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Manejo de la Artrosis: Calor, Frío y Más

11/03/2017

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La artrosis es una condición que afecta a millones de personas, siendo la enfermedad articular más prevalente. Se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago que protege las articulaciones, lo que puede generar dolor, rigidez y limitar el movimiento. Aunque comúnmente asociada con la edad avanzada, la artrosis no es exclusiva de la vejez y puede afectar a cualquiera, aunque su frecuencia aumenta con los años y es más común en mujeres y personas con predisposición genética. Las articulaciones más afectadas suelen ser las de las manos, rodillas, caderas y la columna vertebral. Es un hecho conocido que los síntomas tienden a exacerbarse durante las épocas de frío, llevando a un aumento en las consultas médicas. Afortunadamente, existen estrategias y consejos prácticos que pueden ayudar a los pacientes a gestionar mejor su enfermedad y mantener una buena calidad de vida. La Sociedad Española de Reumatología (SER) ha compilado una lista de diez recomendaciones esenciales.

Una de las preguntas más recurrentes entre quienes padecen artrosis, especialmente cuando los síntomas se intensifican con el clima, es si deben aplicar frío o calor en las articulaciones afectadas. La respuesta no es universal y depende del estado de la articulación en un momento dado.

¿Qué terapia es buena para la artrosis?
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO DE LA ARTROSISAnalgésicos. Son los medicamentos más utilizados para reducir el dolor y mejorar la rigidez de la articulación. ...Antiinflamatorios. ...Condroprotectores. ...Terapia interarticular o infiltraciones.
¿De que hablaremos?

Calor vs. Frío en la Artrosis: ¿Cuál es Mejor?

En términos generales, el calor suele ser más beneficioso para la artrosis. La aplicación de calor, ya sea con una esterilla eléctrica, una bolsa de agua caliente o incluso baños tibios, ayuda a aliviar el dolor y a relajar la musculatura que a menudo se tensa alrededor de la articulación dolorosa. El calor mejora la circulación sanguínea en la zona, lo que puede contribuir a reducir la rigidez matutina y facilitar el movimiento. Es una herramienta útil para el manejo diario del dolor crónico asociado a la artrosis.

Sin embargo, hay situaciones específicas donde el frío es más recomendable. Ocasionalmente, una articulación artrósica puede experimentar un brote inflamatorio agudo, caracterizado por un aumento súbito del dolor, hinchazón, enrojecimiento y calor local. En estos episodios de inflamación activa, la aplicación de frío local mediante bolsas de hielo (siempre envueltas en un paño para evitar quemaduras en la piel) o compresas frías puede ser muy efectiva. El frío ayuda a reducir la inflamación, el dolor y la hinchazón al disminuir el flujo sanguíneo en la zona afectada. Por lo tanto, la elección entre frío y calor depende de si el dolor es el síntoma predominante en un estado crónico (calor) o si hay signos evidentes de inflamación aguda (frío).

AplicaciónBeneficiosCuándo usarlo
CalorAlivia el dolor crónico
Relaja la musculatura
Reduce la rigidez
Dolor habitual
Rigidez matutina
Antes del ejercicio
FríoReduce la inflamación
Disminuye el dolor agudo
Minimiza la hinchazón
Brote inflamatorio agudo
Articulación caliente/hinchada

Más allá de la aplicación de calor o frío, el manejo integral de la artrosis implica adoptar una serie de hábitos y estrategias que buscan proteger las articulaciones, fortalecer la musculatura circundante y mejorar la calidad de vida. Aquí profundizamos en las diez recomendaciones clave proporcionadas por la Sociedad Española de Reumatología:

Diez Consejos Clave para Pacientes con Artrosis

1. Mantenga un Peso Corporal Correcto

La obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo significativos para el desarrollo y la progresión de la artrosis, especialmente en articulaciones de carga como las rodillas y las caderas. Cada kilogramo de peso adicional multiplica la carga que soportan estas articulaciones al caminar, subir escaleras o simplemente estar de pie. Perder incluso una pequeña cantidad de peso puede tener un impacto considerable en la reducción del dolor y la ralentización del desgaste articular. No se requieren dietas milagrosas ni la eliminación de grupos enteros de alimentos. Una dieta equilibrada y baja en calorías, que conduzca a una pérdida de peso gradual y sostenible, es suficiente. Consultar a un médico o nutricionista puede ser de gran ayuda para diseñar un plan adecuado.

