27/09/2008
El dolor es un fenómeno complejo y multifacético que ha intrigado a la humanidad a lo largo de la historia. No es solo una sensación física, sino que está profundamente entrelazado con factores mentales, emocionales, culturales e históricos. Desde las primeras civilizaciones, donde se veía a menudo como obra de dioses o espíritus, hasta las concepciones filosóficas y médicas más 'racionales' de la antigüedad, la búsqueda de comprender y aliviar el dolor ha sido constante. En este contexto de lucha humana contra la aflicción, emerge una de las prácticas terapéuticas más antiguas y duraderas: la acupuntura, cuyo origen se remonta a la antigua China y está intrínsecamente ligada al tratamiento de las dolencias, especialmente el dolor.

Las primeras culturas superiores, como las de Mesopotamia, Babilonia, India, China o Egipto, tendían a ver las experiencias dolorosas como resultado de influencias divinas o demoníacas. Métodos como las trepanaciones encontradas en cráneos prehistóricos se interpretan hoy como intentos de tratar cefaleas, buscando expulsar los supuestos espíritus causantes del dolor. En el judaísmo temprano, el dolor se concebía a menudo como castigo por los pecados, y en la antigua Grecia, también se consideraba una sanción por malas acciones, incluso para los dioses. Para liberarse, se recurría a rituales de purificación.

- Raíces Antiguas de la Acupuntura en China
- El Huangdi Neijing y la Medicina China Temprana
- La Concepción del Dolor en Occidente: De la Antigüedad a la Edad Media
- Primer Contacto de Occidente con la Acupuntura
- Secularización del Dolor y Avances en Occidente
- Resurgimiento de la Acupuntura en Europa (Siglos XVIII-XIX)
- Desarrollo del Tratamiento del Dolor en el Siglo XIX
- Acupuntura en China y su Reconocimiento Moderno
Raíces Antiguas de la Acupuntura en China
A pesar de las visiones mágico-religiosas, las culturas antiguas también desarrollaron métodos médicos más empíricos. En el antiguo Egipto, papiros médicos como el de Ebers y Edwin Smith (alrededor de 1550 a.C.) ya recomendaban el licor de dátil y la adormidera como anestésicos, y técnicas quirúrgicas para aliviar el dolor.
En China, se cree que la acupuntura, utilizada primordialmente para tratar el dolor, data de la Era Han. Su descripción más temprana se encuentra en la gran compilación médica conocida como Huangdi Neijing (Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo). Los textos de esta obra provienen en su mayor parte de la Era Han, específicamente del siglo II a.C. al siglo II d.C.
Antes de la acupuntura tal como la conocemos, existió un tratamiento que se considera un precursor: una especie de cauterización o 'combustión' aplicada a lo largo de líneas corporales específicas. Este método está descrito en el Corpus Mawangdui, cuyos textos datan probablemente del siglo III a.C. Se sugiere que la invención de agujas de hierro más finas fue un factor clave que permitió el desarrollo de la acupuntura en China.
Es importante notar que, aunque el Huangdi Neijing menciona la manipulación de agujas, no siempre se refiere a la acupuntura en el sentido moderno. La obra describe diferentes tipos de agujas y técnicas de manipulación. Frecuentemente, la puntura y la 'combustión' se citan juntas. La 'combustión' probablemente implicaba el calentamiento local de puntos cutáneos, práctica que hoy se realiza con 'moxa' (Artemisia vulgaris). Sin embargo, en el Huangdi Neijing, la acupuntura generalmente tiene un papel más prominente que la combustión.
El Huangdi Neijing y la Medicina China Temprana
Los textos del Huangdi Neijing marcan el verdadero comienzo de la medicina china en un sentido más 'racional'. Las explicaciones sobrenaturales o numinosas pierden protagonismo. Los pensadores chinos de la época postularon principios universales e independientes de la acción de dioses o demonios, trascendiendo la naturaleza y los seres humanos.
