¿Cómo dejar de sangrar por las hemorroides?

Posturas para aliviar hemorroides

19/01/2019

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Las hemorroides son una condición muy común que afecta a millones de personas, causando síntomas molestos como dolor, picazón, inflamación y, a veces, sangrado. Estas protuberancias vasculares en el área rectal y anal a menudo se desarrollan debido a una presión excesiva en las venas de esa zona, lo cual puede ser provocado por factores como el estreñimiento crónico, el esfuerzo durante la defecación, el embarazo, el sedentarismo o pasar largos periodos sentados.

Aunque existen diversos tratamientos médicos y remedios caseros, ciertas posturas corporales pueden ofrecer un alivio significativo al reducir la presión sobre el área afectada y mejorar la circulación sanguínea. Incorporar estas posturas en tu rutina diaria puede ser una estrategia efectiva para disminuir el dolor, la inflamación y promover un alivio más rápido. A continuación, exploraremos varias de estas posturas, muchas de ellas inspiradas en el yoga, que son particularmente beneficiosas para quienes sufren de hemorroides.

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¿De que hablaremos?

¿Por qué ciertas posturas ayudan a aliviar las hemorroides?

La clave del alivio que proporcionan estas posturas radica en su capacidad para modificar la distribución de la presión en el cuerpo y facilitar el retorno venoso desde la parte inferior del cuerpo hacia el corazón. Cuando estás sentado o de pie, la gravedad ejerce presión sobre las venas en la zona pélvica y rectal, lo que puede agravar las hemorroides. Al adoptar posturas que elevan la pelvis o invierten parcialmente el cuerpo, se reduce esta presión hidrostática, permitiendo que la sangre circule más libremente y disminuyendo la congestión en las venas hemorroidales.

Además de reducir la presión, algunas posturas ayudan a estirar y relajar los músculos del suelo pélvico y los glúteos. Un suelo pélvico tenso o débil puede contribuir a los problemas de circulación y aumentar la presión intraabdominal, factores que influyen en las hemorroides. Al mejorar la flexibilidad y el tono de estos músculos, se favorece un mejor flujo sanguíneo y se reduce la tensión en la zona.

Posturas clave para desinflamar y aliviar las hemorroides

Adoptar estas posiciones de manera regular puede marcar una gran diferencia en el manejo de los síntomas. Es importante realizarlas con suavidad, escuchando a tu cuerpo y sin forzar ninguna postura que te cause dolor adicional.

Postura del Niño (Balasana)

Esta es una postura de descanso muy efectiva para aliviar la tensión en la parte baja de la espalda y, crucialmente, para reducir la presión directa sobre la zona rectal y pélvica al desplazar el peso del cuerpo. Es una excelente opción para un alivio rápido y se puede realizar varias veces al día.

Cómo realizarla:

  1. Comienza arrodillándote en el suelo. Puedes juntar los dedos gordos de los pies y separar las rodillas al ancho de tus caderas, o mantener las rodillas juntas si te resulta más cómodo.
  2. Inclina tu torso hacia adelante, dejando que caiga entre tus muslos (si las rodillas están separadas) o sobre ellos (si están juntas).
  3. Relaja la cabeza y apoya la frente en el suelo. Si no llegas cómodamente, puedes colocar una almohada o bloque bajo la frente.
  4. Extiende tus brazos hacia adelante a lo largo del suelo, o llévalos hacia atrás junto a tu cuerpo, con las palmas hacia arriba, relajando los hombros.
  5. Respira profundamente y permite que tu cuerpo se relaje completamente en la postura. Siente cómo la presión se libera de la zona pélvica.
  6. Mantén la postura durante 5 a 10 minutos, o el tiempo que sientas necesario.

Esta postura es especialmente útil después de estar sentado por largos periodos o al final del día para liberar la tensión acumulada.

Postura de la Vela (Sarvangasana)

Considerada la "reina" de las asanas en yoga, la postura de la vela es una inversión completa que maximiza el retorno venoso desde las extremidades inferiores y la pelvis. Al elevar las piernas y el torso, la gravedad trabaja a tu favor, ayudando a drenar la sangre estancada y reducir la congestión en las venas hemorroidales.

Cómo realizarla:

Importante: Esta es una postura avanzada que requiere fuerza en el tronco y flexibilidad en el cuello. No debe practicarse sin la supervisión de un instructor experimentado si eres principiante o si tienes problemas de cuello, hombros, presión arterial alta (hipertensión) o glaucoma.

