¿Cuáles son las generalidades del TENS?

TENS: Indicaciones, Contraindicaciones y Usos

24/06/2010

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La búsqueda de métodos efectivos para aliviar el dolor es constante, y dentro del campo de la fisioterapia, la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, más conocida por su acrónimo en inglés TENS (Transcutaneous Electrical Nerve Stimulation), se ha consolidado como una técnica fundamental. Esta modalidad terapéutica se basa en la aplicación de corriente eléctrica de baja intensidad a través de electrodos colocados sobre la superficie de la piel, con el objetivo primordial de modular o eliminar la sensación dolorosa.

¿Dónde no se deben poner los TENS?
En el caso de TENS, coloca el electrodo cerca de la zona del cuerpo que experimenta dolor crónico. Evita ponerlo en áreas donde exista alguna herida abierta o irritada.

Su popularidad en fisioterapia no es casual. El TENS es una herramienta versátil que, a menudo, se utiliza en combinación con otras técnicas manuales o de ejercicio, potenciando los resultados terapéuticos. A diferencia de otros tratamientos, ofrece una opción no invasiva para el manejo del dolor, lo que lo convierte en una elección preferente para muchos pacientes y profesionales.

¿De que hablaremos?

¿Cómo Funciona el TENS? El Mecanismo de Acción

El principio detrás de la efectividad del TENS se relaciona estrechamente con la forma en que nuestro sistema nervioso transmite y percibe el dolor. Los impulsos dolorosos, que viajan desde la periferia hacia la médula espinal a través de ciertas fibras nerviosas (como las fibras delta), pueden ser modulados o incluso bloqueados. El TENS aprovecha este mecanismo a través de la 'Teoría de la Compuerta' (Gate Control Theory) y la activación de sistemas descendentes de analgesia.

Al aplicar la corriente eléctrica, el TENS crea una hiperestimulación de las fibras sensitivas de mayor diámetro (fibras A-beta), que son más rápidas que las fibras que transmiten el dolor. Esta estimulación rápida y no dolorosa actúa como una 'señal distractora' a nivel de la médula espinal. En esencia, se 'cierra la compuerta' a la transmisión de los impulsos dolorosos que llegan desde las fibras más lentas (delta y C), impidiendo que la señal de dolor ascienda hacia el cerebro de forma efectiva. Además, se cree que el TENS estimula la liberación de sustancias analgésicas endógenas, como las endorfinas y encefalinas, especialmente con ciertos tipos de corrientes o patrones de estimulación.

Este bloqueo o modulación de la transmisión sináptica a nivel medular, combinado con la posible activación de neuronas descendentes que modulan el dolor, resulta en una disminución significativa de la percepción dolorosa por parte del paciente.

Efectos Fisiológicos del TENS

La aplicación de TENS produce una serie de efectos a nivel fisiológico que contribuyen a su capacidad para aliviar el dolor. Estos efectos van más allá de la simple interrupción de la señal nerviosa:

  • Elevación del Umbral de Dolor: La capacidad para percibir el dolor disminuye, haciendo que se necesite un estímulo más intenso para provocar la sensación dolorosa.
  • Reducción de la Actividad de Células Productoras de Dolor: Contribuye a disminuir la 'sensibilización' del sistema nervioso al dolor.
  • Alteraciones en la Inervación Recíproca: Esto puede inducir un efecto relajante sobre la musculatura que se encuentra en espasmo o contracturada debido al dolor, al influir en los reflejos medulares.
  • Vasodilatación: Aunque no es el efecto primario, la estimulación puede promover un aumento del flujo sanguíneo local, lo cual podría ser beneficioso en el manejo de dolores miofasciales al mejorar la oxigenación y eliminación de metabolitos.
  • Aumento de la Circulación Medular: Favorece un mejor entorno fisiológico para el procesamiento de las señales nerviosas a nivel de la médula espinal.