Filosofía y Sistemas de Correspondencia
La medicina en la antigua China estuvo fuertemente influenciada por ideas filosóficas. Las corrientes legalistas y confucionistas del siglo I a.C. tuvieron un impacto particular, concibiendo el cuerpo como un 'Estado en miniatura'. De esta forma, la acupuntura reflejaba la estructura sociopolítica del imperio. Al igual que en el imperio había rutas comerciales, en el organismo existían 'vías' por las que circulaban el Qi (la energía vital) y la sangre. La acupuntura se encargaba de mantener estas vías 'practicables'.
La acupuntura se integraba en la 'medicina de las correspondencias sistemáticas', basada en la teoría del Yin y Yang y de las 5 fuerzas (o fases de los 5 elementos). La teoría del Yin y Yang describe la naturaleza y el cosmos en estructuras duales (día/noche, pleamar/bajamar), mientras que la teoría de los 5 elementos (fuego, tierra, metal, agua, madera) clasifica los fenómenos naturales cambiantes y sus interacciones.
El Huangdi Neijing describe 12 canales principales y puntos específicos en ellos. Estos puntos se consideran lugares de acceso para regular el flujo de Qi por los 'órganos' en casos de exceso, deficiencia o bloqueo. Las designaciones de los puntos a menudo son gráficas y se basan en su situación anatómica o función.
Según el Huangdi Neijing, las enfermedades pueden ser desencadenadas por factores climáticos (frío, calor, viento, sequedad, humedad) y por las emociones. Se promueve la máxima del 'término medio', evitando los extremos. Las personas que someten su cuerpo a fuertes cambios emocionales (alegría, tristeza, miedo, cólera, preocupación) se vuelven más susceptibles a las influencias ambientales y a las enfermedades. Las cuestiones morales también influían en la enfermedad y la percepción del dolor.
Dietética y Estilo de Vida
Tanto en la China antigua como en la Europa clásica, la prevención de enfermedades a través de la dietética y el estilo de vida era fundamental. En China, influenciados por el confucianismo, se creía que era mejor evitar el caos (la enfermedad) que combatirlo una vez presente.
En la antigua Europa, figuras como Aulus Cornelius Celsus (siglo I d.C.) describieron en su obra 'De re medicinae' ejercicios físicos y medidas dietéticas para aliviar el dolor. Celsus también asoció el dolor con la inflamación, describiendo sus cuatro manifestaciones principales: rubor, calor, tumor y dolor.
La Concepción del Dolor en Occidente: De la Antigüedad a la Edad Media
En la Grecia clásica, figuras como Homero veían el dolor no solo como castigo sino como un 'perro guardián' de la salud. Alrededor del 500 a.C., las visiones mágico-religiosas dieron paso al pensamiento 'racional'. Los hipocráticos veían el dolor como una limpieza catártica, consecuencia de un desequilibrio de los cuatro humores o una alteración de la simetría corporal. Mencionaron el uso de la corteza de sauce.
Filósofos como Platón (427-347 a.C.) consideraban el dolor una desviación de la normalidad, ligándolo al desequilibrio y viéndolo inseparable del placer, aunque separando cuerpo y alma. Aristóteles (384-322 a.C.) creía que la capacidad de experimentar dolor y placer era esencial, y que solo el abandono del orden armónico causaba dolor, involucrando tanto el cuerpo periférico como el plano espiritual.
Galeno de Pérgamo (129-199 d.C.), médico griego en Roma, localizó las sensaciones dolorosas en el sistema nervioso central, postulando nervios específicos para la transmisión del dolor. Describió dos causas principales de dolor: cambios súbitos en la mezcla de humores (discrasia, cacoquimia) y la 'separación de continuidad' de una parte del cuerpo (continuitatis solutio). Habló de 6 factores algogenésicos (calor, frío, obesidad, delgadez, plenitud, acritud) y utilizó medicamentos 'calientes' o 'fríos' para tratar la discrasia. Realizó descripciones cualitativas del dolor ('pulsante', 'punzante', etc.) y creó un primer sistema de escalado de intensidad.
En la Europa medieval, médicos árabes como Albucasis (936-1013 d.C.) preservaron el conocimiento clásico. Para Albucasis, el alivio del dolor dependía de su causa, usando opuestos (calor para frío, frío para calor), sangrías para plenitud, y purgas o dieta para discrasia. También empleaba la cauterización.
