¿Dónde se pinza el nervio femoral?

Bloqueo del Nervio Femoral: Una Guía Clínica

06/07/2010

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El bloqueo del nervio femoral representa una de las técnicas de bloqueo de nervios más aplicables en la práctica clínica actual. Su popularidad se debe, en gran medida, a su relativa simplicidad de ejecución, un bajo riesgo de complicaciones asociadas y una alta tasa de éxito en la consecución de sus objetivos terapéuticos o anestésicos.

¿De que hablaremos?

Indicaciones del Bloqueo del Nervio Femoral

El bloqueo del nervio femoral puede emplearse mediante dos enfoques principales: la técnica de inyección única y la técnica continua, cada una adaptada a diferentes necesidades clínicas.

¿Cómo sanar el nervio femoral?
En algunos casos, el nervio sanará con el tratamiento del problema de salud de base. Otros tratamientos pueden incluir: Algunas personas se pueden beneficiar de la extirpación quirúrgica de tumores u otras masas que ejerzan presión sobre el nervio. Medicamentos para aliviar el dolor.

Técnica de Inyección Única

Esta modalidad es particularmente adecuada para procedimientos quirúrgicos que involucran la cara anterior del muslo, así como para cirugías superficiales localizadas en la cara medial de la pierna, por debajo de la articulación de la rodilla. Entre los ejemplos específicos donde esta técnica es útil se incluyen:

  • Reparaciones o biopsias del músculo cuádriceps.
  • Procedimientos de extirpación de la vena safena larga.
  • Manejo del dolor postoperatorio después de intervenciones quirúrgicas en el fémur y la rodilla.

Adicionalmente, el bloqueo del nervio femoral, mediante una inyección única, puede servir como complemento a otros bloqueos, como el bloqueo ciático o poplíteo. Esta combinación permite lograr una anestesia completa de la parte inferior de la pierna y el tobillo, ampliando el alcance anestésico para procedimientos más extensos en estas áreas.

Técnica Continua

La indicación primaria para el bloqueo continuo del nervio femoral es el control prolongado y efectivo del dolor, especialmente después de cirugías mayores que afectan el fémur o la rodilla. Esta técnica ofrece ventajas significativas en el manejo del dolor postoperatorio:

  • Reduce de manera importante el consumo de morfina postoperatoria en pacientes sometidos a reemplazo total de cadera, en comparación con una técnica de dosis única o placebo.
  • Proporciona una excelente analgesia en pacientes que presentan fracturas de la diáfisis femoral o del cuello femoral. Su facilidad de realización lo hace especialmente valioso en entornos de urgencia, facilitando exámenes físicos, radiológicos y manipulaciones de fracturas.
  • Tras cirugías mayores de rodilla, el bloqueo continuo del nervio femoral ha demostrado ofrecer un mejor alivio del dolor que la administración parenteral de opioides (PCA intravenosa, intramuscular) o la analgesia intraarticular.
  • Para la cirugía de rodilla, es tan efectivo como el bloqueo continuo del plexo lumbar o la analgesia epidural continua, pero generalmente se asocia con menos complicaciones.

La capacidad de mantener un suministro constante de anestésico local lo convierte en una opción superior para el manejo del dolor prolongado.

Contraindicaciones

Aunque el bloqueo del nervio femoral es una técnica segura, existen ciertas situaciones en las que su realización puede estar desaconsejada o requerir precaución adicional. Las contraindicaciones consideradas relativas incluyen:

  • Cirugía ilioinguinal previa, como injertos vasculares femorales o trasplantes de riñón.
  • Presencia de ganglios linfáticos inguinales o tumores de gran tamaño en la región.
  • Infección local en el sitio propuesto para la inyección.
  • Infección peritoneal.
  • Existencia de una neuropatía femoral preexistente en el paciente.

Anatomía Relevante

Para comprender y realizar correctamente el bloqueo, es fundamental conocer la anatomía del nervio femoral. Este nervio es la rama de mayor tamaño del plexo lumbar, formado por las divisiones dorsales de las ramas anteriores de los nervios espinales L2, L3 y L4.

El nervio femoral emerge del borde lateral del músculo psoas, aproximadamente en la unión de los tercios medio e inferior de dicho músculo. A lo largo de su recorrido hacia el muslo, se mantiene en una posición profunda respecto a la fascia ilíaca. Entra en el muslo pasando por detrás del ligamento inguinal, donde se localiza inmediatamente lateral y ligeramente posterior a la arteria femoral.