  1. Acuéstate boca arriba en el suelo.
  2. Impulsa tus piernas y caderas hacia arriba, elevándolas del suelo.
  3. Usa tus manos para apoyar tu espalda baja, colocando las palmas en la zona lumbar y los codos lo más cerca posible uno del otro.
  4. Intenta mantener tu cuerpo recto, con las piernas extendidas hacia el techo y el peso sobre tus hombros y la parte posterior del cuello (nunca sobre la cabeza).
  5. Respira de manera constante.
  6. Mantén la postura durante el tiempo que te sea cómodo, idealmente hasta 5 minutos si tienes experiencia.
  7. Para salir, baja lentamente la espalda al suelo vértebra a vértebra, controlando el movimiento.

Debido a su intensidad y los requisitos físicos, la Postura de la Vela no es adecuada para todos, especialmente en fases agudas de dolor.

Postura Viparita Karani (Piernas contra la Pared)

Esta es una alternativa más accesible y suave a la Postura de la Vela, ofreciendo muchos de los mismos beneficios de inversión sin la misma exigencia física. Es excelente para reducir la hinchazón en las piernas y pies, mejorar la circulación pélvica y promover la relajación.

Cómo realizarla:

  1. Encuentra una pared libre. Coloca una esterilla o manta cerca de ella.
  2. Siéntate de lado junto a la pared, con una cadera tocándola.
  3. Gira tu cuerpo para acostarte boca arriba mientras subes las piernas por la pared. Deberías terminar con los glúteos lo más cerca posible de la pared (puede que necesites ajustar la distancia) y las piernas extendidas verticalmente sobre ella.
  4. Relaja los brazos a los lados, con las palmas hacia arriba, o colócalos sobre tu abdomen.
  5. Asegúrate de que tu espalda baja esté cómoda. Puedes colocar una almohada o manta enrollada bajo tus caderas para elevar ligeramente la pelvis, lo que intensifica suavemente la inversión.
  6. Cierra los ojos, relaja el cuerpo y respira profundamente. Siente cómo la gravedad ayuda a drenar la sangre de tus piernas y pelvis.
  7. Permanece en esta postura durante 10 a 15 minutos.

Esta es una postura ideal para practicar antes de dormir, ya que no solo alivia las hemorroides, sino que también calma el sistema nervioso y ayuda a conciliar el sueño.

Postura de la Cobra (Bhujangasana)

Aunque no es una inversión, la Postura de la Cobra ayuda a estirar suavemente el abdomen y fortalecer los músculos de la espalda baja y el tronco. Al fortalecer el tronco y el suelo pélvico, se puede mejorar el soporte interno y la circulación en la región pélvica, lo cual indirectamente beneficia a las venas hemorroidales.

Cómo realizarla:

  1. Acuéstate boca abajo en el suelo con las piernas extendidas y los empeines apoyados.
  2. Coloca las palmas de las manos en el suelo justo debajo de tus hombros, con los dedos apuntando hacia adelante.
  3. Presiona suavemente las palmas contra el suelo y, al inhalar, levanta lentamente el pecho del suelo, extendiendo los brazos. Mantén la pelvis, las piernas y los pies firmemente apoyados en el suelo.
  4. Mantén los hombros relajados y alejados de las orejas. No fuerces la extensión de la espalda; levanta solo hasta donde te resulte cómodo.
  5. Mantén la postura durante 30 segundos a un minuto, respirando suavemente.
  6. Al exhalar, baja lentamente el torso de vuelta al suelo.

Evita esta postura si tienes dolor agudo en la espalda baja o si te resulta incómoda.

Postura de la Mariposa (Baddha Konasana)

Esta postura es excelente para abrir las caderas y estirar los músculos de la ingle y el suelo pélvico. Al aumentar la flexibilidad y relajar esta área, se mejora la circulación local y se libera la tensión que puede estar contribuyendo a la presión sobre las venas hemorroidales.

Cómo realizarla:

  1. Siéntate en el suelo con la espalda recta.
  2. Dobla las rodillas y junta las plantas de los pies, acercándolos lo más posible a la pelvis (hasta donde te sea cómodo).
  3. Sujeta tus pies con las manos.
  4. Mantén la espalda erguida y permite que las rodillas caigan hacia los lados, como las alas de una mariposa. Puedes mover suavemente las rodillas hacia arriba y hacia abajo si lo deseas.
  5. Mantén la postura durante 5 minutos o más, respirando de manera uniforme.

Esta postura es generalmente segura y cómoda, pero si tienes problemas severos de rodilla o cadera, procede con precaución.