La visión occidental medieval combinaba la idea galénica del desequilibrio físico con la teológica de consecuencia del pecado original o imperfección, viendo el dolor como vivir la pasión de Cristo. El uso de sustancias para aliviarlo podía verse como pacto con el diablo. Tomás de Aquino (1225-1274 d.C.) integró enseñanzas de San Agustín y Aristóteles, sugiriendo que el disfrute de los dones de Dios y el cuidado afectuoso podían reducir el dolor. Se buscaba aliviarlo activamente, como muestran libros de recetas como el Antidotarium Nicolai.
El Renacimiento consolidó la idea del cerebro como centro de las percepciones. Leonardo da Vinci (1452-1519 d.C.) ubicó el alma en el tercer ventrículo, donde llegaban las sensaciones dolorosas.
Primer Contacto de Occidente con la Acupuntura
Los primeros informes sobre la acupuntura y la moxibustión llegaron a Occidente en el siglo XVI, gracias a los jesuitas portugueses en Japón. Describieron la costumbre japonesa de 'punturar' el cuerpo con agujas de plata y usar 'bolitas de fuego' (moxa). El término 'moxa' para los conos herbales fue acuñado por el holandés Hermann Buschof en 1675.
El médico alemán Andreas Cleyer difundió obras chinas, como una traducción del diagnóstico del pulso (Specimen Medicinae Sinicae) en 1682, contribuyendo a la comprensión del pensamiento médico chino en Europa.
El término Acupunctura (del latín 'acus' = aguja, 'punctura' = pinchazo) fue introducido en 1683 por el médico holandés Willem ten Rhijne en su obra 'De Acupunctura'. Rhijne, trabajando para la Compañía de las Indias Orientales, describió indicaciones de la acupuntura china y japonesa y comprendió la importancia de la circulación del Qi y la sangre, señalando que eran las 'prácticas curativas principales para liberarse del dolor' para chinos y japoneses.
Secularización del Dolor y Avances en Occidente
En Europa, René Descartes (1596-1650) introdujo una nueva visión del dolor. Separó el alma del cuerpo (visto como máquina), considerando el dolor una reacción de protección necesaria y un proceso de aprendizaje. Las causas orgánicas se volvieron clave, interpretándose como una 'secularización' del problema del dolor. Su teoría postulaba la transmisión nerviosa de la información dolorosa al cerebro.
Thomas Willis (1622-1675) y Giovanni Alfonso Borelli (1608-1679) desarrollaron ideas sobre la localización de funciones sensoriales en el cerebro y la iatromecánica, postulando que la sección de nervios podía eliminar el dolor.
A mediados del siglo XVIII, la electricidad generada se popularizó como terapia, especialmente para dolores reumáticos. Johann Gottlieb Schäffer publicó sobre la acción de la electricidad en el cuerpo y enfermedades, incluyendo parálisis y dolores, explicando su eficacia por favorecer el movimiento de fluidos y reactivar el sistema nervioso.
Resurgimiento de la Acupuntura en Europa (Siglos XVIII-XIX)
El interés por la acupuntura se reavivó en Europa, particularmente en Francia. François Dujardin recomendó su uso en áreas dolorosas en 1774. Isaac Titsingh, enviado a Pekín, contribuyó con descripciones médicas de la acupuntura, ayudado por figuras de bronce chinas (las 'tsoë bosi') que representaban puntos y canales, usadas como material didáctico.
A pesar de la disponibilidad de estas figuras, el complejo sistema de canales y la conexión con el diagnóstico del pulso fueron poco comprendidos en Europa. Se tendía a punturar los puntos Ash'i (en el lugar del dolor). Sin embargo, algunos médicos, como el italiano Francesco da Camino (1786-1864), advirtieron contra la simplificación, subrayando que la acupuntura superficial y sin conocimiento previo no podía desplegar sus efectos. Da Camino relacionó el alivio del dolor con un posible 'Fluidum' eléctrico, notando que sus pacientes a menudo sentían un ligero calambre con la puntura.