A este nivel, el nervio se encuentra profundo tanto a la fascia lata como a la fascia ilíaca. Al pasar hacia el muslo, el nervio femoral se divide en ramas anteriores y posteriores. Las ramas anteriores se sitúan por encima de la fascia ilíaca y son responsables de la inervación de los músculos sartorio y pectíneo, así como de la piel de las caras anterior y medial del muslo.

Las ramas posteriores, ubicadas por debajo de la fascia ilíaca, inervan el músculo cuádriceps y la articulación de la rodilla. De estas ramas posteriores también se origina el nervio safeno, que inerva la piel de la cara medial de la pierna por debajo de la rodilla.

Un consejo útil para la localización, especialmente en pacientes obesos, es solicitar a un asistente que retraiga lateralmente la parte inferior del abdomen. Los puntos de referencia clave para determinar el sitio de inserción de la aguja son: el ligamento inguinal, el pliegue inguinal y el pulso de la arteria femoral.

Es útil recordar el mnemotécnico VAN (Vena, Arteria, Nervio) para tener presente la relación de medial a lateral entre la vena femoral, la arteria femoral y el nervio femoral en el pliegue inguinal.

Equipo Necesario

Para la realización del bloqueo del nervio femoral, se prepara una bandeja de anestesia regional estándar que incluye el siguiente equipo:

  • Toallas estériles y compresas de gasa.
  • Jeringa de 20 ml con anestésico local.
  • Guantes estériles y un rotulador para marcar.
  • Una aguja de calibre 25 y 1.5 pulgadas para la infiltración de la piel.
  • Una aguja estimuladora aislada de 5 cm de largo, con bisel corto.
  • Un estimulador de nervio periférico y un electrodo de superficie.
  • Un monitor de presión de inyección.

Técnica de Bloqueo del Nervio Femoral

La técnica se inicia con la correcta posición del paciente y la identificación de los puntos de referencia anatómicos.

Posición del Paciente

El paciente debe colocarse en decúbito supino, es decir, acostado boca arriba. La extremidad ipsolateral (el lado donde se realizará el bloqueo) se abduce, separándola del cuerpo, entre 10 y 20 grados. Además, se rota ligeramente hacia afuera, de modo que el lado lateral del pie descanse sobre la mesa de procedimiento.

Sitio de Inserción de la Aguja

El sitio preciso para la inserción de la aguja se localiza en el pliegue femoral. Es importante destacar que este punto se encuentra por debajo del ligamento inguinal. Específicamente, la aguja se inserta inmediatamente lateral (aproximadamente 1 cm) al pulso palpable de la arteria femoral.

Un punto clave de la técnica es abordar el nervio femoral en el pliegue femoral, que es la línea que se forma al flexionar la cadera, en lugar de hacerlo directamente en el ligamento inguinal.

Técnica de Inyección Única Paso a Paso

Una vez identificado el sitio de inserción, se procede con la técnica. En pacientes con obesidad, la retracción lateral de la parte inferior del abdomen puede facilitar el acceso a la zona inguinal.

La aguja se conecta al estimulador de nervios, que inicialmente se ajusta a una intensidad de corriente de 1 mA (con una duración de pulso de 0.1 ms y una frecuencia de 2 Hz). La aguja se introduce a través de la piel con una angulación de 30 a 45 grados respecto a la piel, dirigiéndola en dirección cefálica (hacia la cabeza del paciente).

A medida que la aguja avanza, atraviesa dos capas importantes de fascia: la fascia lata y la fascia ilíaca. A menudo, el paso a través de estas fascias se percibe como una sensación de 'chasquido' o 'pop' al perforarlas.

El objetivo es provocar contracciones del músculo cuádriceps, lo que se manifiesta como una contracción visible o palpable de la rótula. Una vez que se obtienen estas contracciones, se procede a reducir gradualmente la intensidad de la corriente del estimulador nervioso mientras se continúa avanzando la aguja con pequeños movimientos.

La posición de la aguja se considera adecuada cuando las contracciones rotulianas se siguen provocando con una salida de corriente entre 0.3 y 0.5 mA. Este rango indica que la punta de la aguja está muy cerca del nervio.