Tipos de Corrientes TENS

Existen diferentes modalidades de TENS, cada una con características de frecuencia, intensidad y duración de pulso específicas que pueden influir en el mecanismo analgésico predominante y en la percepción del paciente. Los tipos principales mencionados son:

  • Convencional o High Rate (Alta Frecuencia)
  • Low Rate (Baja Frecuencia)
  • Burst (Salvas o Ráfagas)
  • Breve o Intensa (Brief-Intense)

La corriente más ampliamente utilizada y generalmente mejor tolerada es la corriente convencional. Esta modalidad se caracteriza por utilizar pulsos breves de alta frecuencia y baja intensidad, proporcionando un alivio del dolor que suele ser rápido, aunque puede experimentar acomodación con el tiempo.

Parámetros Clave para una Aplicación Efectiva

Para que el tratamiento con TENS sea realmente efectivo, no basta con colocar los electrodos y encender el aparato. La correcta selección de los parámetros de estimulación es crucial y debe ser individualizada para cada paciente y condición. Los principales parámetros a considerar son:

Forma del Pulso

La forma en que la energía eléctrica se entrega influye en cómo el tejido responde. El pulso característico del TENS efectivo y seguro es el bifásico, pulsado y asimétrico. Este tipo de pulso minimiza el riesgo de efectos adversos como irritación o quemaduras en la piel, ya que la carga neta entregada al tejido es cero a lo largo del ciclo completo del pulso, y es generalmente más cómodo para el paciente. Las corrientes monofásicas, al tener una polaridad constante, pueden acumular carga en el tejido y aumentar el riesgo de irritación o daño cutáneo, especialmente en aplicaciones prolongadas.

Duración del Impulso

También conocida como ancho de pulso, es una característica distintiva del TENS en comparación con otras electroterapias. Se mide en microsegundos (µs) y su brevedad (habitualmente entre 50 y 1000 µs) es lo que hace que la estimulación sea generalmente más agradable para el paciente. Un impulso de mayor duración (por ejemplo, superior a 250 µs) tiende a ser más efectivo para activar fibras nerviosas de mayor diámetro y puede producir una mayor inhibición de la actividad neuronal relacionada con el dolor, aunque también puede ser percibido como más intenso.

Frecuencia

La frecuencia de los pulsos, medida en Hertz (Hz), determina cuántos pulsos se entregan por segundo. Las frecuencias más utilizadas oscilan entre 1 y 200/250 Hz. La frecuencia escogida influye en el mecanismo analgésico que se activa predominantemente:

  • Alta Frecuencia (mayor a 80 Hz): Típicamente utilizada en el TENS convencional. Activa principalmente el mecanismo de la 'Compuerta Medular'. El alivio es rápido pero puede haber acomodación.
  • Baja Frecuencia (menor a 10 Hz): Se cree que estimula la liberación de opioides endógenos (endorfinas, encefalinas). El alivio es más lento en aparecer pero tiende a ser más duradero y menos propenso a la acomodación.

Las frecuencias altas tienden a ser más efectivas para el dolor agudo y para minimizar el efecto de acomodación durante la sesión.

Colocación y Tamaño de los Electrodos

La correcta ubicación de los electrodos es tan importante como la selección de los parámetros eléctricos. Una colocación inadecuada puede reducir drásticamente la efectividad del tratamiento. No existe una única ubicación perfecta, y la elección depende de la naturaleza y localización del dolor. Algunas posibilidades incluyen:

  • Directamente sobre el punto de máximo dolor, especialmente si es muy localizado.
  • A ambos lados o rodeando el área dolorida.
  • Sobre el trayecto del nervio periférico que inerva la zona dolorida, generalmente en un punto proximal al área de dolor.
  • Sobre los dermatomas correspondientes a la zona de dolor (áreas de piel inervadas por raíces nerviosas específicas).
  • En puntos de acupuntura relacionados con el dolor.

