07/07/2019
La acupuntura, una práctica ancestral originaria de China, ha sido utilizada por millones de personas en todo el mundo para aliviar una amplia variedad de condiciones dolorosas. Desde el dolor de espalda crónico hasta las migrañas, pasando por el dolor articular, su popularidad como terapia complementaria o alternativa ha crecido exponencialmente en las últimas décadas. Sin embargo, a pesar de su uso extendido y de la evidencia empírica de su efectividad en muchos casos, el mecanismo exacto por el cual la acupuntura logra bloquear o mitigar el dolor ha sido, hasta hace poco, un tema de debate y misterio dentro de la comunidad científica. Durante años, diversas hipótesis han intentado explicar este fenómeno, pero ninguna había ofrecido una respuesta completamente satisfactoria o respaldada por evidencia concluyente a nivel molecular y celular.
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Este enigma ha impulsado numerosas investigaciones buscando desentrañar los procesos fisiológicos que se activan al insertar esas finas agujas en puntos específicos del cuerpo. Comprender cómo funciona la acupuntura a nivel biológico no solo validaría científicamente la práctica, sino que también podría abrir nuevas vías para mejorar su efectividad o incluso desarrollar terapias basadas en sus mecanismos.

Hipótesis Previas: Del Cerebro al Placebo
Antes de los hallazgos recientes, dos hipótesis principales dominaban el debate sobre cómo la acupuntura alivia el dolor. La primera sugería que la inserción de las agujas, al estimular los nervios sensoriales del dolor, desencadenaba una respuesta en el cerebro. Esta respuesta consistiría en la liberación de compuestos opioides naturales del cuerpo, conocidos como endorfinas. Estas endorfinas circularían por el torrente sanguíneo y actuarían como analgésicos endógenos, aliviando así el dolor. Esta teoría, aunque plausible, no explicaba completamente por qué la efectividad a menudo parecía depender de la inserción de agujas cerca del sitio del dolor y por qué no siempre producía una sensación dolorosa significativa que justificara una liberación masiva de endorfinas sistémicas.
La segunda hipótesis, más escéptica, planteaba que el efecto de la acupuntura era principalmente un efecto placebo. Según esta perspectiva, la creencia del paciente en la efectividad del tratamiento sería lo que activaría las vías cerebrales relacionadas con la modulación del dolor, llevando a una liberación de endorfinas inducida por la expectativa y la sugestión, en lugar de por un mecanismo directo relacionado con la aguja en sí misma.
La neurocientífica Maiken Nedergaard, de la Universidad de Rochester Medical Center en el estado de Nueva York, se mostró escéptica ante ambas hipótesis. Argumentaba que la acupuntura no suele ser un tratamiento doloroso, lo cual cuestionaba la idea de una estimulación nerviosa intensa que provocara una respuesta masiva de endorfinas. Además, la observación de que la acupuntura a menudo es más efectiva cuando las agujas se insertan cerca del área afectada sugería un mecanismo de acción más localizado, algo que las teorías de endorfinas sistémicas o el efecto placebo no explicaban completamente.
Una Nueva Perspectiva: El Papel de la Adenosina
Impulsada por su escepticismo y la necesidad de encontrar una explicación más coherente y científicamente sólida, la Dra. Nedergaard propuso una nueva hipótesis. Ella sospechaba que la clave podría residir en lo que ocurre localmente en el tejido donde se inserta la aguja. Según su teoría, la inserción y rotación de las agujas de acupuntura causan un daño menor y controlado en el tejido circundante. Este microtrauma, aunque mínimo, sería suficiente para desencadenar la liberación de un compuesto específico: la adenosina.
La adenosina es una molécula que ya se sabía que desempeñaba varios roles en el cuerpo, incluida la regulación del flujo sanguíneo y la función nerviosa. Lo importante aquí es que la adenosina también actúa como un potente analgésico local. La Dra. Nedergaard planteó que la adenosina liberada en el sitio de la aguja podría interactuar con receptores específicos en las células nerviosas y otras células del tejido, suprimiendo así las señales de dolor que se envían al cerebro.
Experimentos Reveladores en Ratones
Para poner a prueba esta novedosa hipótesis, la Dra. Nedergaard y su equipo, que incluyó a su hija Nanna Goldman, entonces de 16 años, diseñaron una serie de experimentos meticulosos utilizando ratones como modelo. Los ratones fueron ligeramente anestesiados para asegurar que permanecieran inmóviles durante el procedimiento, imitando la inserción de agujas en humanos.