Antes de inyectar el anestésico local, es crucial realizar una aspiración. Si la aspiración es negativa (no se obtiene sangre), se procede a inyectar un volumen de 15 a 20 ml de anestésico local. Es importante destacar que no es necesario un volumen superior a 20 ml, ya que no se ha demostrado que mejore la tasa de éxito del bloqueo.

La punta de la aguja debe estar colocada debajo de la fascia ilíaca para asegurar un bloqueo completo del nervio femoral.

Se han descrito técnicas de inyección múltiple, donde se identifican y bloquean individualmente las ramas del vasto lateral, intermedio y medial. Aunque teóricamente podrían reducir el volumen total y el tiempo de inicio, se asociaron con mayor parestesia y molestia, y se han abandonado en gran medida por considerarse innecesarias.

Respuestas a la Estimulación Nerviosa y Solución de Problemas

Durante la estimulación nerviosa, pueden observarse diferentes respuestas que indican la posición de la aguja. La Tabla 1 resume estas respuestas comunes y las acciones correctas a seguir:

Respuesta ObtenidaInterpretación / ProblemaAcción para Obtener Contracción del Nervio Femoral
No hay respuestaAguja insertada demasiado medial o lateral; arteria femoral mal localizada.Seguir angulación lateral sistemática y reinserción de la aguja.
Contacto óseoAguja contacta con la cadera o rama superior del pubis; aguja demasiado profunda.Retirar al nivel de la piel y reinsertar en otra dirección.
Contracción localEstimulación directa del músculo iliopsoas o pectíneo; inserción demasiado profunda.Retirar al nivel de la piel y reinsertar en otra dirección.
Contracción del músculo sartorioPunta de la aguja ligeramente anterior y medial al tronco principal del nervio femoral.Redirigir la aguja lateralmente y avanzar 1–3 mm más profundo.
Punción vascularAguja en arteria (circunfleja femoral o femoral) o vena femoral; aguja demasiado medial.Retirar y reinsertar lateralmente 1 cm.
Contracción de la rótulaEstimulación del tronco principal del nervio femoral.Aceptar e inyectar anestesia local.

Bloqueo Continuo del Nervio Femoral

La técnica para el bloqueo continuo es muy similar a la de inyección única en sus pasos iniciales. Después de atravesar tanto la fascia lata como la fascia ilíaca, la aguja se avanza hasta que provoca una contracción patelar (contracción de la rótula) utilizando una salida de corriente entre 0.3 y 0.5 mA (0.1 ms).

Una vez confirmada la posición correcta de la aguja mediante la respuesta motora al estimulador de nervio, se procede a insertar el catéter. El catéter se avanza aproximadamente 5 cm más allá de la punta de la aguja. Es fundamental que la inserción del catéter debajo de la fascia ilíaca se realice sin encontrar resistencia. Si hay resistencia, es una señal probable de que la aguja no está correctamente posicionada debajo de la fascia ilíaca, y debe retirarse hasta la piel para reinsertarla.

Una vez que el catéter está correctamente posicionado y asegurado en su lugar, se realiza una prueba de aspiración para verificar que no se ha puncionado un vaso sanguíneo. Si la aspiración es negativa para sangre, se inyecta una dosis inicial en bolo de 10 ml de anestésico local. Este bolo inicial es seguido por una infusión continua de anestésico local diluido y/o bolos intermitentes, según el protocolo de manejo del dolor.

Un régimen de infusión típico podría consistir en una infusión basal de 5 ml/h con la posibilidad de que el paciente se administre bolos adicionales de 5 ml cada 60 minutos (bolo controlado por el paciente).

Evaluación del Bloqueo

Para confirmar la efectividad del bloqueo del nervio femoral, se realiza una evaluación tanto sensorial como motora.

La evaluación sensorial se lleva a cabo utilizando una prueba de pinchazo o aplicando algo frío en las caras anterior y medial del muslo (para evaluar la inervación del nervio femoral) y en la cara medial de la parte inferior de la pierna (para evaluar la inervación del nervio safeno, que es una rama del femoral).

El bloqueo motor se evalúa pidiendo al paciente que realice un movimiento que dependa de los músculos inervados por el nervio femoral, principalmente el cuádriceps. Un ejemplo común es pedir al paciente que extienda la rodilla o que intente levantar el pie de la mesa. La incapacidad o debilidad significativa para realizar este movimiento indica un bloqueo motor exitoso.