La evidencia sugiere que la colocación sobre el punto de dolor y sobre los dermatomas son opciones frecuentemente efectivas. Respecto al tamaño de los electrodos, es variable, pero los electrodos más grandes distribuyen la corriente sobre un área mayor. Esto resulta en una menor densidad de corriente bajo cada electrodo, lo que puede ser más cómodo para el paciente y producir efectos más uniformes, aunque pueden ser menos específicos para puntos muy localizados.

Intensidad

La intensidad de la corriente, medida en miliamperios (mA), es quizás el parámetro más variable y dependiente de la percepción del paciente. La dosificación de la intensidad se guía por las sensaciones reportadas por el paciente, buscando una sensación de hormigueo, vibración o golpeteo que sea cómoda pero perceptible. Sin embargo, para lograr los efectos terapéuticos óptimos, especialmente la activación de fibras nerviosas más profundas, se recomienda utilizar la intensidad más alta posible que el paciente pueda tolerar sin que resulte dolorosa o desagradable.

Es fundamental ser consciente de la acomodación: el sistema nervioso tiende a acostumbrarse al estímulo constante, disminuyendo la efectividad del tratamiento a lo largo de la sesión o en sesiones sucesivas. Por ello, es común y recomendable ir incrementando la intensidad gradualmente durante la sesión, siempre dentro del umbral de tolerancia del paciente, para mantener el nivel de estimulación efectivo y contrarrestar la acomodación.

Indicaciones para la Terapia con TENS

El TENS está indicado principalmente en el tratamiento de diversas condiciones dolorosas, siendo especialmente útil en el manejo del dolor de origen musculoesquelético. Su uso se extiende a:

  • Dolores musculoesqueléticos agudos y crónicos (lumbalgia, cervicalgia, dolor de rodilla, etc.).
  • Dolor postquirúrgico (para reducir la necesidad de analgésicos farmacológicos).
  • Dolor postraumático (esguinces, contusiones, fracturas una vez estabilizadas).
  • Dolor obstétrico durante el parto.
  • Dolor neuropático (dolor causado por daño en los nervios), aunque su efectividad puede variar según la causa y la cronicidad.
  • Relajación de espasmos musculares dolorosos.
  • En pacientes encamados o con movilidad reducida, puede ser utilizado con patrones de estimulación específicos (diferentes al TENS puramente analgésico) para ayudar a retrasar la atrofia muscular y reducir el riesgo de trombosis venosa profunda, aunque este no es el uso principal del TENS analgésico.

El TENS tiende a ser más efectivo en el tratamiento del dolor agudo y cuando el dolor está claramente localizado. Es menos eficaz en dolores profundos o aquellos que son difusos y difíciles de delimitar.

Gracias a que las corrientes utilizadas en TENS son de baja frecuencia y no producen efectos adversos significativos en profundidad, el riesgo de daño tisular es muy bajo cuando se utiliza correctamente.

Contraindicaciones y Precauciones

Aunque el TENS es generalmente seguro, existen ciertas situaciones y condiciones en las que su uso está contraindicado o requiere precauciones especiales para evitar riesgos:

  • Pacientes con Marcapasos o Desfibriladores Implantados: La estimulación eléctrica puede interferir con el funcionamiento de estos dispositivos. Esta es una contraindicación absoluta.
  • Personas con Cáncer: No se debe aplicar TENS directamente sobre lesiones cancerosas o en áreas donde haya habido tratamiento oncológico reciente (radioterapia), a menos que sea bajo estricta supervisión médica para el manejo paliativo del dolor.
  • No Aplicar sobre los Senos Carotídeos: Ubicados en el cuello, la estimulación en esta zona puede causar una disminución peligrosa de la presión arterial o alteraciones en la frecuencia cardíaca.
  • Mujeres Gestantes: No se debe aplicar TENS sobre el abdomen, la región lumbar o puntos de acupuntura que puedan inducir el parto, especialmente durante el primer trimestre del embarazo. Su uso en otras áreas y trimestres debe ser evaluado por un profesional.
  • Pacientes Epilépticos: Se debe evitar la aplicación de TENS sobre la cabeza o el cuello, ya que teóricamente podría desencadenar una crisis epiléptica en individuos susceptibles.
  • No Usar sobre Zonas de Flebitis, Tromboflebitis o Varices Severas: La estimulación podría teóricamente aumentar el riesgo de movilización de trombos.
  • No Aplicar sobre Zonas Hemorrágicas: No debe usarse en áreas donde haya sangrado activo o riesgo elevado de hemorragia.
  • Piel Lesionada o Irritada: Aunque no es una contraindicación absoluta, la piel lesionada o con heridas abiertas puede aumentar el riesgo de irritación o infección.
  • Personas con Alteración de la Sensibilidad Cutánea: En casos de neuropatía o cualquier condición que disminuya la sensibilidad, el paciente puede no percibir la intensidad correctamente, aumentando el riesgo de irritación o quemadura.