El primer paso fue verificar si la inserción de una aguja de acupuntura realmente aumentaba los niveles de adenosina en el tejido circundante. Insertaron una aguja en un punto de acupuntura específico en la pata trasera de los ratones (un punto conocido por ser efectivo para el dolor en humanos) y tomaron muestras del líquido intersticial alrededor de la aguja. Los resultados fueron sorprendentes: encontraron un aumento de 24 veces en la concentración de adenosina en comparación con los niveles basales. Este hallazgo preliminar fue muy prometedor y respaldó la idea de que la inserción de la aguja provoca una liberación local de adenosina.
El siguiente paso fue determinar si este aumento de adenosina era responsable del alivio del dolor. Para ello, crearon modelos de ratones con dos tipos comunes de dolor crónico en las patas: dolor por inflamación (similar a la artritis) y dolor por daño nervioso (similar al que ocurre en lesiones de la médula espinal o complicaciones de la diabetes). Indujeron el dolor mediante neurocirugía o inyección de sustancias inflamatorias. Ambos tipos de dolor hacían que los ratones se retiraran rápidamente ante estímulos leves que no molestarían a un animal sano, como el tacto o el calor.
Los investigadores midieron la sensibilidad al dolor de los ratones utilizando dos métodos: la sensibilidad al tacto, midiendo la rapidez con la que el ratón retiraba la pata dolorida de un filamento metálico; y la sensibilidad al calor, apuntando un puntero láser de baja potencia a la pata y midiendo el tiempo de retirada.
Posteriormente, aplicaron tratamiento a los ratones. Algunos recibieron acupuntura en el punto relevante, mientras que a otros se les inyectó localmente un fármaco que potenciaba la acción de la adenosina. Ambos tratamientos lograron que los ratones fueran significativamente menos sensibles al dolor. Sin embargo, la prueba crucial vino cuando repitieron estos tratamientos en ratones que carecían genéticamente del receptor de superficie celular a través del cual la adenosina ejerce sus efectos. En estos ratones "mutantes", ni la acupuntura ni la inyección del fármaco potenciador de adenosina tuvieron efecto alguno sobre el dolor. Este resultado fue concluyente: demostró de manera contundente que la adenosina actúa como un mensajero bioquímico esencial que contribuye al alivio del dolor durante la acupuntura, y que su acción depende de la presencia de su receptor específico.
Como confirmación adicional, los investigadores también monitorearon la actividad cerebral en los ratones. Descubrieron que tanto la acupuntura como la inyección del fármaco de adenosina reducían la actividad en una región del cerebro conocida por procesar las señales de dolor: la corteza cingulada anterior. Esta observación añadió otra capa de evidencia, mostrando que el efecto analgésico localizado mediado por la adenosina tenía un impacto medible en las áreas cerebrales asociadas con la percepción del dolor.
Adenosina: El Mensajero Clave
Los hallazgos de este estudio identifican a la adenosina como un actor principal en el mecanismo por el cual la acupuntura alivia el dolor. La inserción de la aguja no solo estimula nervios o causa un efecto sistémico general; provoca una respuesta bioquímica local en el tejido circundante. La liberación de adenosina en altas concentraciones en el sitio de la aguja, y su posterior interacción con los receptores de adenosina en las células locales (incluidas las células nerviosas y las células inmunes), parece ser el paso crítico que interrumpe o reduce la transmisión de las señales de dolor.
Este mecanismo local explica por qué la acupuntura a menudo es más efectiva cuando las agujas se colocan cerca del área del dolor. A diferencia de las endorfinas que circulan por todo el cuerpo, la adenosina actúa principalmente en el microambiente donde es liberada, proporcionando un alivio del dolor más dirigido y localizado.
Potenciando el Efecto Analgésico
Si la adenosina es el mensajero clave, ¿sería posible mejorar el efecto analgésico de la acupuntura potenciando la acción de la adenosina? Los investigadores exploraron esta posibilidad. Administraron a los ratones con dolor un fármaco que aumenta la acumulación de adenosina en los tejidos, impidiendo que se degrade rápidamente. El fármaco utilizado fue la desoxicoformicina, un medicamento que se usa en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer y que se sabe que inhibe la enzima que descompone la adenosina.
El resultado fue notable: el fármaco hizo que la adenosina permaneciera en el tejido tres veces más tiempo. Y lo que es más importante, triplicó el período de alivio del dolor de 1 hora (observado solo con acupuntura) a 3 horas. Aunque la desoxicoformicina es demasiado tóxica para ser utilizada de forma rutinaria en la clínica solo para potenciar la acupuntura, este experimento sirvió como una "prueba de principio". Demostró que es posible mejorar significativamente el efecto analgésico de la acupuntura manipulando el metabolismo de la adenosina.
Este hallazgo abre la puerta al desarrollo futuro de fármacos o terapias que puedan potenciar la liberación o prolongar la vida útil de la adenosina en los puntos de acupuntura, haciendo que el tratamiento sea más efectivo y duradero para los pacientes con dolor crónico. Se podrían investigar compuestos menos tóxicos que actúen de manera similar para aumentar los niveles locales de adenosina o modular sus receptores.