Elección del Anestésico Local

La selección del anestésico local y su concentración depende de si se busca anestesia quirúrgica o solo analgesia postoperatoria, y de la duración deseada del efecto.

Técnica de Inyección Única

Para lograr anestesia quirúrgica, se suelen emplear anestésicos locales de concentración más alta, como mepivacaína o lidocaína al 1.5%-2.0%, o ropivacaína al 0.5%-0.75%. La elección específica dependerá de la duración prevista del procedimiento quirúrgico.

Si el objetivo principal es solo proporcionar analgesia postoperatoria, es suficiente utilizar una concentración más diluida de un anestésico local de acción prolongada, como ropivacaína o bupivacaína al 0.2%-0.25%.

La Tabla 2 muestra el inicio y la duración esperada de la anestesia y analgesia con diferentes agentes y concentraciones:

Anestésico Local (20 ml)Inicio (min)Anestesia (horas)Analgesia (horas)
3% 2-cloroprocaína10-1512
3% 2-cloroprocaína (+ HCO3 + epi)10-151.5-22-3
1.5% Mepivacaína15-202-33-5
1.5% Mepivacaína (+ HCO3 + epi)15-202-53-8
2% Lidocaína10-202-53-8
0.5% Ropivacaína15-304-85-12
0.75% Ropivacaína10-155-106-24
0.5% Bupivacaína15-305-158-30

Técnica Continua

En la técnica continua, el bolo inicial (típicamente 10-15 ml) se administra para establecer el bloqueo. Este bolo es seguido por una infusión continua de una concentración diluida del anestésico local, siendo la ropivacaína al 0.2% un ejemplo común.

Los regímenes de infusión varían, pero uno típico incluye una infusión basal constante (ej. 5 ml/h) complementada con bolos adicionales que el paciente puede administrarse (ej. 5 ml cada 60 minutos) para controlar el dolor según sea necesario.

Manejo Perioperatorio de los Bloqueos del Nervio Femoral

La realización del bloqueo del nervio femoral suele asociarse con molestias menores para el paciente, ya que la aguja solo atraviesa la piel y el tejido adiposo en la región inguinal.

Una consecuencia importante del bloqueo del nervio femoral es la debilidad del músculo cuádriceps. Esta debilidad puede afectar la capacidad del paciente para extender la rodilla y soportar peso en la extremidad bloqueada. Esta limitación debe ser claramente explicada al paciente para minimizar el riesgo de caídas, que es una preocupación particular después de procedimientos como la artroplastia total de rodilla.

En algunas prácticas, especialmente donde se dispone de guía ecográfica para otras técnicas, el uso del bloqueo femoral ha disminuido en favor de bloqueos alternativos como el bloqueo del canal aductor, que puede ofrecer analgesia de la rodilla con menor debilidad del cuádriceps.

Se ha demostrado que el uso de un inmovilizador de rodilla durante la deambulación después de un bloqueo del nervio femoral reduce el riesgo de caídas, particularmente relevante tras una artroplastia total de rodilla.

Complicaciones y Cómo Evitarlas

Aunque el bloqueo del nervio femoral tiene un bajo riesgo de complicaciones, es importante conocer las posibles incidencias y cómo prevenirlas. Las complicaciones reportadas incluyen:

  • Punción vascular.
  • Compresión del nervio femoral debido a un hematoma.
  • Difusión del anestésico local al espacio epidural, resultando en un bloqueo epidural.
  • Corte del catéter (en técnicas continuas).
  • Lesión del nervio femoral (con una incidencia estimada del 0.25%).

En el caso de catéteres continuos, la contaminación bacteriana de los catéteres es relativamente común después de 48 horas, aunque la infección local o sistémica sigue siendo rara, con un riesgo estimado del 0.13%.

La Tabla 3 detalla las complicaciones específicas y las estrategias para evitarlas:

ComplicaciónCómo Evitarla
HematomaSi se punza la arteria o vena femoral, detener el procedimiento y aplicar presión en el sitio durante 2-3 minutos.
Punción vascularMantener un dedo palpando el pulso femoral e insertar la aguja lateral y paralela al pulso.
La aguja nunca debe dirigirse medialmente.
Lesión nerviosaUtilizar un estimulador de nervios; evitar la inyección si hay respuesta motora a <0.3 mA (0.1 mseg).
No buscar parestesia como método de localización, rara vez ocurre y no indica inyección intraneural; si hay dolor intenso durante la inyección, detenerla.
No inyectar si se encuentra alta presión en la inyección.
Usar el volumen y concentración mínimos eficaces de anestésico local (15-20 ml).
Infección del catéterUsar técnica aséptica estricta durante la inserción.
Usar campos estériles con técnicas continuas.
Retirar el catéter a las 48-72 h (el riesgo aumenta con el tiempo).
Prevención de CaídasInstruir al paciente sobre la incapacidad de soportar peso en la extremidad bloqueada.
Considerar el uso de un inmovilizador de rodilla.