Es fundamental que la aplicación de TENS sea supervisada por un profesional de la salud cualificado, especialmente en las primeras sesiones o en pacientes con condiciones médicas preexistentes.

Tabla Comparativa: Tipos de Corrientes TENS (Según Mecanismo Principal)

Tipo de TENSFrecuenciaDuración del PulsoIntensidadMecanismo PrincipalInicio del AlivioDuración del AlivioAcomodación
Convencional (High Rate)Alta (>80 Hz)Corta (<150 µs)Sensorial (Hormigueo confortable)Teoría de la Compuerta MedularRápidoDurante la sesión (puede disminuir)Alta
Low Rate (Acupuncture-like)Baja (1-10 Hz)Larga (>150 µs)Motor (Contracción muscular visible/palpable)Liberación de Opioides EndógenosLento (15-30 min)Prolongado (post-sesión)Baja

Nota: La tabla se basa en los principios generales; el TENS Burst y Brief-Intense combinan aspectos de ambos, buscando efectos más potentes o rápidos. El texto proporcionado se centra principalmente en el TENS Convencional.

Preguntas Frecuentes sobre el TENS

¿Es dolorosa la aplicación de TENS?

No, la aplicación de TENS no debe ser dolorosa. La sensación típica es un hormigueo, vibración o golpeteo confortable. La intensidad se ajusta siempre por debajo del umbral de dolor del paciente.

¿Cuánto tiempo dura una sesión de TENS?

La duración de una sesión puede variar, pero comúnmente oscila entre 20 y 60 minutos. El efecto analgésico puede durar durante la sesión y, dependiendo del tipo de TENS y la respuesta individual, persistir durante un tiempo después.

¿Cuántas sesiones de TENS son necesarias para ver resultados?

La respuesta es variable. Según la información disponible, deberían observarse cambios en las primeras 10 sesiones. En algunos casos, el tratamiento puede prolongarse hasta 3 semanas. La primera sesión es a menudo orientativa para valorar la tolerancia y respuesta inicial.

¿Puede el TENS curar la causa del dolor?

El TENS es principalmente una herramienta para el manejo sintomático del dolor. Ayuda a aliviar la sensación dolorosa, permitiendo al paciente moverse mejor, participar en otras terapias (como ejercicio) y mejorar su calidad de vida. Sin embargo, no suele abordar la causa subyacente del dolor por sí solo.

¿Puedo usar TENS en casa?

Sí, existen dispositivos TENS portátiles para uso doméstico. No obstante, es fundamental recibir instrucción y supervisión de un profesional de la salud sobre el uso correcto del dispositivo, la colocación de los electrodos y la selección de los parámetros, especialmente al inicio del tratamiento.

En resumen, el TENS es una modalidad de electroterapia segura y efectiva para el manejo del dolor, especialmente en el ámbito musculoesquelético. Su éxito depende de la correcta selección de parámetros, la adecuada colocación de los electrodos y el conocimiento de sus indicaciones y, crucialmente, de sus contraindicaciones. Siempre debe considerarse como parte de un plan de tratamiento integral y, preferiblemente, bajo la guía de un fisioterapeuta u otro profesional sanitario cualificado.

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