Los experimentos de Galvani sobre la electricidad biológica impulsaron la hipótesis de una 'electricidad propia del organismo'. En 1826, Sarlandière combinó acupuntura con corrientes eléctricas. Aunque controvertida y a menudo dolorosa, esta electroacupuntura fue investigada. En EE.UU., Franklin Bache, nieto de Benjamin Franklin, estudió la acupuntura en presos, concluyendo que su 'aplicación más razonable residía en el alivio de los dolores'. En la primera mitad del siglo XIX, si bien el uso de la acupuntura para muchas enfermedades fue polémico, hubo unanimidad en que podía aliviar los dolores.
Desarrollo del Tratamiento del Dolor en el Siglo XIX
A partir de finales del siglo XVIII, la medicina occidental se fundamentó en nuevos conocimientos de anatomía, fisiología, física y química. François Magendie (1783-1855) sentó las bases de la farmacología experimental, describiendo la transmisión de estímulos dolorosos desde la periferia al sistema nervioso central.
El siglo XIX fue testigo de descubrimientos farmacológicos clave para el dolor: Friedrich Wilhelm Sertürner aisló la Morfina del opio (1806/1817). Hermann Kolbe sintetizó el ácido salicílico (1859), precursor del ácido acetilsalicílico (Aspirina, sintetizada por Felix Hoffmann en 1897). Ludwig Knorr obtuvo la fenazón ('antipirina'), el primer analgésico antipirético no ácido, seguido por otros como el metamizol.
En el ámbito de la anestesia, Thomas Morton y John Collins Warren hicieron historia en 1846 al realizar una cirugía indolora usando éter. Niemann aisló la cocaína (1859), y Carl Koller, influenciado por Sigmund Freud, demostró su uso como anestésico local en cirugía ocular.
El éxito de la anestesia llevó al 'mito de los dos dolores', separando el dolor corporal del espiritual, y la ciencia de finales del siglo XIX tendió a abolir el 'sentido' del dolor corporal. Sin embargo, estos avances impulsaron enormemente la investigación sobre el dolor.
Acupuntura en China y su Reconocimiento Moderno
Mientras Occidente avanzaba en farmacología y anestesia, la influencia de la medicina occidental creció en China durante el siglo XIX, y la de la acupuntura retrocedió. En 1929, hubo una propuesta de prohibición que no se aplicó debido a la oposición del colectivo médico. La nueva medicina occidental, con su reproducibilidad, resultaba convincente, aunque al principio pareciera tan extraña para los chinos como la acupuntura lo había sido para los europeos.
Más de 2.000 años después de su primera aparición en la Era Han, la acupuntura ha logrado reconocimiento en el siglo XXI. En lugares como Alemania, es reconocida como titulación médica adicional, principalmente por su demostrado efecto en el alivio del dolor. Su larga historia, desde sus orígenes filosóficos y médicos en el Huangdi Neijing hasta su encuentro con la ciencia occidental y su integración en el tratamiento moderno, subraya su perdurabilidad como método terapéutico.
Preguntas Frecuentes sobre el Origen de la Acupuntura
¿Dónde se originó la acupuntura?
La acupuntura se originó en China.
¿Cuándo se cree que data la acupuntura?
Se cree que data de la Era Han (siglo II a.C. al siglo II d.C.).
¿En qué texto antiguo se describió por primera vez la acupuntura?
Se describió por primera vez en la compilación médica china conocida como Huangdi Neijing (Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo).
¿Qué se considera un posible precursor de la acupuntura?
Un tratamiento que implicaba una especie de cauterización o 'combustión' a lo largo de líneas corporales, descrito en el Corpus Mawangdui (siglo III a.C.).
¿Cuál fue uno de los usos principales de la acupuntura desde sus orígenes?
Fue utilizada principalmente para el tratamiento del dolor.
¿Cómo llegó la acupuntura a ser conocida en Occidente?
Los primeros informes llegaron en el siglo XVI a través de misioneros jesuitas en Japón, y el término 'Acupunctura' fue introducido por el médico holandés Willem ten Rhijne en 1683.
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