Preguntas Frecuentes sobre el Bloqueo del Nervio Femoral

Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre este procedimiento:

¿Qué es exactamente el nervio femoral?

El nervio femoral es el nervio más grande que se origina en el plexo lumbar, formado por fibras nerviosas de los niveles L2, L3 y L4 de la médula espinal. Es crucial para la función motora y sensorial en el muslo y la pierna.

¿Para qué se utiliza un bloqueo del nervio femoral?

Se utiliza para proporcionar anestesia o analgesia (alivio del dolor) en la cara anterior del muslo, la cara medial de la pierna y la rodilla. Es útil para cirugías en estas áreas y, muy comúnmente, para controlar el dolor después de cirugías de fémur y rodilla, incluyendo fracturas y reemplazos articulares.

¿Cómo se realiza el bloqueo?

Generalmente, se realiza con el paciente acostado boca arriba. El médico identifica puntos de referencia clave como el pulso de la arteria femoral en el pliegue de la ingle. Se inserta una aguja cerca del nervio (a menudo usando un estimulador de nervios para confirmar la ubicación mediante contracciones musculares) y se inyecta anestésico local.

¿Es doloroso el procedimiento de bloqueo?

La realización del bloqueo suele causar molestias menores, principalmente asociadas con la inyección inicial de anestésico local en la piel y el paso de la aguja a través de los tejidos.

¿Cuánto tiempo dura el efecto del bloqueo?

La duración depende del tipo y la concentración del anestésico local utilizado. Para una inyección única, la analgesia puede durar desde unas pocas horas hasta más de 24 horas con agentes de acción prolongada. Las técnicas continuas permiten un alivio del dolor prolongado mientras el catéter esté en su lugar.

¿Puedo caminar después de un bloqueo del nervio femoral?

El bloqueo femoral causa debilidad en el músculo cuádriceps, que es esencial para extender la rodilla y soportar peso. Por lo tanto, la capacidad para caminar se verá afectada. Es crucial recibir instrucciones claras del personal médico y, a menudo, se recomienda o requiere el uso de un inmovilizador de rodilla para la deambulación para reducir el riesgo de caídas.

¿Cuáles son los principales riesgos o complicaciones?

Las complicaciones son poco frecuentes e incluyen punción de vasos sanguíneos, formación de hematomas, lesión nerviosa y, en el caso de catéteres, infección. El uso de técnicas adecuadas y la precaución ayudan a minimizar estos riesgos.

¿Cuál es la diferencia entre la técnica de inyección única y la continua?

La inyección única proporciona alivio del dolor por un período limitado. La técnica continua implica la inserción de un catéter delgado cerca del nervio para permitir la administración repetida o continua de anestésico local, lo que es ideal para el manejo del dolor prolongado, como después de cirugías mayores.

Resumen

El bloqueo del nervio femoral es una técnica de anestesia regional que destaca por su facilidad de ejecución y su bajo perfil de riesgo. Es una herramienta valiosa tanto para la anestesia quirúrgica en la cara anterior del muslo y la cara medial de la pierna, como para el manejo eficaz del dolor postoperatorio después de cirugías de fémur y rodilla.

Esta técnica es particularmente adecuada para la inserción de catéteres perineurales, lo que permite proporcionar analgesia continua y prolongada, mejorando significativamente el control del dolor en pacientes con fracturas o que se recuperan de cirugías mayores.

Cuando se combina con otros bloqueos, como los del nervio ciático y/o obturador, el bloqueo femoral permite lograr una anestesia y analgesia casi completa de toda la extremidad inferior desde la mitad del muslo hacia abajo. A pesar de la posible debilidad del cuádriceps asociada, que requiere precauciones para la deambulación, sus beneficios en el control del dolor lo convierten en una opción fundamental en la práctica anestésica moderna.

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