Mirando Hacia el Futuro
Este estudio ha sido calificado como un "estudio histórico" por otros neurocientíficos, como Vitaly Napadow de la Escuela de Medicina de Harvard. Destacan lo meticuloso de la investigación y la claridad de la hipótesis, que fue abordada desde múltiples ángulos experimentales. Sin embargo, es crucial recordar que estos experimentos se realizaron en ratones anestesiados. La gran pregunta que queda por responder es si este mismo mecanismo mediado por la adenosina funciona de la misma manera en humanos despiertos.
Aunque se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos en personas, este estudio representa un paso fundamental y muy importante en la comprensión científica de la acupuntura y su capacidad para aliviar el dolor. Proporciona una base sólida y un mecanismo biológico plausible que va más allá de las explicaciones basadas únicamente en endorfinas sistémicas o el efecto placebo.
Identificar la adenosina y sus receptores como componentes clave en la respuesta analgésica de la acupuntura no solo valida parte de la práctica tradicional con evidencia científica moderna, sino que también abre emocionantes posibilidades para futuras investigaciones y el desarrollo de tratamientos combinados, donde la acupuntura podría utilizarse junto con terapias farmacológicas dirigidas a la vía de la adenosina para maximizar el alivio del dolor.
Tabla Comparativa de Hipótesis
| Hipótesis | Mecanismo Propuesto | Localización del Efecto | Evidencia del Estudio en Ratones |
|---|---|---|---|
| Endorfinas Sistémicas | Estimulación nerviosa → Liberación de endorfinas en el cerebro → Circulación sistémica | General/Sistémico | No es el mecanismo principal local; no explica dependencia de sitio. |
| Efecto Placebo | Expectativa del paciente → Liberación de endorfinas cerebrales → Modulación del dolor | Cerebral/Psicológico | No explica la respuesta bioquímica local observada. |
| Adenosina Local | Inserción de aguja → Liberación de adenosina en el tejido local → Activación de receptores de adenosina → Supresión local de la señal de dolor | Local (sitio de la aguja) | Fuerte evidencia: aumento de adenosina, dependencia del receptor, potenciación del efecto. |
Preguntas Frecuentes
¿Cómo alivia el dolor la acupuntura según este estudio?
Según la investigación, la inserción de las agujas de acupuntura provoca la liberación local de una molécula llamada adenosina en el tejido circundante. Esta adenosina se une a receptores específicos y actúa suprimiendo las señales de dolor que se envían al cerebro.
¿Qué es la adenosina y cuál es su papel?
La adenosina es un compuesto natural en el cuerpo que desempeña varias funciones. En el contexto de la acupuntura y el dolor, actúa como un mensajero bioquímico que, al ser liberado localmente por la aguja, ayuda a calmar el dolor al interactuar con sus receptores.
¿Por qué este estudio es importante?
Este estudio proporciona una explicación científica y un mecanismo biológico concreto (la vía de la adenosina) para entender cómo la acupuntura alivia el dolor. Va más allá de las teorías anteriores y ofrece una base para futuras investigaciones y el posible desarrollo de terapias complementarias que potencien el efecto de la acupuntura.
¿Significa esto que las endorfinas y el efecto placebo no tienen nada que ver?
El estudio se centra en un mecanismo local específico mediado por la adenosina, que parece ser clave. Sin embargo, es posible que otros mecanismos, incluidas las endorfinas o factores psicológicos como el efecto placebo, también contribuyan al efecto general de la acupuntura en el alivio del dolor en humanos. La ciencia a menudo revela que los efectos biológicos complejos tienen múltiples capas de explicación.
¿Se puede potenciar el efecto de la acupuntura?
Los experimentos en ratones mostraron que un fármaco que aumenta la acumulación de adenosina en el tejido triplicó la duración del alivio del dolor de la acupuntura. Aunque el fármaco utilizado no es adecuado para uso clínico rutinario, este hallazgo sugiere que es posible potenciar el efecto de la acupuntura manipulando la vía de la adenosina, abriendo la puerta a futuras investigaciones en esta área.
En conclusión, este estudio representa un avance significativo en la comprensión científica de cómo la acupuntura combate el dolor. Al identificar la adenosina como un mediador clave, se proporciona un mecanismo biológico concreto que explica el efecto analgésico localizado de esta antigua terapia. Aunque aún se necesitan estudios en humanos para confirmar plenamente estos hallazgos, la investigación abre un camino prometedor para mejorar la efectividad del tratamiento del dolor mediante la acupuntura, quizás en combinación con enfoques que modulen la vía de la adenosina.
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