2. Medicación y Terapias

El manejo farmacológico de la artrosis es variado y debe ser siempre indicado por un médico. Existen diferentes tipos de medicamentos para controlar los síntomas y, en algunos casos, intentar modificar la progresión de la enfermedad. Estos incluyen analgésicos para aliviar el dolor, antiinflamatorios para reducir la inflamación durante los brotes, geles y cremas de aplicación tópica para el alivio local, infiltraciones intraarticulares con corticoides o ácido hialurónico, y fármacos condroprotectores que buscan nutrir o proteger el cartílago. Es fundamental no automedicarse y seguir estrictamente las indicaciones del reumatólogo o médico de cabecera, ya que la elección del tratamiento depende del tipo de artrosis, las articulaciones afectadas, la severidad de los síntomas y las condiciones médicas individuales del paciente.

Respecto a las terapias llamadas alternativas, como la acupuntura, la osteopatía o el uso de hierbas medicinales, el texto proporcionado señala que, según la Sociedad Española de Reumatología, no han demostrado científicamente su eficacia para el tratamiento de la artrosis. Si un paciente considera la posibilidad de probar alguna de estas terapias, se recomienda encarecidamente que consulte previamente a su médico para asegurar que no interfieran con otros tratamientos y para obtener una opinión profesional basada en la evidencia.

3. Adopte Hábitos Posturales Adecuados

La forma en que nos sentamos, nos acostamos y nos movemos a lo largo del día puede ejercer una presión innecesaria sobre nuestras articulaciones. Mantener posturas correctas ayuda a distribuir mejor el peso y la tensión, reduciendo la carga sobre las articulaciones artrósicas. Se recomienda dormir en una cama con un colchón plano que ofrezca un soporte adecuado. Al sentarse, es preferible elegir sillas con respaldo recto en lugar de sillones o sofás muy blandos o hundidos. Las rodillas y las caderas deben mantenerse en una posición natural, idealmente formando un ángulo de 90 grados, y los pies deben estar apoyados en el suelo. Evitar cruzar las piernas durante períodos prolongados también puede ser beneficioso.

4. Realice Ejercicio de Forma Regular

Contrariamente a la creencia popular, la inmovilidad no es amiga de la artrosis; de hecho, puede empeorar la condición al debilitar los músculos que dan soporte a las articulaciones y provocar rigidez. El ejercicio regular y adecuado es fundamental. Ayuda a fortalecer la musculatura alrededor de las articulaciones, lo que proporciona mayor estabilidad y protección. Además, el movimiento ayuda a mantener la flexibilidad y a nutrir el cartílago a través del líquido sinovial. Actividades de bajo impacto como caminar, la bicicleta estática o convencional, y la natación son altamente recomendables, ya que permiten mover las articulaciones sin someterlas a un estrés excesivo. Los deportes de contacto, aquellos que implican saltos repetitivos o los que generan una gran sobrecarga física deben evitarse o practicarse con mucha precaución. Su médico o fisioterapeuta puede indicarle ejercicios específicos diseñados para las articulaciones afectadas por la artrosis, los cuales deben realizarse de forma constante y diaria para obtener los mejores resultados.

5. Integre el Reposo Estratégico

Aunque el ejercicio es importante, el reposo también tiene su lugar en el manejo de la artrosis. No es contradictorio con la actividad física; más bien, es complementario. La artrosis cursa con periodos de dolor de intensidad variable. Durante las fases de mayor dolor o exacerbación de los síntomas, un reposo relativo puede ser muy beneficioso para calmar la articulación y reducir la inflamación. Además, es aconsejable intercalar breves periodos de descanso a lo largo del día, especialmente si se realizan actividades que implican estar de pie o caminar durante mucho tiempo. Sentarse por unos minutos cada hora o dos puede aliviar la presión sobre las articulaciones de las piernas y la columna.

6. Evite Sobrecargar las Articulaciones

Es crucial minimizar la carga excesiva sobre las articulaciones afectadas para evitar un mayor desgaste. Esto implica ser consciente de cómo realizamos ciertas actividades. Evite levantar o transportar pesos excesivos. Si necesita llevar compras, utilice un carrito en lugar de cargar bolsas pesadas. Procure caminar por superficies planas y regulares, evitando terrenos irregulares que puedan desestabilizar las articulaciones y aumentar el impacto. Si sufre de artrosis en las rodillas o las caderas, el uso de un bastón en el lado opuesto a la articulación dolorosa puede reducir significativamente la carga sobre ella al caminar, proporcionando soporte y alivio.

