16/08/2015
El asma felino es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a un número significativo de gatos domésticos. Es una afección que, aunque no siempre evidente para el propietario en sus etapas iniciales, puede impactar seriamente la calidad de vida de nuestra mascota e incluso ponerla en riesgo en casos severos. Comprender sus síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento es fundamental para brindar el mejor cuidado posible a nuestros compañeros felinos.

¿Qué es el Asma Felino y por qué Ocurre?
El asma felino, también conocido como enfermedad bronquial felina (EBF), es una patología crónica de las vías respiratorias bajas, similar al asma alérgico en humanos. Se caracteriza por una inflamación persistente y una hiperreactividad del árbol bronquial frente a diversos estímulos, principalmente alérgenos e irritantes ambientales.
Esta respuesta exagerada provoca una disminución del diámetro de las pequeñas vías respiratorias (bronquios y bronquiolos). Esto ocurre debido a varios factores:
- Acúmulo excesivo de mucosidad espesa.
- Contracción del músculo liso que rodea los bronquios (broncoespasmo).
- Engrosamiento de las paredes bronquiales (edema e infiltración de células inflamatorias).
Fisiopatológicamente, se considera una respuesta inmunomediada, a menudo desencadenada por alérgenos del aire como polen, polvo o ácaros. Estos alérgenos estimulan una respuesta inmunitaria que involucra células como los linfocitos T helper 2 (Th2), la producción de Inmunoglobulina E (IgE) y la activación de mastocitos y eosinófilos. Los mastocitos liberan sustancias que causan la contracción inmediata de los bronquios. Posteriormente, otras células inflamatorias, especialmente los eosinófilos, llegan a las vías aéreas, causando una respuesta tardía que puede dañar el epitelio y provocar cambios crónicos como el engrosamiento de la pared bronquial y el aumento de la producción de moco.
Ciertas características anatómicas de las vías aéreas felinas, como un menor diámetro bronquial en relación con su tamaño corporal y una mayor cantidad de músculo liso, podrían predisponer a esta especie al desarrollo de asma.
Síntomas del Asma en Gatos
Los signos clínicos del asma felino pueden variar en severidad y presentación. El síntoma más característico es la tos crónica. Esta tos a menudo es confundida por los propietarios con arcadas, intento de vomitar, ronquidos o incluso estornudos. La tos asmática en gatos suele ser más sonora y notoria que una tos común.
Además de la tos, los gatos asmáticos pueden presentar:
- Dificultad para respirar (disnea), que puede ser espiratoria (dificultad para exhalar).
- Respiración con la boca abierta (un signo de dificultad respiratoria significativa en gatos).
- Respiración forzada o abdominal.
- Estornudos (menos común que la tos).
- Letargo o intolerancia al ejercicio (evitan actividades que antes disfrutaban).
- Crisis agudas: Episodios repentinos y severos de dificultad respiratoria, que pueden incluir taquipnea (respiración rápida), ortopnea (postura agazapada con el cuello extendido para facilitar la respiración) e incluso cianosis (encías azuladas por falta de oxígeno), lo cual constituye una emergencia veterinaria.
- Arcadas o vómitos después de los episodios de tos.
Es importante notar que los síntomas pueden ser intermitentes al principio, y en algunos casos, la signología puede pasar desapercibida para el propietario, especialmente si el gato es poco activo o tiene sobrepeso.
Diagnóstico del Asma Felino
El diagnóstico del asma felino puede ser un desafío, ya que no existe una única prueba definitiva. Se basa principalmente en la combinación de la historia clínica, los signos presentados y un proceso de diagnóstico por descarte para excluir otras enfermedades con síntomas similares.
Las herramientas y métodos utilizados incluyen:
- Historia clínica detallada: Recopilar información sobre la frecuencia, duración y características de la tos o la dificultad respiratoria, posibles exposiciones a alérgenos o irritantes, estilo de vida del gato, etc.
- Examen físico: Auscultación pulmonar para detectar sibilancias (silbidos al respirar) o un aumento del murmullo vesicular (sonido normal de la respiración), aunque a veces la auscultación puede ser normal.
- Radiografías torácicas: Son fundamentales para visualizar los pulmones y las vías aéreas, y para descartar otras causas de problemas respiratorios como insuficiencia cardíaca (que causaría edema pulmonar), neumonía, tumores o parásitos pulmonares. En gatos asmáticos, las radiografías suelen mostrar un patrón bronquial aumentado, que se describe como "rosquillas" o "vías de tren" debido al engrosamiento de las paredes bronquiales. En algunos casos, también puede haber hiperinsuflación pulmonar (pulmones que se ven más grandes y oscuros de lo normal) o colapso de un lóbulo pulmonar (especialmente el derecho medio). Sin embargo, es importante recordar que la ausencia de cambios radiográficos no descarta el asma.
