades crónicas, Sjögren, anorexia. | Formación de cálculos recurrentes, posible infección secundaria. |
Opciones de Tratamiento y Alivio
El tratamiento de la inflamación de las glándulas salivales depende de la causa subyacente. El objetivo es aliviar los síntomas, eliminar la causa (infección o cálculo) y prevenir futuras recurrencias.
Medidas Generales y Autocuidado
Independientemente de la causa, algunas medidas generales pueden ayudar a aliviar el malestar y promover la recuperación:
- Hidratación: Beber abundante agua ayuda a mantener la boca húmeda y puede facilitar el flujo de saliva.
- Estimulación Salival: Chupar caramelos duros sin azúcar o trozos de limón puede estimular la producción de saliva, lo que podría ayudar a desalojar pequeños cálculos o mejorar el flujo en caso de hiposecreción.
- Calor Húmedo: Aplicar compresas tibias y húmedas en la zona afectada puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
- Masaje Suave: Realizar un masaje delicado en la glándula inflamada puede ayudar a drenar la saliva acumulada o, en el caso de sialolitiasis, intentar desplazar el cálculo hacia la abertura del conducto.
- Analgésicos: Medicamentos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol pueden ayudar a controlar el dolor y reducir la inflamación.
Tratamiento Específico para Sialolitiasis (Cálculos)
Cuando la causa es un cálculo, el tratamiento se enfoca en su eliminación. Las opciones varían según el tamaño y la ubicación del sialolito:
- Masaje y Calor: Para cálculos pequeños y accesibles, masajear la glándula con calor aplicado externamente y empujar suavemente el cálculo hacia la salida del conducto puede ser suficiente para desalojarlo.
- Litotricia Extracorpórea por Ondas de Choque: Similar al tratamiento para cálculos renales, se pueden aplicar ondas de choque desde fuera del cuerpo para fragmentar el cálculo en trozos más pequeños que puedan ser eliminados espontáneamente.
- Sialoendoscopia: Un procedimiento mínimamente invasivo donde se inserta un pequeño endoscopio en el conducto salival para visualizar el cálculo. Con instrumentos especiales insertados a través del endoscopio, el cálculo puede ser agarrado y extraído, o fragmentado con láser si es necesario.
- Cirugía Abierta: Si el cálculo es grande, está profundamente incrustado o no puede ser eliminado por otros métodos, puede requerirse una pequeña incisión en el conducto o en la glándula para extraerlo quirúrgicamente.
- Extracción de la Glándula: En casos de cálculos recurrentes, daño significativo a la glándula o infecciones crónicas asociadas a la sialolitiasis, el médico puede considerar la extirpación quirúrgica de la glándula salival afectada.
Tratamiento Específico para Sialoadenitis (Infección)
El tratamiento de la sialoadenitis depende de si la infección es viral o bacteriana. Las infecciones virales, como las paperas, generalmente no tienen un tratamiento específico y se manejan con medidas de soporte (descanso, hidratación, analgésicos). Las infecciones bacterianas requieren el uso de antibióticos para eliminar la infección bacteriana. Es crucial completar el ciclo completo de antibióticos recetados por el médico. En algunos casos severos con acumulación de pus, puede ser necesario un drenaje quirúrgico.
Masaje para Cálculos Salivales: Una Técnica de Alivio
El masaje puede ser una herramienta útil en el manejo de la sialolitiasis, especialmente para intentar desalojar cálculos pequeños o aliviar la congestión de la glándula. La técnica general implica la aplicación de calor húmedo en la zona para relajar los tejidos y luego un masaje suave pero firme. El masaje debe dirigirse desde la parte posterior de la glándula hacia la abertura del conducto en la boca, intentando literalmente "empujar" el cálculo hacia la salida. Por ejemplo, para un cálculo en la glándula submandibular, el masaje se realizaría bajo la mandíbula, desde atrás hacia adelante, en dirección al piso de la boca debajo de la lengua. Es importante ser gentil para no causar más dolor o irritación. Combinar esto con la estimulación de la producción de saliva (limón, caramelos) puede aumentar las posibilidades de éxito.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo sé si mi inflamación es por infección o por un cálculo?
Aunque los síntomas pueden superponerse, la presencia de fiebre y malestar general sugiere una infección bacteriana (sialoadenitis). El dolor y la hinchazón que empeoran notablemente con las comidas son más característicos de una obstrucción por cálculo (sialolitiasis).
¿Puedo prevenir los cálculos salivales?
Mantenerse bien hidratado es una medida importante, ya que ayuda a mantener un flujo salival adecuado, lo que puede dificultar la formación de depósitos. Estimular la producción de saliva (por ejemplo, masticando chicle sin azúcar) también podría ser beneficioso.

¿Cuándo debo ver a un médico?
Debes buscar atención médica si experimentas dolor intenso, hinchazón que empeora rápidamente, fiebre, dificultad para tragar o respirar, o si notas pus drenando en tu boca. Incluso si los síntomas son leves, es recomendable consultar a un profesional para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
¿El masaje siempre funciona para eliminar cálculos?
No, el masaje es más efectivo para cálculos pequeños y localizados cerca de la abertura del conducto. Los cálculos más grandes, más profundos o impactados pueden requerir otros métodos como litotricia, sialoendoscopia o cirugía.
¿La parotiditis (paperas) es un tipo de sialoadenitis?
Sí, la parotiditis es la inflamación de las glándulas parótidas, y las paperas son una causa viral común de parotiditis, por lo tanto, son un tipo específico de sialoadenitis viral.
Conclusión
La inflamación de las glándulas salivales es un problema común que puede causar un gran malestar. Comprender las causas principales, ya sean infecciones como la infección bacteriana o la presencia de cálculos (sialolitiasis), es fundamental para abordar el problema. Si bien medidas de autocuidado como la hidratación, la estimulación salival y el masaje pueden ofrecer alivio y ayudar en ciertos casos, es crucial buscar evaluación médica para obtener un diagnóstico preciso y determinar el tratamiento más adecuado. No ignores los síntomas persistentes o severos, ya que una intervención temprana puede prevenir complicaciones y asegurar una recuperación más rápida.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Glándulas Salivales Inflamadas: Causas y Alivio puedes visitar la categoría Salud.

Conoce mas Tipos