7. Utilice Calzado Adecuado

El tipo de calzado que usamos impacta directamente en las articulaciones de los pies, tobillos, rodillas, caderas y columna vertebral. Si padece artrosis en la zona lumbar, caderas o rodillas, es fundamental usar un calzado que ofrezca buena amortiguación. Los zapatos con suela gruesa y materiales que absorban el impacto del pie contra el suelo al caminar son ideales. Esta amortiguación también puede lograrse utilizando plantillas o taloneras de silicona dentro del zapato, que actúan como cojines. Se desaconseja el uso de zapatos con tacones excesivos, ya que alteran la alineación corporal y aumentan la presión sobre las rodillas y la columna. Es preferible optar por zapato plano o con un tacón muy ligero y ancho que proporcione estabilidad.

8. Considere la Balneoterapia y los SPAs

El uso terapéutico del agua, conocido como balneoterapia, es una opción que muchos pacientes con artrosis encuentran beneficiosa. Los balnearios tradicionales, que utilizan aguas mineromedicinales (generalmente termales), pueden ayudar a aliviar el dolor y a relajar la musculatura gracias a las propiedades del agua y su temperatura. Los llamados centros SPA (Salud Por el Agua), aunque a menudo se centran más en tratamientos estéticos y de relajación, también pueden ofrecer beneficios para la artrosis mediante el uso de agua caliente y técnicas de hidroterapia, aunque el agua no posea las características mineromedicinales de los balnearios. Ambas opciones pueden ser útiles para mejorar los síntomas y promover la relajación muscular.

9. Mantenga una Actitud Positiva

Convivir con una enfermedad crónica como la artrosis puede ser un desafío, pero mantener una perspectiva positiva es crucial para la calidad de vida. La artrosis, en la gran mayoría de los casos, permite mantener una vida personal y familiar plena, con muy escasas limitaciones si se maneja adecuadamente. Si bien es una enfermedad que no tiene cura definitiva en la actualidad, los síntomas pueden controlarse eficazmente con las estrategias mencionadas. Incluso en los casos más avanzados y con peor evolución, existen opciones de tratamiento quirúrgico, como las prótesis articulares, que pueden solucionar el problema y restaurar la función. La investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos para la artrosis están en constante progreso, lo que ofrece esperanza para el futuro. Una actitud proactiva y positiva, centrada en el manejo de la enfermedad y en mantener la independencia, es un pilar fundamental para vivir bien con artrosis.

Preguntas Frecuentes sobre la Artrosis

¿La artrosis solo afecta a personas mayores?
No, aunque es más común con la edad, la artrosis puede afectar a cualquier persona, especialmente si existen factores de riesgo como la obesidad, lesiones previas o predisposición genética.

¿La dieta puede curar la artrosis?
No existe una dieta que cure la artrosis. Sin embargo, mantener un peso corporal saludable mediante una dieta equilibrada es fundamental para reducir la carga sobre las articulaciones y frenar la progresión de la enfermedad.

Si tengo artrosis, ¿debo evitar mover la articulación?
No, la inmovilidad prolongada es perjudicial. El ejercicio suave y regular es esencial para fortalecer los músculos que rodean la articulación, mantener la flexibilidad y nutrir el cartílago. El reposo solo se recomienda durante brotes de dolor agudo o intercalado en actividades prolongadas.

¿Las terapias alternativas como la acupuntura son efectivas para la artrosis?
Según la información proporcionada, terapias como la acupuntura, la osteopatía o las hierbas medicinales no han demostrado científicamente su eficacia para la artrosis. Si considera usarlas, consulte siempre primero a su médico.

¿La artrosis siempre empeora?
La artrosis es una enfermedad progresiva, pero su velocidad de progresión varía mucho entre personas. Con un manejo adecuado que incluya control de peso, ejercicio, posturas correctas y seguimiento médico, es posible ralentizar su avance y mantener una buena calidad de vida durante muchos años.

En conclusión, manejar la artrosis de manera efectiva requiere un enfoque integral que combine el alivio sintomático con estrategias para proteger las articulaciones y mejorar la función. Desde la simple elección entre frío y calor, pasando por la importancia crucial de controlar el peso corporal y realizar ejercicio adecuado, hasta adoptar hábitos posturales correctos y mantener una actitud positiva, cada uno de estos consejos contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con esta enfermedad. Consultar regularmente a profesionales de la salud es clave para recibir orientación personalizada y ajustar el plan de manejo a las necesidades individuales.

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