- Análisis de sangre: Un hemograma puede mostrar eosinofilia (aumento de un tipo de glóbulo blanco llamado eosinófilo), aunque no siempre está presente. También puede haber un aumento inespecífico de las globulinas plasmáticas. Las pruebas de IgE específica para alérgenos ambientales existen, pero su interpretación en gatos es compleja y una prueba positiva no siempre confirma que ese alérgeno sea la causa del asma.
- Análisis de materia fecal: Se realiza para descartar la presencia de parásitos pulmonares (como *Aelurostrongylus abstrusus*), que pueden causar síntomas muy similares al asma. El método de Baerman es el de elección. Debido a la posibilidad de falsos negativos, a menudo se recomienda tratar empíricamente a los gatos con síntomas respiratorios para descartar esta causa.
- Lavado broncoalveolar (BAL) y citología: Bajo sedación o anestesia, se introduce una solución salina estéril en las vías aéreas para recoger células y secreciones. El análisis citológico de este líquido puede revelar inflamación, mucosidad y un alto número de eosinófilos o neutrófilos. Aunque en medicina humana ayuda a diferenciar asma de bronquitis crónica, en gatos la variabilidad de los resultados hace que no sea un marcador tan confiable.
- Broncoscopia: Permite visualizar directamente el interior de las vías aéreas. Puede mostrar enrojecimiento, hinchazón y presencia de secreciones.
- Prueba de respuesta al tratamiento: Dado que el diagnóstico definitivo puede ser difícil, una respuesta clínica favorable al tratamiento con corticoides es a menudo considerada una fuerte evidencia de asma felino, ayudando a diferenciarlo de la bronquitis crónica que no suele mejorar significativamente con esta terapia.
Estadificación Clínica
Para guiar el tratamiento, el asma felino se puede clasificar según la severidad y frecuencia de los signos clínicos:
- Grado I (Intermitente): Los signos (tos/disnea) no se presentan diariamente.
- Grado II (Leve y Diario): Los signos se presentan diariamente, pero entre los episodios el gato se comporta normalmente.
- Grado III (Moderado y Diario): Los signos son diarios y el gato muestra intolerancia al ejercicio, o los signos interrumpen su descanso, pero no hay aflicción respiratoria constante.
- Grado IV (Severo y Continuo): Los signos son constantes, hay dificultad respiratoria manifiesta la mayor parte del día, el gato no puede dormir ni descansar correctamente y adopta posturas ortopneicas.
Tratamiento del Asma Felino
El objetivo principal del tratamiento es controlar la inflamación y la broncoconstricción para reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida del gato. La cura completa es infrecuente, y el manejo suele ser crónico.
Tratamiento de Apoyo (Medidas Adicionales)
Estas medidas son cruciales y deben acompañar siempre al tratamiento farmacológico:
- Control Ambiental: Identificar y eliminar o minimizar la exposición a posibles desencadenantes. Esto incluye evitar el humo de cigarrillo (fumar cerca del gato), el uso de aerosoles (lacas, desodorantes), sahumerios, velas aromáticas, polvos. Es importante usar arenas sanitarias de bajo polvo o libres de polvo y limpiar la bandeja con frecuencia. Ventilar los ambientes y evitar cambios bruscos de temperatura también ayuda.
- Control de Peso: El sobrepeso y la obesidad dificultan la respiración por sí mismos. Un plan de reducción de peso y ejercicio suave y controlado es beneficioso. Se pueden fomentar actividades como esconder comida para que el gato la "cace".
- Nebulizaciones: Humidificar las vías aéreas con solución fisiológica estéril (sin medicamentos, a menos que el veterinario lo indique específicamente y con precaución) puede ayudar a fluidificar las secreciones. Se pueden realizar en una jaula transportadora cubierta con nylon durante 10-30 minutos, 2-3 veces al día.
- Oxigenoterapia y Sedación (en crisis agudas): En episodios severos, el gato puede necesitar oxígeno suplementario (en jaula de oxígeno) y tranquilizantes para reducir el estrés, que puede agravar la crisis.
Tratamiento Farmacológico
Se basa en el uso de broncodilatadores para relajar el músculo liso bronquial y corticoides para reducir la inflamación.

Broncodilatadores
- Metilxantinas (Teofilina): Administrada por vía oral. Ayuda a relajar el músculo liso bronquial y tiene un leve efecto antiinflamatorio. Se suele usar en tratamiento crónico.
- Beta-agonistas (Salbutamol, Salmeterol): Generalmente administrados por vía inhalada. Salbutamol es de acción rápida y corta (útil en crisis agudas). Salmeterol es de acción prolongada y se usa para mantenimiento, a menudo combinado con corticoides inhalados.