Postura del Perro Boca Abajo (Adho Mukha Svanasana)

Aunque es una postura de estiramiento completo del cuerpo, el Perro Boca Abajo implica una elevación relativa de la pelvis sobre la cabeza (una inversión parcial), lo que ayuda a reducir la presión en la zona pélvica y promueve el retorno venoso desde las piernas y la pelvis. También ayuda a relajar el abdomen y los músculos circundantes.

Cómo realizarla:

  1. Comienza a cuatro patas en el suelo, con las manos ligeramente por delante de los hombros y las rodillas bajo las caderas.
  2. Apoya los dedos de los pies en el suelo.
  3. Al exhalar, levanta las caderas hacia el techo, estirando las piernas y los brazos para formar una "V" invertida con tu cuerpo.
  4. Intenta llevar los talones hacia el suelo (no es necesario que lo toquen) y alinea las orejas con los brazos.
  5. Mantén la espalda recta y el abdomen ligeramente activo.
  6. Permanece en la postura durante 5 a 10 respiraciones profundas.
  7. Para salir, baja lentamente las rodillas al suelo.

Postura del Puente (Setu Bandhasana)

Similar a una inversión suave, la Postura del Puente eleva las caderas y la pelvis, reduciendo la presión y ayudando al retorno venoso. Además, fortalece los músculos de los glúteos y el suelo pélvico, lo que contribuye a una mejor estabilidad y circulación en la zona.

Cómo realizarla:

  1. Acuéstate boca arriba en el suelo con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, separados al ancho de las caderas y cerca de los glúteos.
  2. Coloca los brazos extendidos a los lados del cuerpo, con las palmas hacia abajo.
  3. Al inhalar, presiona los pies y los brazos contra el suelo y levanta lentamente las caderas hacia el techo.
  4. Mantén los hombros, el cuello y la cabeza apoyados en el suelo. Puedes entrelazar las manos debajo de tu espalda y apoyar el peso sobre los hombros si te resulta cómodo, o mantener los brazos relajados a los lados.
  5. Mantén la postura durante 30 segundos a un minuto, respirando de manera constante.
  6. Al exhalar, baja lentamente las caderas de vuelta al suelo.

Esta postura es generalmente segura y accesible para la mayoría de las personas.

Tabla resumen de posturas y beneficios

PosturaBeneficio Principal para HemorroidesNivel
Postura del NiñoReduce presión pélvica, RelajaciónPrincipiante
Postura de la VelaMáximo retorno venoso, Reduce congestiónAvanzado (con precaución)
Viparita KaraniRetorno venoso suave, Relajación, Reduce hinchazónPrincipiante (con pared)
Postura de la CobraEstira abdomen, Fortalece tronco/pelvisIntermedio
Postura de la MariposaAbre caderas, Relaja suelo pélvico, Mejora circulación localPrincipiante
Postura del Perro Boca AbajoInversión parcial, Reduce presión, Mejora retorno venosoIntermedio
Postura del PuenteEleva pelvis, Retorno venoso, Fortalece pelvis/glúteosPrincipiante/Intermedio

La mejor postura para dormir con hemorroides

La noche puede ser un momento particularmente incómodo si sufres de hemorroides, ya que la presión prolongada en ciertas posiciones puede agravar los síntomas. Elegir la postura correcta al dormir es fundamental para minimizar las molestias y permitir que el cuerpo se recupere.

La mejor posición para dormir si tienes hemorroides es dormir de lado. Esta postura ayuda a reducir significativamente la presión sobre la zona rectal y anal, a diferencia de dormir boca arriba o boca abajo, que pueden aumentar la presión directa o indirecta sobre el área afectada. Dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, puede favorecer una mejor circulación general y facilitar el retorno venoso desde las extremidades inferiores y la pelvis, lo cual es beneficioso para las venas hemorroidales.

Para optimizar esta postura, considera colocar una almohada suave entre tus rodillas. Esto ayuda a mantener las caderas y la pelvis alineadas, reduciendo la tensión en la zona pélvica y mejorando aún más la circulación sanguínea. Asegúrate de que tu colchón no sea ni demasiado duro ni demasiado blando; uno de firmeza media suele ser el más adecuado para mantener una alineación corporal correcta y cómoda durante varias horas.

Además de la postura, la elección de la ropa de cama y el pijama también puede influir. Opta por materiales transpirables como el algodón para evitar la acumulación de humedad y reducir la irritación en el área sensible.

