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Medicina Maya: Curando Enfermedades Ancestrales

16/10/2018

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La civilización maya, conocida por sus avanzados conocimientos en astronomía, matemáticas y arquitectura, también poseía un complejo sistema de creencias y prácticas relacionadas con la salud y la enfermedad. Para los mayas, la enfermedad no era simplemente un desequilibrio físico, sino que a menudo tenía raíces profundas en el mundo espiritual y cósmico.

¿Cómo curaban las enfermedades los mayas?
Utilizaba el "zaztún" o piedra taumaturga y conocían el secreto de muchas yerbas curativas. El Pul-yahob (Brujo hechicero) curaba las enfermedades practicando ritos con plantas y animales o utilizando figurillas de barro para ahuyentar los malos vientos y espíritus.

Según su cosmovisión, los males y las enfermedades podían ser originados por diversas causas. Entre ellas se contaban los malos vientos, fuerzas invisibles que podían portar dolencias al cuerpo. Los hechizos y las brujerías, actos intencionados de terceros, también eran considerados responsables de la aflicción. La conjunción de los astros, reflejo del orden o desorden cósmico, y el enojo de alguno de los poderosos dioses de su teogonía, completaban el cuadro de posibles orígenes de la enfermedad.

Dado este entendimiento, la curación no se limitaba al tratamiento físico. Las enfermedades eran curadas bajo un signo y oración religiosa, siempre con la intervención y guía de los sacerdotes, quienes actuaban como intermediarios entre el mundo humano y el divino. La sanación era, en gran medida, un acto espiritual y ritual.

¿De que hablaremos?

Los Especialistas en la Sanación Maya

Dentro de la sociedad maya, existían distintos tipos de sanadores, cada uno con sus propias habilidades y dominios de conocimiento, a menudo entrelazados con lo espiritual y lo natural.

El Ah-men: Profeta y Curandero Espiritual

El Ah-men era una figura de gran respeto, considerado tanto profeta como adivino. Su principal función era curar los males espirituales de sus pacientes. Creían que recibía inspiración divina durante largos trances, momentos en los que invocaba a espíritus y dioses para obtener guía y poder curativo. Entre sus herramientas se encontraba el "zaztún", una piedra que se creía tenía propiedades taumatúrgicas, es decir, la capacidad de realizar curas milagrosas. Además de sus prácticas espirituales, los Ah-men también conocían el secreto de muchas yerbas curativas, integrando el conocimiento herbolario en su práctica.

El Pul-yahob: El Brujo Hechicero

Otra figura relevante era el Pul-yahob, a quien se describía como un brujo hechicero. Su método de curación implicaba la práctica de ritos complejos. Utilizaba plantas y animales en sus ceremonias o recurría al uso de figurillas de barro. Estas figurillas no eran meros objetos, sino que se creía que tenían el poder de ahuyentar los malos vientos y los espíritus nocivos que causaban la enfermedad.

Los Dzac Yahes: Maestros de la Herbolaria

Los Dzac yahes representaban una vertiente más enfocada en el conocimiento empírico de la naturaleza. Eran curanderos que dominaban el conocimiento químico y medicinal de la herbolaria. Su comprensión profunda de las propiedades de las plantas les permitía preparar remedios para tratar diversas afecciones. Su sistema curativo, basado en este saber botánico, era reconocido como un método eficaz dentro de la medicina maya.

La Transición y la Influencia Externa

Con la llegada de los europeos y el inicio de la dominación española, la medicina en la península de Yucatán comenzó a experimentar cambios. Si bien las prácticas mayas persistieron, especialmente en las comunidades indígenas, nuevas figuras y conocimientos hicieron su aparición.

A principios del siglo XVIII, los primeros médicos con formación europea llegaron a la región. Uno de los primeros documentados fue un portugués llamado Juan de Pereira. Su historia es envuelta en misterio. Acusado de "judeizante" (practicar el judaísmo en secreto) ante el comisario del Santo Oficio, fue aprehendido el 12 de febrero de 1713 y, tras ello, nunca más se tuvo noticia de su paradero, un fin que subraya los riesgos de la época.