Corticosteroides
Son la piedra angular del tratamiento debido a su potente efecto antiinflamatorio. Reducen la inflamación, la producción de moco, la hiperreactividad bronquial y el edema.
- Vía Oral (Prednisolona): Se usa a menudo al inicio del tratamiento, especialmente en casos moderados a severos, para lograr un control rápido de la inflamación. La dosis se reduce progresivamente una vez que los síntomas mejoran. Su uso crónico puede tener efectos secundarios sistémicos.
- Vía Inhalada (Propionato de Fluticasona, Budesonida): Es la vía preferida para el tratamiento de mantenimiento a largo plazo. Estos medicamentos actúan directamente en las vías aéreas con mínima absorción sistémica, lo que reduce significativamente el riesgo de efectos secundarios. Se administran mediante un inhalador de dosis medida acoplado a una aerocámara o espaciador diseñado para gatos (como AeroKat™) o casero. Es crucial que el propietario aprenda y aplique la técnica correctamente: disparar el aerosol en la cámara y permitir que el gato inhale varias veces a través de una mascarilla adaptada a su cara.
- Corticoides de Depósito (Acetato de Metilprednisolona): Se usan en gatos en los que la administración oral o inhalada es imposible. Sin embargo, no son la opción ideal para el manejo crónico debido a la pérdida de eficacia a largo plazo y posibles efectos secundarios.
La combinación de corticoides y broncodilatadores, especialmente por vía inhalada, es muy efectiva y aprovechala sinergia entre ambos tipos de fármacos.
Otros Tratamientos
Los antibióticos solo se usan si hay evidencia de una infección bacteriana secundaria. Algunas terapias mencionadas en investigación, como los tratamientos dirigidos a citoquinas específicas o la inmunoterapia con alérgenos, aún requieren más estudios para confirmar su utilidad generalizada en el asma felino espontáneo.
Es importante destacar que otros medicamentos como mucolíticos, expectorantes, antiinflamatorios no esteroides o antihistamínicos no han demostrado tener una eficacia significativa en el tratamiento del asma felino según las revisiones actuales.
Pronóstico
El pronóstico para un gato con asma es generalmente bueno si el diagnóstico es temprano y el tratamiento se instaura de forma adecuada y consistente. Muchos gatos pueden llevar una vida normal con la medicación y el control ambiental adecuados.
Sin embargo, si el diagnóstico se retrasa o el tratamiento no es el óptimo, pueden desarrollarse cambios crónicos e irreversibles en los pulmones (como bronquiectasias), lo que puede dificultar el control de la enfermedad y empeorar el pronóstico.
La cooperación del propietario y la correcta administración de los medicamentos, especialmente los inhalados, son clave para el éxito del tratamiento. Es vital entender que el asma es una enfermedad crónica que requiere manejo a largo plazo, incluso si los síntomas desaparecen.
Preguntas Frecuentes sobre Asma Felino
¿Cuáles son los signos más comunes de asma en un gato?
La tos crónica es el signo más común. Otros signos incluyen dificultad para respirar, respiración con boca abierta en crisis, intolerancia al ejercicio y, en casos severos, respiración rápida y forzada.

¿Cómo se diagnostica el asma felino?
Se basa en la historia clínica, examen físico, radiografías torácicas para descartar otras causas y, a menudo, la respuesta favorable al tratamiento con corticoides. No hay una única prueba definitiva.
¿El asma en gatos se puede curar?
Generalmente no se cura, es una enfermedad crónica. El objetivo del tratamiento es controlarla para que el gato tenga una buena calidad de vida.
¿Cuál es el tratamiento principal?
El tratamiento se basa en medicamentos que reducen la inflamación (corticoides) y que abren las vías aéreas (broncodilatadores), a menudo administrados por vía inhalada, junto con medidas de control ambiental.
¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a mi gato asmático?
Evitar irritantes ambientales como humo, polvo y aerosoles es fundamental. Usar arena de bajo polvo, mantener el ambiente limpio y ventilado, y controlar el peso de tu gato son medidas importantes.
¿Los gatos asmáticos necesitan medicación de por vida?
Muchos gatos requieren tratamiento de mantenimiento a largo plazo, a menudo con medicación inhalada, para mantener la enfermedad bajo control y prevenir recaídas.
¿Qué debo hacer si mi gato tiene una crisis de asma severa?
Una crisis severa es una emergencia. Busca atención veterinaria de inmediato. El gato puede necesitar oxígeno y medicamentos de acción rápida inyectables o inhalados.
El asma felino es una condición manejable con el cuidado veterinario adecuado y el compromiso del propietario. La detección temprana y el tratamiento constante son esenciales para asegurar que tu gato pueda respirar mejor y disfrutar de una vida plena.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Asma Felino: Cómo Ayudar a Tu Gato puedes visitar la categoría Acupuntura.

Conoce mas Tipos