Otros métodos complementarios para aliviar las hemorroides

Si bien las posturas pueden ofrecer un gran alivio, son más efectivas cuando se combinan con otras estrategias para manejar las hemorroides.

  • Baños de asiento: Sentarse en agua tibia durante 15-20 minutos, varias veces al día (especialmente después de las evacuaciones intestinales), puede ayudar a limpiar la zona, calmar la irritación y reducir la inflamación. Puedes usar una bañera o un recipiente de baño de asiento que se ajuste sobre el inodoro.
  • Dieta rica en fibra: El estreñimiento y el esfuerzo al defecar son causas comunes de hemorroides. Consumir suficiente fibra (frutas, verduras, granos integrales) ablanda las heces y facilita su paso, reduciendo la presión. Beber abundante agua también es crucial para mantener las heces blandas.
  • Evitar estar sentado o de pie por periodos prolongados: Intenta moverte regularmente si tu trabajo requiere estar mucho tiempo en una sola posición. Levántate y camina unos minutos cada hora.
  • Uso de pomadas o cremas: Existen productos de venta libre que contienen ingredientes como hamamelis, hidrocortisona suave o lidocaína que pueden aliviar el dolor, la picazón y la inflamación. Sigue siempre las indicaciones del producto.
  • Mantener una higiene adecuada: Limpia suavemente la zona anal después de cada evacuación utilizando toallitas húmedas sin alcohol ni perfumes o lavando con agua tibia. Evita frotar con papel higiénico seco.

Cuándo consultar a un profesional

Aunque las posturas y los remedios caseros pueden proporcionar un alivio temporal y ayudar a manejar los síntomas, es fundamental consultar a un profesional de la salud si experimentas sangrado rectal (para descartar otras causas más serias), si el dolor es intenso, si las hemorroides son persistentes o recurrentes, o si notas cualquier cambio preocupante. Un médico puede diagnosticar correctamente tu condición y recomendar el tratamiento más adecuado, que podría incluir medicamentos más fuertes, terapias mínimamente invasivas o, en casos severos, cirugía.

Además, si decides incorporar posturas de yoga u otros ejercicios nuevos en tu rutina, especialmente si tienes condiciones preexistentes, es aconsejable buscar la orientación de un instructor cualificado o un fisioterapeuta. Ellos pueden asegurarse de que estás realizando las posturas correctamente y adaptar los ejercicios a tus necesidades individuales.

Preguntas Frecuentes

¿Cuánto tiempo debo mantener cada postura?

El tiempo puede variar según la postura y tu nivel de comodidad. Posturas de relajación como la del Niño o Viparita Karani pueden mantenerse de 5 a 15 minutos. Posturas más activas como la Cobra o el Perro Boca Abajo suelen mantenerse por un periodo más corto, de 30 segundos a un minuto o 5-10 respiraciones.

¿Puedo hacer estas posturas si mis hemorroides están muy inflamadas y dolorosas?

Depende de la postura y tu nivel de dolor. Posturas suaves que reducen directamente la presión, como la del Niño o Viparita Karani, suelen ser bien toleradas. Posturas que requieren esfuerzo o estiramiento intenso (como la Vela o la Cobra si no estás acostumbrado) podrían ser incómodas. Escucha a tu cuerpo y evita cualquier postura que aumente tu dolor. En fases agudas, el reposo y los baños de asiento pueden ser más apropiados.

¿Con qué frecuencia debo practicar estas posturas?

Para obtener los mejores resultados, la consistencia es clave. Practicar algunas de estas posturas diariamente o varias veces a la semana puede ayudar a prevenir episodios y aliviar los síntomas existentes. Posturas como la del Niño o Viparita Karani pueden hacerse incluso varias veces al día.

¿Las posturas de yoga curan las hemorroides?

Las posturas de yoga y otros ejercicios no "curan" las hemorroides en el sentido de eliminarlas permanentemente, pero son herramientas muy efectivas para aliviar los síntomas, reducir la inflamación, mejorar la circulación y ayudar a prevenir su recurrencia. Son una parte valiosa de un enfoque integral para el manejo de las hemorroides, junto con la dieta, la hidratación y la higiene.

En conclusión, incorporar ciertas posturas en tu día a día, especialmente aquellas que reducen la presión pélvica y mejoran el retorno venoso, puede ser una estrategia simple pero poderosa para encontrar alivio de las molestias causadas por las hemorroides. Combinadas con hábitos de vida saludables y la consulta con profesionales de la salud cuando sea necesario, estas posturas te ayudarán a sentirte más cómodo y a manejar esta condición de manera efectiva.

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