El segundo médico de renombre en ese período fue Giobani Francesco Mayoli, quien vivió en Valladolid. Ejerció su profesión con éxito y vivió hasta una edad muy avanzada, falleciendo el 27 de mayo de 1770. A Mayoli se le atribuyen importantes estudios botánicos sobre las plantas de la península de Yucatán, un trabajo que demuestra el interés por la rica flora local y sus posibles usos medicinales.

Documentando el Saber Medicinal

El conocimiento sobre las plantas medicinales y las prácticas curativas de la región no solo fue de interés para los médicos extranjeros, sino también para los religiosos y estudiosos locales. Se tiene noticia de que se escribieron varias obras importantes en Mérida durante el segundo siglo de la dominación española que buscaban compilar y entender este saber.

Una de estas obras fue el "Diccionario Hispano Maya y Maya Hispano Médico y Botánica Regional", escrita por el fraile franciscano Gabriel de San Buenaventura. Este diccionario bilingüe no solo facilitaba la comunicación, sino que también registraba términos médicos y botánicos, sirviendo como un puente entre las lenguas y los sistemas de conocimiento.

Otra obra significativa fue el "Diccionario Botánico y Médico de Yucatán", redactado por fray Andrés Avendaño, también de la orden franciscana. Estos diccionarios son testimonios valiosos del interés por sistematizar y preservar el conocimiento sobre la flora medicinal y las prácticas de curación existentes en Yucatán, incluyendo probablemente mucho del saber tradicional maya.

Además de estos diccionarios, al médico Giobani Francesco Mayoli se le atribuye la recopilación de sus estudios botánicos en un libro manuscrito titulado "Descripción de los nombres y virtudes de las yerbas indígenas de Yucatán". También se cree que escribió otro libro llamado "El Judío", que, curiosamente, también versaba sobre el tratado de las plantas medicinales, sugiriendo una profunda dedicación al estudio de la herbolaria local.

En resumen, la medicina maya era un sistema complejo donde las creencias espirituales, los rituales y un profundo conocimiento de la herbolaria se combinaban para tratar la enfermedad. La llegada de influencias externas trajo consigo nuevas perspectivas y la documentación de parte de este saber ancestral, pero la base de la curación maya se mantuvo arraigada en su visión del mundo y sus prácticas tradicionales.

Preguntas Frecuentes sobre la Medicina Maya

Aquí respondemos algunas dudas comunes basadas en la información disponible:

  • ¿Cuáles eran las causas de enfermedad según los mayas? Creían que las enfermedades podían ser causadas por malos vientos, hechizos, la conjunción de los astros o el enojo de los dioses.
  • ¿Quiénes eran los principales tipos de sanadores mayas? Había al menos tres tipos mencionados: el Ah-men (espiritual, profeta), el Pul-yahob (rituales, brujo hechicero) y los Dzac yahes (herbolarios).
  • ¿Utilizaban plantas para curar? Sí, el conocimiento de las "yerbas curativas" era importante, especialmente para los Dzac yahes y también para los Ah-men.
  • ¿Qué herramientas usaban los sanadores? El Ah-men usaba el "zaztún" (piedra taumaturga) y yerbas. El Pul-yahob usaba plantas, animales y figurillas de barro en sus ritos.
  • ¿Cuándo llegaron los primeros médicos extranjeros a Yucatán? Los primeros médicos extranjeros documentados llegaron a principios del siglo XVIII.
  • ¿Se documentó el conocimiento de las plantas medicinales locales? Sí, se escribieron varios libros y diccionarios en el siglo XVIII, como el "Diccionario Hispano Maya y Maya Hispano Médico y Botánica Regional" y el "Diccionario Botánico y Médico de Yucatán", además de los trabajos atribuidos a Giobani Francesco Mayoli.

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